J E S Ú S

  En el principio la Palabra existía y la Palabra era  Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. 
(Jn 1, 1-5)


Nota: Nadie mejor que San Juan Evangelista para describir a Jesús el Señor.

   Señor Jesús, tu eres la Luz del mundo

Jesús les habló de nuevo y dijo:  «Yo Soy la Luz del mundo.  El que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá luz y vida.»  (Juan 8, 12)

   Señor Jesús, tu eres Luz de los pueblos

«No vale la pena que seas mi servidor únicamente para restablecer a las tribus de Jacob, o traer sus sobrevivientes a su patria.  Te voy a poner, además, como una luz para el mundo, para que mi salvación llegue hasta el último extremo de la tierra.»  (Isaías 49, 6)

 Porque la luz llegaba al mundo, la luz verdadera que ilumina a todo hombre.  (Juan 1, 9)

    Señor Jesús, tu eres  Fuente

En ti está la fuente de la vida y por tu Luz vemos la luz.
(Salmo 36, 9)

    Señor Jesús, tu eres Pan de Vida

El que viene a mi nunca tendrá hambre, el que cree en mí nunca tendrá sed.  (Juan 6, 35)

    Señor Jesús, tu eres Rio de Agua Viva

«Venga a mí el que tiene sed; el que crea en mí tendrá de beber.  Pues la Escritura dice:  De él saldrán ríos de agua viva.»  (Juan 7, 37- 38)

    Señor Jesús, tu eres Sabiduría

Por gracia de Dios ustedes están en Cristo Jesús, el cual ha llegado a ser nuestra sabiduría, venida de Dios, y nos ha hecho agradables a Dios, santos y libres. 
(1 Corintios, 30)

    Señor Jesús, tu eres Alfa y Omega

Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, El que Es, el que era y el que ha de venir; el Señor del Universo.  (Apocalipsis 1, 8)

   Señor Jesús, tu eres la Puerta

Yo soy la puerta; el que entra por mí está a salvo.  Circula libremente y encuentra alimento.  El ladrón entra solamente a robar, a matar y a destruir.  Yo, en cambio, vine para que tengan vida y sean colmados. (Juan 10, 9-10)

  Señor Jesús, tu eres el Altísimo

Pues el Señor es el Altísimo, el Terrible, un rey grande sobre la tierra entera.  (Salmo 47, 3)