Morality in Media



 
 
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no el gobierno, son los responsables de vivir sus vidas.
     De hecho, las propias Cortes han reconocido que son los padres los responsables de la educación y guianza de sus hijos. A finales de la década de los 70, en el caso de Parham v. J.R., el entonces Juez Presidente del Tribunal Supremo de los Estados unidos, escribiendo la opinión de la mayoría, dijo lo siguiente: "Nuestra jurisprudencia refleja los conceptos de la civilización occidental que ve a una familia unida con una amplia autoridad parental sobre los hijos menores…. el concepto legal de la familia descansa sobre la presunción de que los padres poseen aquello que le falta al niño en términos de madurez, experiencia y la capacidad para juzgar que es requerida para tomar decisiones difíciles en la vida. Más importante, historicamente se ha reconocido que … padres…. actuan en el mejor interés del niño…. La noción de que el poder del Estado supercede la autoridad parental en todos los casos, porque algunos padres cometan abusos o sean negligentes es REPUGNANTE A LA TRADICION AMERICANA" (énfasis nuestro).
     Hace unos años atrás se dió el caso en los Estados Unidos del niño de 12 años, Gregory Kingsley quien quiso iniciar un proceso de "divorcio" de sus padres para que pudiera ser adoptado por otra familia. Se llegó momentaneamente a tomar este niño como un símbolo del movimiento de derechos de los niños, en vez de utilizarlo para enfocar los gravísimos problemas que tiene el gobierno para manejar casos de verdadero abuso de menores. En Puerto Rico hemos sido testigos de la muerte de niños por la negligencia y burocracia de las propias autoridades gubernamentales.
     El movimiento de Derechos del Niño ha rebasado las fronteras nacionales. Se ha parapetado detrás del documento aprobado por las Naciones Unidas, que se comienza a discutir en Puerto Rico bajo el auspicio del Presidente del Senado. La Carta de Derechos chos del Niño fue aprobada por su Asamblea General en el 1989.
   Sobre 100 naciones la han firmado, muchos de ellos paises tercemundistas y totalitarios en donde los niños son vistos como propiedad del Estado. Las pasadas administraciones republicanas se rehusaron enviarlo al Senado para su ratificación por que le preocupaban varias claúsulas, las misma que nos preocupan a nosotros.
     Se consideró este tipo de Tratado como peligroso por el impacto que tendría sobre la nación y sus leyes. La Constitución de los Estados Unidos declara este tipo de Tratados como "la ley de la nación". El Artículo VI de la Constitución Americana, hace de los tratados leyes a las cuales las cortes se tienen que someter. En algunos casos se ha decidido que va por encima de las leyes estatales.
     Algunas organizaciones que han estudiado la Carta de Derecho del Niño de las Naciones Unidas y la casi copia de la misma que se ha radicado en Puerto Rico han señalado al menos dos preocupaciones o amenazas que se pueden cernir sobre la familia: 1) Algunos derechos y responsabilidades de los padres son transferidos al Estado, que en efecto redefiniría fundamentalmente lo que sería la ley que gobierne a una familia en los Estados Unidos y en Puerto Rico, de aprobarse la medida del Presidente del Senado y; (2) Los niños podrían adquirir unos derechos fundamentales que podrían llegar al extremo de llevar a sus propios padres a los tribunales para retar su autoridad. Eso en Puerto Rico sería funesto. Basta ya con los problemas familiares actuales y la descomposición de esta importante institución social, para añadirle otro elemento de discordía. Vea algunos de los nuevos derechos del niño: libertad de asociación, libertad de conciencia y religión, libertad para recibir informaciones de TODO tipo por el medio que escoja el niño. Esto es solo una muestra.
      ¿Qué implicaciones tiene esto en cuanto a restringir la autoridad parental? ¿Qué puede provocar esto en la vida de un niño? Para más información llame a Morality in Media al teléfono 883-3984. 

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