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Décima; tamaño
oral
para decir un
fulgor
Entre la gloria
y tu albor
hay un derrame
nupcial
Un ruido
piramidal
parte en diez
tonos tu clima,
en los ecos de
la rima
te enseñan en
diez asombros
cuando te llevan
en hombros
como una luz en
la cima
Décima: dama
mil veces
para asistir a
una fiesta
Cuantos vaivenes
le cuesta
al columpio en
que te meces
Súbitamente
apareces
cuando un tizón
de Espinel
te derrite en el
pincel
del
"murillo" que te nombra
para pinterle a
la sombra
diez relámpagos
de miel.
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Décima:
abstracta doncella
transportada en
un anillo
para el cascabel
con brillo
redundante de
una estrella
Un eco imparcial
destella
la eternidad de
tu axioma
cuando en tu
explosión de aroma
corren como
astros verbales,
tus glóbulos
literales
por la arteria
del idioma
Décima brote
mental
con diez
cúmulos orantes:
surtidores
desbordantes
del área
sentimental.
Cuando en un
roce eventual
surges en alma y
sabor,
desde el
patético hervor
de tu escape
rafagario,
luces tu collar
denario
en el cuello del
amor.
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