Regreso del Maestro Pedro Albizu Campos 1947

Joaquín G Chévere Rivera

La década del 30 trajo persecución, encarcelamiento y muerte al nacionalismo puertorriqueño. La Masacre de Río Piedras en 1935, el encarcelamiento del Maestro Pedro Albizu Campos y otros siete dirigentes del Partido Nacionalista en 1936 y la tragedia de la Masacre de Ponce en 1937. El liderato nacionalista es sentenciado por la Corte del Imperio (Federal) a condenas de 6 a 10 años de cárcel por el supuesto delito de luchar por la independencia de nuestra patria. Le imponen la condición de cumplir la misma en la Cárcel Federal de Atlanta. Doble castigo, cárcel y exilio para los patriotas. Pedro Albizu Campos, Juan A. Corretjer, Clemente Soto Vélez, Erasmo Velásquez, Luis Velásquez, Juan Gallardo, Julio Velásquez y Pablo Rosado, con la frente en alto salen de nuestro país en 1937 a cumplir esas injustas condenas. Todos demostraron valor y dignidad mientras permanecían en prisión. Transcurridos los 10 años regresa a la patria nuestro Maestro Pedro Albizu Campos. Miles de compatriotas acuden a su recibimiento. Puerto Rico esta eufórico. No es para menos. En una entrevista que le hacen, tan pronto pisa nuestra tierra, exclama El Maestro: “Yo nunca he estado ausente. La ley del amor y del sacrificio no permiten la ausencia.” Tan pronto llega reanuda la lucha inconclusa por la independencia de nuestra patria. Lamentablemente se repitió la historia de represión brutal contra el Partido Nacionalista. La única diferencia era que ahora ese trabajo sucio lo harían los sirvientes del imperio, encabezado por el traidor Luis Muñoz Marín entonces gobernador colonial y los demás lacayos del entonces Partido Popular  Democrático. Lo demás es  historia (véase recordatorio del 29 de octubre de 2006 relacionado con la Insurrección Nacionalista de 1950).