UNA NAVIDAD ESPECIAL

(Por Kike) Enero, 1999

Quizás cuatro meses atrás, si me preguntaban "vas a la fiesta de casa Pa' Lato" diría que no. El deseo de parrendear era mínimo en toda la familia y mucho menos el animo de que a Papi se le dedicara la actividad. Luego de la muerte de este, las cosas fueron distintas. Se que para muchos fue una sorpresa la templanza de la familia ante la muerte y mucho mas como nos despedimos de él y más aún el entierro. Esto no fue planificado, ni mucho menos exigente el no flaquear ante la situación reinante. Todas las cosas fueron marchando sobre sus propias ruedas. Fueron muchas las casualidades del porqué nos sentíamos satisfechos de todo lo que pudimos hacer, aclarando que el corazón se nos desgarraba de sufrimiento. Muchos pensarían que estábamos alegres porque se murió, pero estábamos alegres porque ocupaba un lugar donde el sufrimiento no existe, cuando en el plano terrenal {él} había cumplido. Como Dice la plena que Víctor escribió: "ESTAS NAVIDADES YO LAS CELEBRO PORQUE MI PAPÁ SE FUÉ PARA EL CIELO.."

Y se planificó la fiesta de reyes. Unos nos llamaban de un lado, otros preguntaban de otro. Algunos pensaban en baile, brincos y saltos. Otros creían que debería de ser más solemne, más formal. Dentro de esta duda se me llama para que diga lo que la familia desea. Imagínense lo que dije. "La fiesta de Reyes es eso, una fiesta donde la familia busca de ese encuentro anual para exponer un sin fin de emociones. Quienes creyeron que era muy "bullanguera" para el ser a quien se le dedicaban, pues se respetaba su opinión. Para nosotros era fiesta y alegría y así lo queríamos expresar".

Entre mi familia se confirmó la presencia de la mayoría y en la forma de representar dignamente a nuestro padre. compartimos ideas de como debía ser nuestra participación para completar la aceptación de de la dedicatoria. Todo estaba preparado para " UNA NAVIDAD ESPECIAL" Solo faltaba el tan deseoso día.

Y llegó. Poco a poco fuimos llegando y disfrutando del calor humano que genera una gran familia. entre besos, apretones de mano, abrazos, pésames, risas y algarabía nos fuimos conpenetrando y creo que todo el mundo supo quienes éramos los FIQUINES y desendencia.

Llegó la hora de la dedicatoria y estaba con un nudo en la garganta. No se si era porque tenía que hablar, o porque no llegaban dos de los hermanos a la hora acordada. Preocupación que se mantuvo aún cuando empece a hablar improvisadamente ya que lo que tenía pensado decir se me escapó de la mente y espero poder decirlo en esta oportunidad que se me brinda. Tuve la sensación que me iba a quedar mudo al ver tanta gente, familia y allegados prestándome toda la atencion del mundo. Fluyeron las palabras en mi boca pero de una forma desordenada, cuando se supone que al principio quería disculpar a los que no estaban con nosotros. {A Mami, Carmen, Margarita y josian}. Luego le dejé la batuta a Lety mientras trataba de coordinar las cosas, que para mucho de mis hermanos también era una sorpresa.

Esta experiencia me enseñó cuál es la necesidad de estar juntos en la familia. Tan pronto llegaron los que faltaban nos sentimos más confiados y ahí comenzó la fiesta. Fiesta que contagío a todos y de una forma u otra reflejaban la alegría del momento. Podía observar las diferentes manifestaciones de emociones. La alegría lagrimosa de Viso, fue la que más me regocijó por su sinceridad sin decir nada. Las coreografías improvisadas daban un matíz pleno a la música y resaltaba nuestras raíces como pueblo. La sorpresa de Papo Cáceres al recibir la placa del Cuarto Rey Mago, la emoción de su hermana Ampy y las lágrimas de Toñin. El bailecito solista de Miguelito con su buen plato de comida que lo acompaño en todos sus pasos. Todos los que de una forma u otra demostraban la alegría plena de lo que allí se estaba celebrando. Y como última observación el apoyo incondicional de todos mis hermanos, cuñados, cuñadas, sobrinos, familiares y amistades para este servidor, esposa e hijos.

A todos, por querernos de gratis:

GRACIAS

 

 

 

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