Historia

Haydée E. Reichard de Cancio

     El Papa Juan Pablo II nos ha ofrecido unas hermosas palabras para conocer mejor "el paso de Dios” en nuestra historia de salvación. El ha dicho: "desde el día de Pentecostés, comienza a propagarse a través de la historia de los pueblos y de las naciones la palabra salvífica del Evangelio. Desde ese momento comenzó la evangelización por el Israel de la Nueva Alianza.

     Nuestra Fe Católica y nuestra historia de pueblo son una, porque ambas nacieron al mismo tiempo. Misioneros y conquistadores españoles nos introdujeron por el camino de la fe, de la esperanza y de la caridad. El legado espiritual que recibimos de nuestros primeros pobladores se encuentra muy arraizado en el vivir cotidiano del pueblo puertorriqueño.

     En el 1992 celebramos los quinientos años de evangelización en Puerto Rico nuestra Tierra. Consideramos que ha llegado el tiempo de reevaluarnos como católicos y meditar si estamos viviendo con fidelidad nuestro compromiso bautismal.

     La Parroquia La Virgen de la Milagrosa nació de la necesidad de tener un templo Católico en el nuevo Aguadilla que se estaba formando en la parte alta del pueblo. Desde el 1960, la familia López Rincón, al construir el Reparto López, había donado un solar para que se construyera una capilla en honor a la Virgen de la Milagrosa. Sin embargo, el Obispo Alfredo Méndez de la Diócesis de Arecibo, consciente del crecimiento poblacional de esta zona decide que la Iglesia se debe construir en un lugar más céntrico, para que en el futuro se pudiera convertir en una Parroquia.

     Fue para el año de 1963, en los bajos de la residencia del señor Juan Elías Capella, vecinos de esta zona, comenzamos a celebrar la Eucaristía dominical, y así nació el templo. Por espacio de diez años se peregrinó, oró y trabajó.

     Para 1972 el Obispo Méndez, compró una casa en la Urbanización Extensión Marbella, cerca de la futura Iglesia, con un donativo especial del señor José L. Otero. La casa se preparó para Capilla. El l0 de abril de 1972, el Reverendo P. Miguel Rodríguez, ofreció la primera Misa y se convirtió en el primer Párroco de la entonces Capilla de la Virgen de la Milagrosa.

     Con la venta del solar de la Urbanización López, se compró una cuerda de terreno por el valor de diez mil dólares de la familia Jiménez Quiñones en el sector Marbella, en la esquina "Crash Boat”, y éstos, donaron otra cuerda. Luego con un donativo de quince mil dólares de los Católicos de los Estados Unidos, se encargó un edificio prefabricado. Se hizo un préstamo por diez mil dólares, pero no se pudo terminar la construcción en su totalidad.

     En enero de 1974 el Párroco P. Miguel Rodríguez fue nombrado Obispo de la diócesis de Arecibo. Los Padres Redentoristas enviaron al Padre Gerardo Bridge como administrador de la Iglesia. La feligresía crecía y en la Capilla se ofrecía misa los sábados y domingo. Durante el año de 1974 se efectuó la primera coronación a la Virgen, se nombró el Consejo Parroquial y en julio un grupo de niños hizo su Primera Comunión.

     Como la Capilla resultaba pequeña, el 17 de agosto de 1974 se hizo la mudanza a la nueva Iglesia provisionalmente. Monseñor Miguel Rodríguez celebró la Misa y los primeros dos Ministros de la Eucaristía fueron nombrados, además Luis Miguel Díaz Pesquera editó y publicó el primer Boletín Parroquial. En enero de 1975 el Obispo Miguel Rodríguez deslinda oficialmente a la Iglesia de la Milagrosa, de la Parroquia de San Carlos Borromeo de Aguadilla.

     Se comenzó una campaña para conseguir el equipo y los ornamentos de la Iglesia. La feligresía comenzó a responder al clamado. Los esposos Juan Elías y Emma Capella donaron el primer banco. Don Adrián y doña Pura Ramírez regalaron el altar mayor; doña María Elena Oronoz y familia obsequiaron la alfombra para el altar; los Caballeros de Colón, donaron el crucifijo; el confesionario fue regalado por los esposos Eric y Vilma Milán; la señora Norah Reichard de Julia donó el Sagrario en memoria de su madre; y la bella imagen de la Virgen de la Milagrosa fue regalada por Lucy y Rubén Medina.

     En septiembre de 1986 se hizo un llamado a la feligresía para recaudar fondos para un nuevo Sagrario, ya que el de nuestra Iglesia había sido vandalizado. En aquel entonces no sólo se compró un nuevo Sagrario sino que el Dr. Manuel Garratón y su esposa Pricilla donaron en memoria de la niña Olga María Irizarry, el altar de mármol para el Sagrario. Con la aportación de varios feligreses se levantó el altar de la Virgen de la Milagrosa y se compraron ciertos ornamentos y adornos.

     La Parroquia La Virgen de la Milagrosa tiene bajo su tutela tres Capillas: La Capilla de la Virgen de Fátima en Camaseyes: La Capilla Nuestra señora de la Victoria, en Borinquen y la Capilla de San Judas Tadeo, en Playuelas.

     Las Asociaciones religiosas de La Parroquia son las siguientes: las Hijas Católicas de América, la Cofradía del Corazón de Jesús, la Legión de María, el Movimiento Juan XXIII, la Renovación Carismática Católica, el Movimiento Juventud Acción Católica, los Cursillos de Cristiandad, Misioneros, los Catequistas, la Junta de Vida Consagrada y Sacerdotal y el Movimiento Apostólico de Schoenstatt.

     La Parroquia cuenta con las siguientes fuentes: 1 sacerdote, 2 monjas y quince Ministros Extraordinarios de la Eucaristía.

     Desde su fundación como Parroquia hemos tenido los siguientes Párrocos: Rev. Leoncio P. Berazal 1975-76; Rev. Alfonso Gago 1976-90; Rev. Pedro Quintana 1990-91 y Rev. Ramón Albino desde octubre de 1991 hasta el presente.

     Nuestro Párroco, quien es un ferviente devoto de la Virgen María, ha querido resaltar muchas de las festividades Mariana que tiene el calendario Católico. Sobresalen, entre otras, las festividades a nuestra patrona, La Virgen de la Milagrosa. Que se celebra con un solemne triduo en su honor; las fiestas en el sector Playuelas a la Virgen del Carmen, allí se ha levantado una pequeña ermita dónde los pescadores se acercan antes de salir a pescar a elevar sus oraciones; la procesión de la Soledad y las devociones a la Virgen de Guadalupe. Esta festividad el año pasado fue celebrada con un triduo que culminó con un rosario de la aurora con la presencia de nuestro Obispo Monseñor Ulises Casiano Vargas y mariachis mexicanos entonando bellas canciones a la Patrona de Latino América y de la diócesis de Mayagüez.

     Las Misas de Aguinaldo se han constituido en tradición navideña con su desayuno y parranda. Todos los niños esperan con gran alegría la Misa de Gallo que termina con el cumpleaños del Niño Dios donde se canta y se saborea un bizcocho terminada la ceremonia religiosa. La feligresía el 5 de enero canta y adora al Niño en el Velorio de Reyes y al día siguiente se llevan regalos a los niños pobres.

     En tiempo de Cuaresma se escuchan a varios predicadores y se hacen actos penitenciales. La Semana Mayor es celebrada con gran solemnidad. La Misa del Domingo de Gloria termina de madrugada con la procesión del Encuentro. Las devociones al Cristo de los Milagros en la Capilla de Nuestra Señora de la Victoria, en Borinquen y la Misa a San Judas, en la Capilla de Playuelas cuenta con muchos devotos. Las Misas para los enfermos se han hecho las favoritas de todos los que aquejan males físicos y del espíritu, atrayendo a muchas personas. Tampoco podemos olvidar la añeja tradición de esta Parroquia de repartir compras de alimentos a los pobres el Día de Acción de Gracias y juguetes a los Niños el día de Reyes. El Bazar de ropa usada, que por tantos años la señora Nilda Oliver a tuvo a su cargo, fue también parte de nuestra historia.

     En l995 se comenzó la construcción del nuevo Templo dedicado a la Virgen de la Milagrosa. El edificio prefabricado que tanto trabajo nos costó levantar, cumplió su cometido. Nuestra Parroquia ha crecido en Fe y en población. Por esa razón, se estableció un comité para la recolección de fondos pro-nueva Iglesia. Con mucho trabajo y oración se levantaron los primeros doscientos seis mil dólares y se depositaron en Certificados de Ahorros. El día 5 de enero de l995, en una emotiva, pero sencilla ceremonia, se colocó la primera piedra de la que sería la nueva Iglesia. El diseño del nuevo templo estuvo a cargo del arquitecto Gilberto Oliver y en los planos los ingenieros Roberto García y Carlos Rodríguez. En el plano topográfico, el agrimensor Rafael Quintana todos estos profesionales donaron su tiempo y trabajo en pro de la nueva Iglesia.

     Durante dos años se trabajo para que la nueva Iglesia parroquial fuera un lugar digno del Señor de los cielos. El señor Salvador Recio tuvo a su cargo la inspección de la construcción. El costo pasó los ochocientos mil dólares, pero gracias a la dedicación de un grupo de feligreses se levantaron los fondos necesarios por medio de donativos particulares, rifas de automóviles, joyas, regalos y actividades como almuerzos y pasadías. Todo lo que la sana imaginación puede inventar hizo posible la construcción de la nueva Iglesia. Además, se recibió un donativo de los católicos de los Estados Unidos.

     La noche del 26 de noviembre con la presencia de nuestro Obispo Monseñor Ulises Casiano Vargas, de Monseñor Miguel Rodríguez, nuestro querido Párroco Ramón Albino, la asistencia de todo el clero de la diócesis, la feligresía de Marbella y de la ciudad de Aguadilla se inauguró el nuevo templo parroquial que es orgullo de todos.

     No podemos terminar esta historia sin mencionar las fuentes espirituales como lo son la vida de entrega a Dios a través del sacerdocio del Rev. P. Harry López, sacerdote diocesano; y de la entrega a la vida religiosa de Sor M. Angélica Pérez, OP. de las Hnas. Dominicas de Fátima. Ella es hija del Hno. Pascual Pérez, H.Ch. (Hno. Cheo) y Acólito permanente en la Congregación Misionera de San Juan Evangelista.