Devocionario, oración para todos

 
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Oración a la Virgen de la Merced
Virgen de los Cautivos

Dulcísima siempre Virgen María de la Merced; madre, abogada, encanto de mi corazón, embeleso de mi alma; yo no tengo otra esperanza, después de Jesucristo, que la tuya; tú viniste del cielo a romper cadenas; tú has de romper las de mis pecados; tú quisiste llamarte María de la Merced, para llenar de mercedes a los que invocan con este dulcísimo título.

Por eso te digo, Madre mía de la Merced, salva mi alma, hazme la gran merced de una verdadera contrición, para que acabando en la paz la carrera de esta vida, pase a alabarte en la eterna mansión de la gloria.   Amén