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Era
una mañana
lluviosa de finales
del mes de agosto,
María Fernanda
Suau esperaba
impaciente que
cesara de llover
para llegar a
su clase de historia.Era
una joven delgada,
de cabello negro
y largo que peinaba
en una cola de
caballo, piel
color aceituna
y ojos color miel.
No era una belleza
clásica,
pero los chicos
la encontraban
atractiva.

Marifé,
como la llamaban
sus amigos tenía
que atravesar
el amplio patio
que separaba los
dos edificios
que componían
su escuela secundaria.
Le gustaba ver
caer la lluvia
y como las gotas
de agua formaban
círculos
en los charcos
que ya se habían
formado en el
suelo. Esa mañana
en particular
esto no le causaba
mucho entusiasmo,
pues se hacía
tarde y la profesora
de historia no
era muy paciente
con los estudiantes
que llegaban tarde.

Le
encantaba la historia,
para ella era
como un viaje
en el tiempo,
hurgar en eventos
pasados, conocer
la vida de personas
que vivieron hace
años era
una aventura.
Criada en el seno
de una familia
conservadora,
no tenía
muchas oportunidades
de salir fuera
de su entorno
familia. Por eso
siempre estaba
deseosa de aprender
cosas nuevas,
de viajar a través
de la lectura
a tierras lejanas,
desconocidas y
exóticas.

Toda
la vida había
sido una soñadora,
en su mundo de
fantasía
no existía
la maldad, todo
era color de rosa.
Tenía un
lugar secreto
donde solía
esconderse para
soñar despierta.
En ese paraíso
suyo se sentía
como una princesa
en un bosque encantado.
Se acostaba sobre
la yerba para
contemplar las
figuras que formaban
las nubes en el
cielo.

Los
rayos del sol
se abrían
paso a través
de las ramas de
los arboles dándole
al lugar un toque
mágico.
Nadie conocía
esta parte soñadora
de su vida, pues
para los demás
ella era como
una campana que
siempre estaba
repiqueteando.
Solo ella sabia
sobre sus sueños
pues no los compartía
con nadie, temía
que se burlaran
de sus fantasias
o la creyeran
loca.

Decidió
no esperar mas
y atravesó
el patio corriendo,
era preferible
mojarse a enfrentar
la amonestación
de la profesora.
Subía
las escaleras
rápidamente
cuando se tropezó
con Juan Miguel
Bou, su compañero
de clases, que
bajaba. Sorprendida
le preguntó:

__¿No vino
la maestra?
__Sí, vino,
pero me pidió
la tarea y yo
le dije que la
había dejado
en la carro, me
pidió que
la buscara pero
la realidad es
que no tuve la
oportunidad de
hacerla.

__A ti nada mas
se te ocurre mentirle
sabiendo lo astuta
que es,qué
piensas hacer
ahora?

Capitulo
2
(Proximamente)
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