La sangre del espíritu

Miguel de Unamuno: Bilbao, España (1864-1936)

 

La sangre de mi espíritu es mi lengua.

Y mi patria es allí, donde resuene

soberano su verbo; que no amengua

su voz, por mucho que ambos mundos llene.

 

Ya Séneca la preludió, aún no nacida;

y en su austero latín ella se encierra.

Alfonso a Europa dio con ella vida;

Colón, con ella, redobló la Tierra.

 

Y ésta, mi lengua, flota como el arca

de cien pueblos contrarios y distantes;

que las flores en ella hallaron brote

 

De Juárez y Rizal , pues ella abarca

legión de razas; lengua en que a Cervantes

Dios le dio el Evangelio del Quijote.

La sala de clases