LA DÉCIMA

(BENITO DOMÍNGUEZ)

Décima; tamaño oral
para decir un fulgor
Entre la gloria y tu albor
hay un derrame nupcial
Un ruido piramidal
parte en diez tonos tu clima,
en los ecos de la rima
te enseñan en diez asombros
cuando te llevan en hombros
como una luz en la cima

 

Décima: dama mil veces
para asistir a una fiesta
Cuantos vaivenes le cuesta
al columpio en que te meces
Súbitamente apareces
cuando un tizón de Espinel
te derrite en el pincel
del "murillo" que te nombra
para pinterle a la sombra
diez relámpagos de miel.

 

Décima: abstracta doncella
transportada en un anillo
para el cascabel con brillo
redundante de una estrella
Un eco imparcial destella
la eternidad de tu axioma
cuando en tu explosión de aroma
corren como astros verbales,
tus glóbulos literales
por la arteria del idioma

 

Décima brote mental
con diez cúmulos orantes:
surtidores desbordantes
del área sentimental.
Cuando en un roce eventual
surges en alma y sabor,
desde el patético hervor
de tu escape rafagario,
luces tu collar denario
en el cuello del amor.