A Arecibo en la distancia...

Catalejo de mis sueños, espejillo del recuerdo,
quiero ver en la distancia, la villa de mis anhelos.
Sueño con la alfombra verde de esmeralda en sus piñares...
el puentecito de piedra...y el caminito hacia Lares.
La caña, cual centinela, vigila tarde y mañana
y no lleva más fusil que una tímida guajana.
Muy celosos de su costa: el muelle, el fuerte y el faro
exigen en su silencio que se cante su pasado.
De mi Iglesia ya se escucha la campana y su
tin...tan..
y al Servicio se encamina la gente de mi ciudad.
Mil gracias, mi catalejo, se empaña ya tu cristal...
y ARECIBO en la distancia... se hace aire, cielo y mar.
NYC - diciembre 31 de 1964.