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Por
Milton Picón
¿Cuántos recuerdan aquellos días de la niñez
en que se jugaba a ser adultos? Tanto niños, como niñas se
ponían las ropas de papi y mami para parecerse a adultos. Pero todo
no pasaba de ser un juego. Hoy, vemos con preocupación un movimiento
que se inició para la década de los 70 y que con el advenimiento
de la Administración Clinton al poder ha tomado fuerza, particularmente
en las filas del Partido Demócrata. Nos referimos al movimiento
en pro de los derechos del niño. Luego de que un legislador de minoría
radicara el pasado año un borrador de la Carta de Derechos al Niño
de las Naciones Unidas, vemos el mismo proyecto, con un título un
poco diferente radicarse en los últimos días de esta sesión
ordinaria de la Legislatura. Pero quien lo radica esta vez es el Presidente
del Senado, por lo que dicho proyecto tiene enormes posibilidades de ser
aprobado.
De buenas a primeras suena bien, porque, ¿quién en su sano
juicio no apoyaría el que se defiendan a los niños? Pero
cuando examinamos detenidamente este proyecto surgen preocupaciones bien
legítimas.
Sin
lugar a dudas, aquellos padres que se preocupan por el bienestar de sus
hijos ven con buenos ojos el que el Estado apruebe leyes que restringan
la edad para que los menores puedan hacer uso de bebidas embriagantes,
o que no se les permita apostar, etc. Estos tipo de leyes son bien recibida
porque se aprueban para el verdadero beneficio de nuestros niños
-y le permite a los padres guiar a sus hijos através de la niñez
y la adolescencia.
No obstante,
en el ambiente político que se respira en la actualidad, vemos a
burócratas empecinados en quedar bien ante |
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algunos
grupos y personas que tienen un gran interés en que Puerto Rico
adopte este tipo de legislación, que por cierto no ha podido ser
ratificada como Tratado bajo las útimas dos administraciones republicanas
en los Estados Unidos. ¿Qué persona del Partido Demócrata
Nacional tiene un interés enorme en que se apruebe este tipo de
legislación? Esta persona se llama Hillary Clinton, la Primera Dama
de los Estados Unidos, quien desde la década de los 70 ha sido
activista en esta área, asumiendo unas posturas bien radicales y
de extrema izquierda. La Sra. Clinton ha escrito varios artículos
en diversas publicaciones legales en donde establece sus puntos de vista
sobre este asunto. Veamos algunas de sus conclusiones: "Las
cortes deben asumir que los niños son competentes para tomar sus
propias decisiones en asuntos importantes, a menos que no se pueda probar
que son incapaces". ¿A cuáles decisiones importantes
se refiere la Primera Dama? A decisiones en cuanto a la maternidad y el
aborto, sobre su educación, cirugía cosmética, tratamiento
para enfermedades venéreas, empleo y otras en donde la decisión
o la falta de ella, afecta el futuro del niño. Según la Sra.
Clinton este tipo de decisión no puede ser tomada unilateralmente
por sus padres. "A los niños se le debe permitir decidir su
futuro si son competentes".
Darle
algunos de los derechos que contienen la pieza radicada por el Presidente
del Senado, Charlie Rodriguez, equivale a darle las llaves del automóbil
a un niño de ocho años, diciéndole que trate de hacer
lo mejor que se le ocurra frente al volante. Es chocante que algunos políticos
del país insinuen que la guianza de los padres se constituye en
una interferencia en la vida de sus niños. Eso es intolerable en
una sociedad que se estableció bajo el principio de que los individuos,
y no |
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