
SEXO, solo cuatro letras, y posiblemente sea la palabra más explosiva del idioma castellano. ¿En nuestra cultura poular con qué podemos relacionar el sexo? Con automóbiles, pasta de dientes, bloques de cemento, pegamento, etc., etc., etc.? Eso lo vemos a diario en la publicidad de prensa escrita, radio y televisión. Para vender productos se tiene que hacer una conección con el sexo y ya tiene la firma comercial un producto o un servicio vendido. Tal vez la pregunta inicial sería más fácil de contestar si la refraseásemos para que diga, ¿En nuestra cultura popular que no se relaciona con el sexo? La respuesta sería, casi nada. Por tal razón y por la proliferación de mala e incorrecta información acerca de la sexualidad es una necesidad urgente el que padres e hijos tengan unas discusiones serias, francas y amenas acerca de este importante tema.
Si a esto le añadimos la información que nos lleva a través de la tecnología moderna, como lo sería el Internet, la urgencia aumenta. De hecho, leía hace unas semanas atrás, que el entretenimiento adulto en el Internet, que no es otra cosa que pornografía, constituía el tercer sector de más venta dentro de la Red Cibernética, con entre 72,000 a 100,000 lugares en la Red dedicados exclusivamente a material legalmente obsceno. De los 3,900 lugares nuevos que entran a la red diariamente, 85 venden y exhiben pornografía.
Por eso PADRE, necesitas hablarle a tu hijo de SEXO. Algunos pueden pensar que si su niño solo tiene 6 años, faltará mucho tiempo para tener esa primera conversación seria. Pero la realidad es que a los 6 años ya tu hijo ha escuchado a sus amiguitos hablar de sexo. Algunos ya le han mostrado fotos obscenas de Internet, y en la Farmacia o puesto de revistas de al lado de tu casa ya ha visto bastantes carátulas de revistas con mujeres semidesnudas. Esto sin contar las cosas que ya ha escuchado en los programas mañaneros de radio y en los programas de la Televisión. El propio Presidente hace noticias con mucha frecuencia relacionadas con el sexo. Algo es claro y esque tu hijo si está recibiendo educación sexual, la pregunta es: ¿de quién? Si no lo educas tú, lo educará el mundo que lo rodea.
Examina los siguientes principios, porque te harán más fácil esa conversación con tu hijo.
1. Prepárate para conversiones de toda una vida. Necesitarás enseñar las mismas lecciones de sexo en muchas y diferentes ocasiones. Nadie puede aprenderlo todo de una sentada. Los hijos se benefician muchísimo de diálogos que duran toda una vida. Si usted como padre, coloca unos buenos fundamentos en la edad temprana del niño, las charlas posteriores fluyen con más naturalidad. Las necesidades sexuales que tienen tus hijos tienen que ser puestas en un contexto más amplio de enseñarles sobre Dios y su diseño para el varón.
2. Padre, trabaja con tus propios problemas. Problemas no resueltos en torno a tu propia sexualidad te pueden llegar a ser un obstáculo y prevenir el que hablas del tema con tus hijos. Trabaja con tu pasado en una forma constructiva. Edúcate en relación a términos sexuales, y no tengas temor de aceptar el hecho deque no lo sabes todo.
3. Haz de tu hogar un lugar sexualmente seguro. ¿Permites influencias inmorales en tu hogar, como pornografía? El Internet es una fuerza poderosa de información hoy en día, monitoreala. Deberías prestar atención a la música, sus letras, revistas, películas y cualquier otra cosa que promueva actitudes sexuales no saludables.
4. Se un modelo y ejemplo saludable. Una forma no verbal de comunicarle ideas sobre el sexo a tu hijo, es comportándote correctamente, viviendo una vida sexual pura y honesta. Siéndole fiel a tu pareja, no teniendo pornografía en tu casa, usando lenguaje apropiado para referirte a la sexualidad, y no utilizar lenguaje soez o chistes de mal gusto para referirte al sexo. ¿Eres afectuoso con tu esposa? ¿Le reconoces las cosas buenas que hace en frente a tus hijos? ¿Qué actitudes acerca de la mujer, el sexo y el matrimonio está recibiendo tu hijo a través de tus conversaciones y ejemplos?
5. Aprende a tener conversaciones honestas y saludables. ¿Te sientes incómodo cuando hablas de sexo? Así posiblemente también lo reciba tu hijo. Aprende a escuchar, pero no esperes que tu hijo te someta a consideración una cantidad de preguntas o respuestas perfectas. Aprende a leer entre líneas y discierne lo que realmente hay en el corazón de tu hijo.
6. Debes comprender el Plan y Modelo de Dios para la Sexualidad. Muchos jóvenes saben muy bien lo que no deberían de hacer ( en este caso, sexo antes del matrimonio ), pero muchos no saben el por qué no o conocen alternativas apropiadas al comportamiento sexual. Debes de estar dispuesto a darle a tu hijo una visión positiva acerca del diseño de Dios para la sexualidad ( Lea Efesios 5: 1-4 ). Enséñele como lidiar con los sentimientos y presiones físicas escogiendo un camino más inteligente y mejor.
7. Practique, estudie y busque
apoyo. Si tu propio padre nunca fue un buen ejemplo, tienes
que aprender a buscar información propia acerca de la sexualidad
y acercarte a otros padres que si están haciendo un buen trabajo
en esa área, para que te puedan ayudar. En ellos encontrarás
apoyo.
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