
No todas las preguntas tiene respuesta. Muchas veces la tienen muy fácil pero no
la encontramos con facilidad, porque queremos que la respuesta sea acorde con
nuestra opinión.
Quizás esto sea la razón por la que
nos gusta hablar más que escuchar. Solamente juzgamos importante manifestar lo
que nosotros pensamos para que los demás lo conozcan.
La persona sabia y prudente,
busca conocer lo que piensan los otros, para enriquecer su experiencia. La
opinión suya la conoce y desea conocer la de los demás. La característica de las
personas sabias es la de escuchar mucho y hablar poco.
Una pregunta que se hacen
muchos es por qué hay gente que cambia de religión muchas veces en su vida. No
le encuentran fácil contestación a este interrogante. La misma persona que
realiza esos cambios ignora el por qué. Como ignorante anda probando sin terne
certeza de lo que va a encontrar.
Alguno podrá pensar que hacen
falta grandes conocimientos de psicología para dar una respuesta correcta a este
problema. Creo que no es tan difícil de contestar dicha pregunta. La respuesta
la encontramos en el libro del Éxodo de una forma muy sencilla. A esas personas
les sucede como al pueblo de Israel que necesitaba la certeza de la presencia de
Dios en medio de ellos, pero Dios tenía que manifestarse como ellos querían y no
admitían otra forma. Por eso murmuran contra Moisés porque no son capaces de
trascender lo humano, para descubrir a Dios que es el que actúa, usando como
disfraz la persona de Moisés.
Dios no cambia su manera de actuar, porque el es EL INMUTABLE. Por eso hoy actúa
de la misma manera. El disfraz que usa ahora es la Iglesia. El que no crea esto
nunca tendrá estabilidad en la fe, porque la fundamenta en la parte humana de la
Iglesia y no ha descubierto a Cristo que actúa en ella y por ella nos comunica
la salvación.
La verdad de que Cristo y la Iglesia forman una sola cosa, a muchos les parece
increíble. Sin embargo, la fe es vivir la convicción que no hay Cristo sin
Iglesia, ni Iglesia sin Cristo. Para formar parte de la Iglesia Católica es
necesario estar convencido de que la parte humana de Iglesia no es más que el
disfraz que usa Cristo para perpetuar el misterio de la Encarnación. La Iglesia
es el cuerpo asumido por Cristo Resucitado. Con relación a este nuevo cuerpo de
Cristo, se puede afirmar lo que San Pablo decía del cuerpo físico: que en él
habita corporalmente la plenitud de la Divinidad.
El pasaje del
Éxodo 17,3-7 ilustra lo que
decimos. Ante la necesitad física del agua, el pueblo se hace muchos
interrogantes, pero le da respuestas erróneas y culpan a Moisés de sus males. No
pueden aceptar que le suceda todo eso si fuera cierto que Dios estaba en medio
de ellos. Se hace el milagro, pero la última pregunta es: ¿"Está el Señor en
medio de nosotros o no"?.
Hoy muchos, por la falta de fe en lo que hace el Señor, se hacen la pregunta:
¿"Está el Señor en medio de su Iglesia o no"?.
Para pertenecer a la Iglesia hay que tener la convicción QUE LA CONTESTACIÓN
AFIRMATIVA ES LA VERDAD. Todo aquel que no esté convencido de esta verdad,
aunque esté en la Iglesia, no pertenece a ella. Terminará abandonándola, más
temprano que tarde. Su fe estaba grabada en un bloque de hielo, expuesta al
calor del sol, no sobre la Roca que es Cristo....
La verdad fundamental ¿" Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta
el final de este mundo"? (Mt. 28,
20). Muchos no creen esta
verdad...
¿Qué opinas tú?
2.
ENTRE LÍNEAS
DEL EVANGELIO
Cristo despertaba un gran entusiasmo en las multitudes y terminó su vida en
solitario. En realidad siempre estuvo solo, aunque andaba rodeado de mucha gente
la mayor parte del tiempo. Es una paradoja. ¿Por qué le sucede esto? Tres
situaciones de su vida llegan para ilustrarlo: Su predicación en la Sinagoga de
Nazaret, el final del sermón del Pan de Vida y cuando muere en la Cruz.
Para entender esto es necesario admitir que las motivaciones del corazón del ser
humano son muy complejas y difíciles de percibir en toda su realidad vital. La
misma persona muchas veces se mueve sin ser muy consciente de sus motivaciones.
Nuestro corazón está atrapado por la apetencia de los sentidos, porque resulta
más atractivo para esta vida. Incluso, esto nos lleva a codificar e
instrumentalizar a las personas.
El mismo Cristo nos descubre esta situación en algunos pasajes de su Evangelio.
Las personas aceptan alegremente los beneficios materiales que reciben de El,
pero no modifican las tendencias de su corazón, que era lo que deseaba ocurriese
en los que le seguían. Caminaban en planos paralelos. Cristo buscaba que
purificasen sus intenciones y la multitud cada vez se quedaba más en la cáscara
de los milagros. Por algo San Juan usa la palabra signo en vez de milagro, pues
el signo tiene un contenido que hay que descubrir e interpretar correctamente.
El signo va mucho más allá de lo que se ve.
San Juan nos dice que, viendo los signos que hacía Cristo, muchos creyeron en
El, pero El no creía en ellos porque sabía lo que había en el corazón del
hombre. Un nuevo interrogante, pues, para los creyentes y es si Cristo cree en
ellos.
A Cristo le preocupa que instrumentalicen su persona y sus acciones y conviertan
la adhesión a su persona en una cosa útil para esta vida, tendencia muy
frecuente también hoy en muchos cristianos. Tienen la misma actitud de la
Samaritana. Cuando Cristo le habla de la salvación, de la gracia santificante,
bajo el símil del manantial abundante de agua viva que salta hasta la vida
eterna, la mujer instrumentaliza esos dones sobrenaturales y se entusiasma en
adherirse a los beneficios temporales que le podrá reportar. Cristo le habla de
la gracia, de la santidad, de la salvación y ella le pide, en lenguaje actual,
que le ponga agua corriente en su casa para llevar una vida más cómoda, no para
ser mejor.
Es lo mismo por lo que Cristo se queda solo en el sermón del Pan de Vida. A
Cristo no se le escapa que sus seguidores estaban entusiasmados porque habían
llenado el estómago sin trabajar. Se lo dice. Ustedes me buscan porque les di de
comer. Y les dice que su intención es que entendieran lo que significaba aquel
alimento, que era "que no sólo de pan vive el hombre". Dos planos muy distintos
del mismo acontecimiento. Fracasa en su intento. Lo abandonan y ya no quieren
saber nada de El.
Esto se repite en la Sinagoga de Nazaret. Cuando les dice cosas agradables, lo
reciben con admiración, pero cuando le dice unas verdades para que se diesen
cuanta de que necesitaban convertirse hay una reacción violenta contra El.
En el momento de su acto de amor supremo por los hombres, que es su Pasión,
"todos lo abandonaron", constatan con tristeza los Evangelios. Cristo siempre
sufre de soledad, porque solamente los que le aman son capaces de acompañarlo en
el sufrimiento. Por eso, junto a la cruz, de los suyos, solamente está María y
Juan.
Cuando uno lee el evangelio, todo aquel gentío que se entusiasmaba cuando
recibía el beneficio de sus milagros, lo seguían porque eran unos
"aprovechados", no porque entendieran el mensaje de amor que El predicaba, y
menos, que estuvieran dispuestos a vivirlo. Por eso, lo abandonan a la primera
de cambio.
No era gente mala, sino materialista...... lo mismo que le pasa hoy a muchos. La
religión es la forma de negociar con Dios cosas materiales. Esta es mi opinión,
pero tú puedes exponer tus puntos de vista escribiendo a:
3.
LA FAMILIA ES
DECISIVA
El principio de los antiguos de que nada sucede sin causa suficiente tiene
aplicación a todas las cuestiones que hoy nos preocupan. Por ejemplo, la
criminalidad que hay en nuestra sociedad.
Lo que esto quiere decir es que hay una raíz de donde brota y si no se extirpa
dicha raíz la delincuencia seguirá rampante. Lo triste es que la raí del mal se
conoce, pero no se le quiere poner remedio que no es otro que fortalecer la
función de la familia y exigir responsabilidad a los padres.
La misma fábrica que produce
ciudadanos honrados y buenos, produce los criminales. Esta fábrica es el hogar
donde uno nace y se desarrolla.
Hoy se habla mucho de libertad y el ser humano ha sido dotado por el Creador de
esta facultad maravillosa. Tiene poder para tomar decisiones sobre muchas e
importantes opciones en su vida, pero carece de libertad para elegir a sus
padres. Sin embargo este hecho determina la vida de cada uno de los seres
humanos de una forma definitiva. Claro que si Dios le diera al ser humano poder
para seleccionar a sus padres, habría muchos que nunca tendrían hijos.
Vemos en el Génesis que Dios exige a la primera pareja obediencia a sus mandatos
y de no hacerlo morirían. El libro sagrado nos dice que el dolor y la muerte es
el fruto de la desobediencia a los mandamientos de Dios y si hoy a nosotros nos
arropa la muerte es por este mismo motivo. Las parejas no cumplen con sus
responsabilidades.
Es trágico constatar que hay una sociedad protectora de animales, pero se
legaliza el aborto para condenar al exterminio a millones de seres inocentes. Es
espantoso pensar que esos niños hubieran tenido mejor suerte si fueran hijos de
perros zatos. Lo mismo pasa con la ley del divorcio que deja al ser humano
desamparado desde su más tierna edad.
Pienso que cuando se condena a muerte a los inocentes, porque se consideran un
obstáculo para el egoísmo de los padres, se nos condena a muerte a todos, pues
la ejecución llegará en cualquier momento en que nos consideren un estorbo.
En definitiva, nos apropiamos de derechos que son exclusivos de Dios y en esto
radica la raíz de la criminalidad.
Las leyes humanas no pueden estar por encima de las leyes de Dios. Toda sociedad
regida por leyes contrarias a las que Dios ha establecido, se corrompe y se
aniquila.
Esta es mi convicción. Tú tendrás otra...........
4.
IDEAS CLARAS
SOBRE EL SEXO
Con frecuencia se usa mal el significado de las palabras. Un ejemplo de ello son
las palabras amor- sexo - placer que muchos las toman como si fueran sinónimos.
Otro trío es: mujer-compañera-esposa
También se definen las relaciones sexuales de una forma muy eufemística con la
frase hacer el amor. Como el amor es algo extraordinario en la vida de las
personas, se justifica toda actividad sexual, aunque ésta sea completamente
desordenada y aberrante.
Claramente se está tomando sexo y placer como sinónimo de amor. Este concepto es
completamente falso, pues puede haber sexo y placer sin que haya amor. Toda
relación entre seres humanos no puede ser únicamente para la satisfacción de los
instintos primarios del individuo, como pasa entre los animales, pero por
desgracia, este proceder, tipo animal, se da con frecuencia también entre los
seres humanos.
El amor radica en el alma y la actividad corporal será la expresión de lo que hay en el alma: Amor, odio, rencor, ira, egoísmo etc. Por lo tanto solamente expresarán amor la actividad sexual cuando las personas unen sus almas antes que sus cuerpos.
Esto supone un compromiso vital entre ambos y la aceptarán plena de la
responsabilidad que dicha acción conlleva, sin privarla del fin natural que le
asignó el Creador. Si no se acepta la responsabilidad plena de la relación, ésta
se convertirá en la expresión máxima del egoísmo. Amor-sexo-placer expresan
realidades muy distintas y a veces contradictorias. El placer no puede ser el
fin de nuestras acciones, aunque facilite la ejecución de la acción.
Cuando se pone como finalidad del sexo el placer surgen ideas peregrinas como la
defensa de las uniones del mismo sexo. El que desee formar su conciencia
correctamente puede leer lo que escribe San Pablo en la carta a los Romanos (1,
24-32) donde habla de la corrupción que reinaba en su tiempo entre los gentiles.
Hoy hay muchos que se dicen cristianos que los superan en esta materia...
Es lo que opino yo. Usted quizás
tiene una opinión diferente. ...
Las personas inmaduras emocionalmente parecen tener muchas ideas confusas con
relación al amor y al sexo. A los pocos meses, o quizás días, de noviazgo
solicitan una prueba de amor a su pareja que no es otra cosa que entregarse a
relaciones sexuales antes del matrimonio. Se convierte, de este modo, en cenizas
lo que podría haber sido una gran empresa. No se dan cuenta que el verdadero
amor sabe esperar.
Precisamente la prueba del amor durante el noviazgo es todo lo contrario. Saber
vivir con alegría la renuncia de estos placeres hasta llegar al matrimonio. Esto
sucede porque muchos jóvenes tienen ideas poco claras y sacan conclusiones
falsas, no por mala voluntad, sino porque las premisas en que se basan son
erróneas. Toman como realidad lo que nos es más que una ilusión basada en
expresiones de buenos deseos, que no siempre corresponden a una intención
sincera.
Creo que al empezar el noviazgo cada uno se debe hacer la pregunta: qué es lo
que busca en esa relación. Lo lógico es que se busque conocer al otro para, si
tiene las cualidades que uno desea, casarse y formar un hogar estable.
Los que toman en serio la cosa, es natural, que ella busque un esposo y que él
busque una esposa. Alguno dirá que esto es obvio, pero no siempre es así. En
muchos casos él busca una mujer y ella un hombre, que no es lo mismo ni se
escribe igual.
El fallo está en pensar que mujer y esposa son lo mismo y que hombre y esposo
también. Nadie ignora que mujeres y hombres hay de todo tipo, pero solamente hay
un tipo de esposos que son los que estén decididos a unir sus vidas para siempre
impulsados por un amor sincero.
No se puede olvidar que el amor es una cualidad del alma y, por tanto, su
fundamento radica en el alma y no en el cuerpo.
Los que buscan mujer solamente, no pueden entender lo que dice San Pablo a la
comunidad de Corintio (1Cor. 6,13) El cuerpo no es para la fornicación sino para
el Señor.
Si lo que buscan es la unión de los cuerpos, quizás sea muy placentera, pero
está llamada al fracaso, porque falta el amor y hay exceso de egoísmo.
Esto es lo que opino yo, pero usted quizás piensa de otra manera.......
6.
FUNDAMENTOS DEL
FANATISMO
Todos alguna vez en la vida hemos tomado decisiones influenciados por otros. La
simpatía que sentimos por la persona que nos habla es un factor determinante.
Esto hace que no analicemos lo que nos dice, porque identificamos el mensaje y
el mensajero. Esto es un tanto irracional.
Puede suceder que un mensajero con quien no simpatizamos nos transmita un
mensaje que debemos aceptar, porque corresponde a la verdad, como la inversa
también puede ser cierto. Alguien por quien sentimos simpatía nos diga algo que
es completamente falso. Este proceder nos lleva a convertirnos en fanáticos que
es la actitud que anula la capacidad de análisis crítico de lo que
ejecutamos.
En todos los campos se puede dar este fanatismo, pero es más frecuente en el
campo de la política y religión. Me interesa éste último, por lo que tiene de
negativo en la formación de la conciencia de los creyentes.
En el aspecto religioso, dentro de la Iglesia Católica, tenemos los que son
católicos de cura. So aquellos que cuando el sacerdote les cae simpático lo
siguen a todas partes y parece que se entregan en cuerpo y alma a trabajar por
la Iglesia, aunque lo hacen por la simpatía que sienten por el hombre, que es
sacerdote, más que por el sacerdote que es hombre. Son personas sin fe, pero en
su buena intención creen que sirven a Dios, cuando lo que hacen es servir a un
hombre a quien siguen, porque por su falta de fe no descubren a Cristo en medio
de su Iglesia a quien hay que seguir.
Otra cosa son los católicos de Iglesia. Para ellos la parte humana del sacerdote
no tiene gran importancia, porque viven su fe en la presencia de Cristo en su
Iglesia que es el que actúa por medio de sus ministros. Y Cristo nunca falla.
San Pablo nos advierte del peligro de confundir el mensaje con el mensajero, por
que esto es la causa de las divisiones en la Iglesia. En su primera carta a los
Corintios (1, 12) lo manifiesta claramente: yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de
Cefas,....Se habiten formado distintos partidos.
Nos enseña que el mensajero tiene poca importancia, sino que lo que se necesita
es que transmita fielmente el Evangelio, que es uno, aunque los mensajeros sean
muchos. Por eso les dice a los Gálatas (1,5-15) que si un Ángel le predicase
otro Evangelio distinto del que les prediqué que no le hagan caso.
Pienso que tenemos que seguir a Cristo. Tener espíritu critico sobre lo que nos
predican, más que criticar la persona que predica.
Yo pienso así porque no soy fanático
de nadie, pero usted quizás piensa de otra manera.....
7. EL RECICLAJE
DEL DOLOR
Hoy se habla mucho del reciclaje, pero hay un aspecto de la vida del ser humano
que les causa grandes problemas a muchas personas por no saber reciclarlo. El
sufrimiento es muy abundante en la vida de todos los seres humanos. Estamos
inmersos en él desde que nacemos hasta que morimos. Es consecuencia del pecado
original.
Hay quien cree que el mundo toca a su fin, porque les parece que es imposible
que haya mayores catástrofes y sufrimientos. No soy de ese parecer. El material
es, pues, abundante, pero hay personas que no saben que hacer con él, porque
todo su esfuerzo, y por cierto inútil, es rechazarlo.
Muchos para justificar su actitud, lo consideran como una mala pasada del
destino, y viven una vida amargada porque todo lo que les pasa es fruto de su
mala suerte. Otros se sienten perseguidos por Dios que los castiga sin motivo
con toda suerte de males.
Hay que afirmar que la visión del sufrimiento es muy personal. En realidad cada
uno tiene la suya, dependiendo del conocimiento que tenga de la revelación que
Dios nos ha hecho sobre este tema. Esta revelación es abundante. Llegue con
hacer mención del Libro de Job.
Nosotros los cristianos podemos tener un mayor conocimiento del valor del
sufrimiento que ten los del Antiguo Testamento, porque tenemos el ejemplo de
Cristo, que siendo Dios, escogió el camino del sufrimiento para salvarnos.
Además nos advierte también que tenemos que unir nuestros sufrimientos a los
suyos. El que no tome su cruz cada día y me siga, no es digno del reno de los
cielos.
Esto debía ser suficiente para que el creyente descubra el verdadero valor del
sufrimiento, porque por el Bautismo somos miembros de Cristo. La convicción de
que el sufrimiento es consecuencia del pecado lo convierte, bajo la visión de la
fe, en el medio de purificación que no debemos desperdiciar. El sufrimiento de
los que viven unidos a Cristo ayuda a la redención del mundo. Esto explica el
sufrimiento de los inocentes y de los Santos.
San Pablo lo dice claramente, para no citar más textos, porque éste lo dice todo
Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros, y suplo en mi carne lo que
falta a los sufrimientos de Cristo por su cuerpo que es la Iglesia (Col.1, 24)
Ya sabemos lo que vale sufrir con Cristo. La miseria del sufrimiento reciclado
por el amor a Cristo se convierte en Vida Eterna.
Yo pienso como San Pablo, pero usted quizás piensa distinto.....
8. DIOS NECESITA
AYUDA
Solemos soñar despiertos, como se suele decir, porque creemos que tiene que
suceder aquello que deseamos porque nos conviene. Un ejemplo de esto es la idea
del cielo, por eso se buscan razones para negar la existencia del infierno, pero
no la del cielo. Se piensa que la salvación es cosa fácil, porque nos conviene.
Cuando uno lee el Evangelio con un poco de seriedad, saca la idea que la
salvación no es tan fácil como muchos piensan. Los que tal piensa se fundamentan
en una gran verdad de que Dios es amor. No piensan precisamente que el amor
exige fidelidad. Ese Dios de amor sepultó en el fuego a Sodoma y Gomorra.
Dios ha castigado siempre el pecado. Algunas veces de una forma personal y otra
colectiva. Quien tenga duda de esto que lea a los profetas. Comprobará que Dios
muestra, algunas veces, una ternura indecible con los pecadores, pero también
castigos ejemplares para que su pueblo se arrepienta y se convierta. La acción
de Dios en esta vida siempre es correctiva para que el ser humano se arrepienta.
Por eso este Dios del amor se hizo hombre para enseñarnos el camino de la
salvación. Hay que leer, pues, atentamente el Evangelio para tener ideas claras
sobre este tema de tanta trascendencia para todos.
Veamos lo que dice Cristo. En el Evangelio de San Mateo (7,13) nos dice lo
siguiente: Entrad por la puerta estrecha porque ancha es la puerta y espaciosa
la senda que lleva a la perdición, y son muchos los que por ella entran. ! Qué
estrecha es la puerta y qué angosta es la senda que lleva a la vida, y cuán
pocos los que dan con ella!
Es evidente que aquí nos está advirtiendo que la salvación requiere esfuerzo y
que no todos los caminos son buenos para alcanzarla. Nos hace dos advertencias
muy pertinentes para nuestro tiempo.
Una es que hay que desconfiar de lo fácil. Precisamente hoy se busca lo fácil en
todo, de ahí el ansia de comodidad que devora al hombre de hoy, convirtiendo en
su dios al dinero, porque con él se puede adquirir todo aquello que halaga
nuestros sentidos.
La otra es que para encontrar el verdadero camino de la salvación hay que pesar
las opiniones en vez de contarlas. Porque haya una mayoría que opine de una
manera, no es garantía de que sea el buen camino. Quizás es una
contraindicación. Muchas mentiras sumadas darán una gran mentira, pero nuca una
verdad. Solamente se salvarán aquellos que hagan el esfuerzo personal por ser
fieles a Dios. San Agustín dice: El que te creó sin contar contigo, no te
salvará sin contar contigo. Para salvarte Dios necesita tu cooperación.
Yo pienso de esta manera, pero quizás usted piensa distinto...
La Biblia, aunque algunos afirman lo contrario, es fácil de entender. Hay
personas que se dedican a un estudio científico de las cuestiones bíblicas
buscando un conocimiento especulativo. Hay otro estudio más práctico que es
propio de las personas que ven la Biblia como libro religioso y se dejan guiar
por su fe.
A Dios no le gustan las cosas complicadas, porque si bien es cierto, que todos
sus atributos los tiene en grado infinito, sin embargo es el misterio de la
sencillez. Por eso puede comunicarse con el ser humano, acomodándose a nuestras
propias limitaciones.
No está mal los estudios especulativos sobre la Biblia, utilizando las ciencias
humanas: historia, geografía, arqueología etc. Todos estos estudios satisfacen
la curiosidad del ser humano, pero puede un ateo hacerse un experto en dichos
temas. Hay muchas ciencias que pueden ser útiles para conocer la parte humana de
la Biblia, pero no dejan de ser ciencias profanas que también se utilizan para
otras ramas del saber y no podemos olvidar que la Biblia es un libro religioso.
Por eso la Biblia no es el libro de los científicos sino de los CREYENTES que
buscan con sencillez la voluntad de Dios. No es para que conozcamos cosas sino
para que nos encontremos con Dios. La equivocación es que pensamos que creciendo
en conocimiento especulativo, crece nuestra fe y compromiso cristiano Lo que
dice San Juan al final del su Evangelio se puede aplicar plenamente a toda la
Biblia: Esto fue escrito paras que crean que Jesús es el Hijo de Dios. (Jn. 20,
21).
Adquirimos más conocimientos sobre temas bíblicos, pero nuestro compromiso para
servir a Dios es el mismo o menos. La realidad es que a mayor conocimiento, no
se sigue mayor compromiso sino a mayor fe.
Hay personas que gastan mucho esfuerzo en aprender a interpretar la Biblia, pero
muy poco en vivir lo que, de una forma sencilla, nos manifiesta el Señor.
Convertir en vida propia la doctrina de la Biblia es el secreto de desentrañar
sus misterios.
Alguno ejemplo puede ilustrar lo que digo. No hacen falta muchos estudios
bíblicos para entender lo que quiere decir Cristo con una frase tan sencilla
como ésta: Por eso cuanto quisiereis que os hagan a vosotros los hombres,
hacedlo vosotros a ellos, porque ésta es la Ley y los profetas (Mt. 7,12). Aquí
tenemos resumido todo lo que dice la Biblia, que no es sino la formulación
sencilla de la Ley del amor, fundamento de toda la vida cristiana.
Cuando tú estás triste quieres que te consuelen; cuando te sientes solo quieres
que te hagan compañía cuando estás enfermo que te visiten y te traten con cariño
los que viven contigo; si tienes mucho trabajo que te ayuden etc. Pues eso es lo
que tienes que hacer tú con los demás.
Hay muchas cosas en la Biblia que son muy claras, pero que son muy difíciles de
practicar y buscamos la disculpa de que hay cosas que no entendemos. Dios habla
con gran sencillez para que todos lo entiendan, pero hace falta fe y humildad
para vivirlo.
Yo pienso de esta manera, pero
usted puede quizás pensar diferente...
10.
LO INCOMODO DE LA
COMODIDAD
Es una paradoja que para alcanzar alguna comodidad en la vida haya que pasar una
gran cantidad de incomodidades.
Antes no había en el hogar tantos artefactos para hacer la vida tan cómoda.
Tenemos medios rápidos de transporte, tanto personales como colectivos, pero
siempre andamos apurados. Nuestros antepasados vivan con más calma. Tenemos
cocinas modernas, de gas o eléctricas, pero no hay tiempo para cocinar, por eso
la industria de platos precocinados. Se podría hacer un catálogo muy largo de
los artefactos que se fabrican para hacer la vida más placentera y cómoda.
Lo cierto es que todas estas cosas nos esclavizan. No hay tiempo para conversar
con el vecino, ni con los mismos miembros de la propia familia. Se vive con unas
tensiones casi insoportables. Siempre deprisa... para hacer filas de espera
donde quiera que uno tiene que hacer alguna diligencia.....
Lo peor es cuando llega el fin de mes y se empiezan a acumular facturas para
pagar...
Cuando se logra pagar todo se siente un gran alivio. Pero hay personas que la
escasez de dinero y el ansia de comodidad los lleva a buscarlo de formas
antisociales: la droga, el robo, el engaño y otras muchas maneras que la
necesidad suscita en la mente de muchos.
Estoy reflexionado sobre esto, porque la Biblia dice que el cielo es la máxima
comodidad. Es la plenitud de la felicidad. Dice San Juan: que ya no pasarán
hambre ni sed, no les hará daño el sol y el bochorno. (Ap. 7, 16) Pero la
paradoja es que queremos conseguir el cielo sin hacer sacrificios.
La Biblia enseña todo lo contrario porque nos presenta como modelo a Cristo y
sabemos que su vida no fue cómoda bajo ningún aspecto. Por eso las exigencias
para seguirlo son fuertes. El que quiera venir en pos de Mi, niéguese a sí
mismo, tome su cruz y sígame (Mc. 8, 34).
San Pablo dice que es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el
reino de los cielos (Hechos 14, 22) Es una pena que nos sacrifiquemos tanto por
las comodidades de esta vida transitoria y tan poco por alcanzar la verdadera
felicidad eterna.
Yo pienso de esta manera, pero quizás usted piensa de otra.......