TEMAS 11-20

 

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     TEMAS  01al 10

 

     TEMAS 11 al 20

 

     TEMAS 21 al 30

 

     TEMAS 31 al 40

 

     TEMAS 41 al 50

 

 11-DIOS NO ES COMO LOS HOMBRES            

 12-VISION DISTORSIONADA

 13-ENEMIGA DEL HOMBRE Y AMIGA DEL HAMBRE

 14-EL MEJOR PSICOLOGO DESEMPLEADO

 15-CONDENADOS A ENTENDERSE O FRACASAR

 16-DIOS ESCUCHA PERO TAMLBIEN HABLA

 17-MIRAR LO DE ARRIBA PARA VER LO DE ABAJO

 18-PERCEPCION ERRONEA

 19-EGOISMO O AMOR

 20-ELEMENTOS PARA FORMAR UN TODO

 

 11-DIOS NO ES COMO LOS HOMBRES

    

    Es muy frecuente que la Biblia presente a Dios de una forma antropomórfica, con reacciones semejantes a los seres humanos, aunque también afirma con frecuencia que Dios no es como los hombres. Lo cierto es que eso lo hace para que, de alguna manera, podamos entender algo sobre Dios. Es claro que Dios es un misterio que nos envuelve y nos transciende y que la razón humana solamente intuye su existencia.
    
 En la obra de la creación llama la atención la creación del ser humano que es el único que goza de inteligencia y libertad. Se podría decir que Dios lo considera como la niña de sus ojos y quiere establecer con él una relación de amistad. Esto lo expresa cuando afirma que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Esto quiere decir que lo que Dios posee en grado absoluto e infinito y por su propia naturaleza, el ser humano lo posee participado de Dios.
    
 Para mí el gran misterio es que Dios haya dado al hombre la libertad y que nuca le prive de ella, aunque la use mal. Por eso la relación de Dios con el hombre se reduce a invitarlo a que viva el amor que bondadosamente le brinda.
     Dios respeta siempre la voluntad del ser human, pero esto implica la existencia del infierno, lo mismo que la del cielo. El pensar que Dios condena a uno al infierno, es algo que debe entenderse correctamente.
     El infierno es para aquellos, que llenos de autosuficiencia en esta vida, han decidido que no necesitan de Dios y rechazan la invitación que les hace a participar de su amor. Se consideran dueños aunque, en realidad, son administradores de los dones que Dios ha depositado en ellos. Cuando mueren, Dios respeta esa voluntad del hombre de no desear estar con EL y los deja alejados de su presencia por toda la eternidad, auque Dios desea vivamente que esto no suceda.
Si Dios actuara de otra manera, no tendría objeto el que nos hubiera dotado de este don maravilloso de la libertad. Pero además, Dios se contra
deciría a sí mismo.
     Es difícil que el ser humano entienda esto, porque, por un lado, tenemos la tentación de imponernos a los demás por la fuerza. Dios no es así y nos respeta. Por otro lado, esta libertad es la raíz de la responsabilidad personal de todo lo que hacemos. Dios no fuerza a nadie, solamente invita al amor......
     Evidentemente, los que no creen en la vida eterna, no se preocupan más que por las cosas de este mundo y se olvidan de Dios. Para los que tenemos fe sabemos que la salvación depende de vivir el amor al que Dios nos llama, pero realizado concretamente en el trato con el hermano.
     Todo depende de nuestras relaciones con los demás: No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; absolved y seréis absueltos: dad y se os dará, una medida buena, apretada, colmada. La medida que con otros usareis, ésa se usará con vosotros.. (Lc.6, 37) El problema está que nuestro egoísmo es más fuerte que el amor y no sabemos descubrir a Dios en los hermanos.
     Yo pienso así, pero usted quizás piense diferente.
 

    

12-VISION DISTORSIONADA


     No es fácil juzgar según la realidad, porque en nuestros juicios somos extremadamente subjetivos. Juzgamos las cosas de diferente manera, según la relación que tengan con nosotros.
     Pensemos en algún aspecto negativo de nuestra vida (defectos). Los minimizamos al máximo, pero si son de otra persona los miramos con cristal de aumento, maximizándolos exageradamente.
Esta visión distorsionada de la realidad nos lleva a ser muy indulgentes con nosotros y muy exigentes y severos con los demás y por eso nos cuesta mucho disculpar a nuestros hermanos y nos convertimos en acusadores implacables.
     Esta actitud es desastrosa para la convivencia humana, tanto en el seno de la familia como en nuestras relaciones sociales. Todos nuestros esfuerzos están concentrados en querer que los demás sean intachables, convirtiendo nuestras relaciones en agrias discusiones y peleas cuando debían ser un diálogo fraternal.
     Muchas veces me he preguntado por qué el ser humano es así He llegado a las siguientes conclusiones:
Primero porque no somos sinceros con nosotros mismos. Pasamos nuestra vida contándonos mentiras. Decir lo que creemos que es verdad de los otros nos resulta generalmente fácil, pero nos resulta sumamente difícil reconocer la verdad con relación a nosotros mismos. Este proceder es lo que nos hace infelices y nos amarga la existencia.
     La segunda razón es que resaltando los defectos de los demás y ocultando los nuestros, nos sentimos superiores a ellos. Nos sentimos BUENOS y esto nos agrada mucho.
La sinceridad nos ayudaría a vernos como somos y aceptaríamos con tranquilidad que alguien nos señalara nuestros defectos.
Cristo que conocía esta debilidad del ser humano nos enseña como debemos conducirnos con nuestros hermanos. Por qué ves la brizna en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga en el tuyo ... O cómo puedes decir a tu hermano: hermano, déjame quitarte la paja que tienes en el ojo, cuando tú no ves la viga que hay en el tuyo.... Hipócrita, quita primero la viga de tu ojo, entonces verás de quitar la paja que hay en el de tu hermano (Lc. 6, 41).
     Es muy loable que yo me esfuerce por ayudar a los demás a ser buenos, pero es un esfuerzo inútil mientras yo no me esfuerce primero por serlo. El Evangelio se predica con el ejemplo, porque la palabra sin ejemplo es sermón en desierto.
    Yo pienso de esta manera, pero quizás usted piense de otra....
 

 

13-ENEMIGA DEL HOMBRE Y AMIGA DEL HAMBRE


     Después del pecado de nuestros primeros padres el trabajo se convierte en penitencia y por eso es desagradable y doloroso. Pero no hay que olvidar que ya antes de pecar, Dios no quería que el ser humano estuviese ocioso y le había impuesto la obligación del trabajo. La misma Biblia nos presenta el descanso de Dios, modelo para el hombre, después de seis días de trabajo.
     Dios coloca al hombre en un jardín lleno de todas las delicias que el ser humano podía desear, pero tenía la obligación de cultivarlo y guardarlo. (Génesis: 2, 15). La primera obligación, pues, que Dios impone al hombre, es la del trabajo.
El trabajo es un acto de cooperación con Dios para cuidar la creación que ha puesto en manos del hombre. Además los cristianos tenemos el ejemplo de Cristo que pasó casi la totalidad de su vida trabajando en un taller. El trabajo, pues, es un instrumento de realización personal y de desarrollo humano.
     San Pablo afirma con frecuencia en sus cartas que él trabajó para poder suplir lo que necesitaba para vivir y se siente muy satisfecho de poder afirmar que nunca fue una carga para nadie. No nos debe extrañar que fustigue duramente a los ociosos y exhorte a sus comunidades al trabajo responsable.
Según él, los ociosos causan problemas en la comunidad, porque viven desordenadamente. Veamos uno de los textos más expresivos sobre este tema.
     No vivimos entre vosotros desordenadamente, ni de balde comimos el pan de nadie, sino que con afán y con fatiga trabajamos día y noche para no ser gravoso a ninguno de vosotros. Después establece un principio muy claro: el que no quiera trabajar que no coma. Hemos oído que algunos viven entre vosotros desordenadamente, ocupados en no hacer nada, pero metiéndose en todo. A estos tales le recomendamos y exhortamos en el nombre del Señor Jesucristo que, trabajando sosegadamente, coman su pan. (2 Tesalonicenses. 3, 7-13).
     Hay una frase en el Eclesiástico (22, 2) que la considero genial: El perezoso se parece a una bola de estiércol; quien la coge se sacude las manos. Es la razón porque los vagos tienen mala suerte para encontrar trabajo estable.
Pienso que el trabajo honrado dignifica; la vagancia deprava. La vagancia es enemiga del hombre, pero muy amiga del hambre......
Esto es lo que yo pienso, pero usted puede pensar de otra manera.
 

14-EL MEJOR PSICOLOGO DESEMPLEADO
 

     Se afirma una y otra vez que la familia está en crisis. Esto es una realidad que afecta a todos sus componentes y a la sociedad entera, porque la familia es un elemento esencial del cuerpo social.
     La enfermedad está ahí, se manifiesta claramente y todos nos quejamos del mal que padecemos, pero donde hay mucho desacuerdo es cuál debe ser el remedio.
Los políticos creen que promulgando leyes ya se arregla el asunto. Otros piensan que es cuestión de más dinero para poder contratar más trabajadores sociales, más psicólogos, psiquiatras y profesionales de la conducta humana...
     No dudamos de la buena voluntad de los que tal dicen y piensan, pero la realidad es que la enfermedad no se cura y cada día está más extendida. Esto quiere decir que la medicina que estamos aplicando no es la correcta.
Tengo mis dudas de que se quiera poner remedio a tantos males, porque encuentro mucha hipocresía en la manera de actuar del ser humano.
     Un botón de maestra. Nos rasgamos las vestiduras con el maltrato de menores: maltrato físico y emocional; falta de cuidados esenciales, abandono..... sin embargo se legaliza el divorcio que, desde mi punto de vista, es el compendio de todo maltrato de menores. Y qué diremos del aborto.... Privar de la vida es el peor maltrato físico que se puede causar a una persona.
     El niño antes de nacer, desde el momento de su concepción, es una persona humana, porque sino nunca lo sería, por eso puede heredar de su progenitor aunque éste haya muerto antes del él nacer. Por lo tanto el aborto es el asesinato legalizado.
Hay un psicólogo que sabe claramente como remediar estos males, pero nadie le consulta. Aunque ha puesto por escrito sus teorías, pocos lo leen y si lo leen alguna vez, no le hace caso.
     Quizás te des cuenta de quien hablo por lo que dice. Vosotros los maridos amad a vuestras esposas como Cristo amó a su Iglesia. Los maridos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. Ame cada uno a su esposa como a sí mismo y la mujer reverencie a su marido. Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque es justo. Y vosotros, padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y en las enseñanzas del Señor. (Efesios. 5, 22ss y 6, 1ss)
     El Psicólogo de referencia es Dios, el autor de la familia y el remedio es: Criar los hijos en disciplina y en las enseñanzas de Señor y amarse los espesos Esto es lo que no se hace hoy y era lo que teníamos que hacer.........
Yo pienso de esta manera, pero quizás usted piense diferente.
                

 

15-CONDENADOS A ENTENDERSE O FRACASAR

     Los fracasos matrimoniales siempre son provocados, por alguno de los dos o por los dos. Esto quiere decir que la vida familiar tiene aspectos molestos, tanto para los esposos como para los hijos. Sin embargo éstos no pueden abandonar el hogar paterno hasta que lleguen a la mayoría de edad. Pero los padres pueden deshacer el hogar cuando la convivencia les resulta poco agradable. Parece que, como las leyes las hacen los adultos, legislan para que sea legal el abuso de menores.......
     La familia la constituyen tres elementos muy dispares, una pareja de adultos y los hijos, tres mundos diversos desde el punto de vista físico y psicológico. Lo que esto quiere decir es que cada uno es feliz de distinta manera y con distintas cosas. El primer error, pues, es pensar que los demás son felices con las mismas cosas que me hacen a mi feliz. Esto supondría que sienten, piensan y reaccionan de la misma manera ante los mismos acontecimientos y sabemos que esto no es así.
     El hombre y la mujer están formados para complementase en lo físico, pero sobre todo en lo emocional. Los hijos son un mundo cambiante, tanto física como emocionalmente, debido al desarrollo hasta llegar a la madurez. Todo esto convierte en una maraña complicada la convivencia familiar.
     Además el ser humano es muy especial. Rechaza en el otro todo lo que no vaya de acuerdo con la manera de ser de uno. Así empiezan las peleas entre los distintos miembros de la familia. Nos cuesta aceptar que cada ser humano es distinto y tiene sus propias posibilidades y limitaciones.
     Querer que los demás sean BUENOS, entendiendo la bondad que sean como yo quiero, es una injusticia y es caminar al fracaso. Será más útil el respetar las individualidades y por medio del diálogo ayudarse a superar las dificultades.
San Pablo en la carta a los Gálatas escribe a la comunidad algunos consejos que pueden ser útiles al respecto. Si alguno fuere hallado en falta corregidlo con espíritu de mansedumbre... ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas, y así cumpliréis con la Ley de Cristo. (Gálatas 6, 1ss)
     Querer que los demás lleven nuestras cargas, pero nosotros no hacer nada por ayudar a los otros es vivir el egoísmo a su máxima potencia y lleva al fracaso porque impide el entenderse. La familia es una gran cooperativa cristiana donde el triunfo está asegurado si se vive el amor.
Yo pienso de esta manera, pero usted puede pensar de otra......
 

 

16-DIOS ESCUCHA PERO TAMBIEN HABLA


     La oración es la actividad del ser humano más compleja donde interviene todo nuestro ser, cuerpo y alma, pero sobre todo la actitud del corazón. Uno de los reproches que Dios hace a su pueblo por medio de los profetas es que lo honran con sus labios, pero su corazón esta muy lejos de El. La razón es que no tienen amor hacia el hermano necesitado concretizado en el hu
érfano, la viuda y los forasteros. En otras palabras que no sabían descubrir a Dios en los hermanos.
     Cristo sabía lo difícil que es para nosotros el orar y nos ha dejado una oración como modelo para que la utilicemos cuando intentemos comunicarnos con Dios que es nuestro Padre. Pero podemos repetir las palabras de la oración del Señor y no orar porque no inte0rviene nuestro corazón Nuestro corazón debe concordar con nuestros labios.
     Hay muchos cristianos que les parece mejor utilizar oraciones de su propia cosecha. Esto no está mal, si como dice San Agustín, aunque usemos otras palabras, no pidamos algo distinto de lo que contiene el Padrenuestro porque en él está contenido todo lo que Dios nos puede dar y todo lo que nosotros podemos desear como hijos suyos. Precisamente, la falta de contenido de nuestras oraciones es la causa de que Dios no nos escuche.
     Los Evangelios transmiten algunas oraciones de gente que le suplica a Cristo y siempre son muy cortas. Quizás nosotros hablamos mucho para comunicarnos con Dios. Cristo nos dice que cuando oremos no hablemos mucho, que eso es lo que hacen los que no tienen fe, los gentiles.
Cuando nos presenta la oración del fariseo y del publicano, nos dice que fue escuchado el publicano que usaba muy pocas palabras, pero que salían de un corazón arrepentido. Es el mismo estilo de oración que Cristo realiza en el huerto de los Olivos; pocas palabras pero con mucho contenido.
     San Juan, en su primera carta recuerda a la comunidad que sigan el ejemplo de Cristo: La confianza que tenemos en El es que si le pedimos alguna cosa conforme con su voluntad, El nos oye.
(1 S. Jn. 5, 14).
Santiago nos dice cuál es la causa porque nuestras peticiones no son escuchadas. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para satisfacción de vuestras pasiones.
(St. 4, 2)
     Se puede resumir en una idea cual es la finalidad de la oración. La oración es para que el hombre pueda cumplir con la voluntad de Dios, no para que Dios cumpla con la voluntad del hombre como quieren algunos.
Esto es lo que yo pienso, pero usted puede pensar otra cosa.....
 

 

        

     17-MIRAR PARA ARRIBA PARA VER LO DE ABAJO

   La alegría parece estar ausente de este mundo que está lleno de amargura y desesperación más que en ninguna otra época de la historia humana. Aterra el pensar que hay personas que está empezando a vivir y se suicidan, porque no soportan la vida.
     Los profesionales de la conducta humana buscan razones para explicar este fenómeno y se encuentran que es difícil encontrar razones para -la sin razón-, porque esta actitud de aniquilamiento personal está completamente opuesta al instinto natural de conservación, que incluso tienen los animales.
     Los factores que inciden en este deterioro son muchos y variados, pero quizás se podría reducir a uno. Carencia de una educación integral. No me refiero solamente al sistema educativo formal que se pueda establecer en un país, sino a la filosofía de vida imperante hoy en el mundo.
     La desesperación es fruto de la búsqueda del placer físico como meta suprema de la vida. Por tanto el TENER es más importante que el SER. Esta meta es inalcanzable ya que la codicia y el placer son insaciables. No es extraño, por tanto, que la vida de muchos carezca de sentido.
     Los principios del Evangelio son muy distintos. El valor supremo es la dignidad de la persona human que nada tiene que ver con los bienes materiales que posea. Dado que la dignidad de la persona es un valor intrínseco, vale tanto el pobre como el rico, el enfermo, como el sano, el joven como el adulto, el niño como el anciano.
     Cuando se pone el valor supremo de la vida en lo material se falsea la educación y se busca una preparación para ganar dinero, no la formación de una personalidad equilibrada. Se prepara al individuo para vivir sano, pero no para la enfermedad, para ser joven, no para ser anciano, para vivir en la abundancia, no en la pobreza. Borramos de la mente, como si nunca fueran a existir, etapas y circunstancias importantes de la vida de la persona. Maquillamos la ancianidad y le llamamos con el bonito nombre de EDAD DORADA, pero no deja de ser la edad de los achaques.....
     La falta de valores cristianos hace al hombre presa de la más espantosa desilusión y amargura, pues por más ficción mental que hagamos, siempre será una realidad vital que la juventud es una etapa muy corta, que la enfermedad es la compañera inseparable de nuestra vida y que los bienes materiales siempre serán escasos para los que son víctimas de la codicia y la búsqueda desenfrenada del placer físico nunca saciará el ansia de eternidad que tiene el hombre en su corazón.
     Según San Pablo solamente vive feliz el que mira al cielo y hoy hay muchos seres humanos que solamente miran a la tierra. . ( Rom. 8, 18) El que mira al cielo comprende bien lo que pasa en la tierra.
Esto es lo que yo pienso, pero usted quizás piensa de otra manera
 

     18-PERCEPCION ERRONEA
 

     Con frecuencia percibimos las cosas no como son sino como nos convencemos y creemos que son. Por eso nuestras convicciones son muchas veces fruto de conveniencias personales y de apreciaciones subjetivas, más que de razonamientos.
     Me hace pensar así el hecho de que en nuestro tiempo se hacen grandes esfuerzos para querer demostrar que las funciones de la mujer son las mismas del hombre. Lo que se pretende con esto no lo sé. Lo que sí sé es que Dios creó una pareja diferenciada en lo físico y en lo psíquico. No creó una pareja de dos hombres o de dos mujeres, sino dos seres que se complementan. Esto quiere decir que no los creó para que hagan las mismas funciones, por eso en el texto de la creación lo resalta. Esto nadie lo niega, en teoría, pero como que no se admite en la práctica. En el fondo de la discusión está el miedo del hombre a perder su supuesta superioridad con respecto a la mujer.
     Si miramos a la historia humana vemos que el hombre siempre ha tratado como inferior a la mujer. Este hecho es patente en los países orientales aun hoy día, desarrollando en la mujer un complejo de inferioridad que desea superar. Quizás lo que mejor expresa esta idea es que se le ha llamado a la mujer el, cuando es todo lo contrario. Por eso las mujeres hoy se siente alagadas cuando los hombres parecen renunciar a esta supuesta superioridad en beneficio de igualar a la mujer con ellos.
     Este sentido de superioridad le viene al hombre porque tiene, generalmente, mayor fuerza física. Pero si el fundamento de su superioridad consiste en esto es una ridiculez, porque hay infinidad de animales que le ganan al hombre a este aspecto. Sin embargo la mujer es muy superior al hombre en muchos atributos, tanto del cuerpo como del alma. La realidad es que cuando se trata de igualar a la mujer con el hombre no se le hace ningún favor, si no todo lo contrario, se la rebaja.
     Hago esta afirmación basado en el pasaje bíblico de la creación. Observemos lo siguiente:
El esquema de la creación presenta una línea ascendente de lo imperfecto a lo más perfecto. Pues bien, el último acto creador de Dios es la creación de la mujer que constituye, por tanto, el máximo de perfección de la creación. La mujer es, pues, la obra maestra que Dios coloca como corona de su obra creadora.
     El autor sagrado quiere enseñarnos que la mujer es una obra tan maravillosa que sobrepasa las expectativas que tenía Adán, y por eso se emociona ante su vista. También es significativo que cuando Dios quiso participar como hombre en la historia de los hombres, prescindió del concurso del hombre, pero no del de la mujer.
     Las funciones asignadas por Dios a la mujer son mucho más esenciales para la sociedad que las del hombre, por eso cuando se hace que la mujer asuma las funciones del hombre, la sociedad se deteriora porque, aunque ella sí puede realizar las funciones sociales del hombre, éste no tiene capacidad para realizar las de la mujer. Por eso el < malentendido feminismo> es una desgracia para la sociedad. Los machistas son hombres que tienen miedo a serlo.
     Esto es lo que yo pienso, pero usted puede pensar de otra manera..
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     19- EGOISMO O AMOR
 

      Al ser humano le gustan los altercados. Los ideales políticos y, otras veces, el fanatismo religioso son los que dan origen a grandes discusiones olvidando que el adversario merece respeto como persona, aunque sus ideas se puedan rechazar.
     Pero aun en esto hay que hacerlo con cierta mesura, pues tenemos la tendencia a defender con vehemencia y muy poco a analizar las razones de los demás. Pensamos que nosotros siempre tenemos la razón y que los demás siempre carecen de ella.
Las disensiones en el hogar, en el fondo, tienen como causa el convencimiento de que uno da mucho y que recibe muy poco de los demás. La realidad puede ser lo contrario. Además solamente vemos los defectos de los otros, mientras que los nuestros son cosa insignificante. Se podría escribir mucho sobre el contenido de lo que encierra el egoísmo, pues, en el fondo, en nuestra actuación el egoísmo es nuestro principal motor.
     Lo contrario del egoísmo es el amor. El que ama dedica su vida al servicio de los demás, mientras que el egoísta dedica su vida a servirse de los demás. Aunque hay un abismo de diferencia entre una actitud y la otra, no faltan quienes los confunde, sobre todo cuando el egoísmo es muy refinado, como sucede con las personas celosas.
     Quizás no cometerán este error las personas que mediten el modelo de amor que nos ha mostrado el mismo Dios hecho hombre, El cristiano, pues, no tiene disculpa si no sabe diferenciar el egoísmo del amor, porque ha visto el amor ENCARNADO.
Claro, para ello hay que meditar profundamente las enseñanzas de Cristo. Sería imposible citar todos los textos donde el Nuevo Testamento nos habla del amor, pero además nos dice que nuestro modelo es el mismo Cristo. < Os doy un mandamiento nuevo que se amen unos a otros como yo los he amado> (Jn.13, 34)
     Se predica sobre el odio y el rencor como algo intolerable en la vida del cristiano, pero no se predica tanto sobre el egoísmo que es mucho peor que el odio. El odio es una actitud que va dirigida a una persona determinada, pero no impide amar a los demás, mientras que el egoísmo mata la capacidad para amar y por eso la persona egoísta no ama a nadie.
Evidentemente esto tiene una gran importancia en la vida de familia, donde el egoísmo se puede disfrazar de múltiples formas, con idénticos resultados siempre, querer recibir siempre sin nunca dar nada.
      San Pedro nos dice como se muestras el amor. (1 Pe. 4, 10). San Pablo nos dice: (Rm. 15, 1-3) Y en la carta a los Corintios (10, 24) nos dice:
No olvidemos de vivir esta doctrina si queremos ser felices y hacer felices a los otros. Esto es lo que yo creo.
   Puede ser que usted piense de otra manera. Puede

    

       20- ELEMENTOS PARA FORMAR UN TODO

     Dios ha creado una relación de seres sexuados para la propagación de la especie. Así ha establecido, en el caso del ser humano, una comunidad básica que llamamos pareja humana. El individuo tiene su importancia como parte constitutiva de esta . Pero los dos elementos tienen la misma importancia, ya que son esenciales en la formación de esta unidad básica que llamamos familia.

     La sociedad depende de la buena salud, moral y ética, de esta célula básica del organismo social que se logra con el funcionamiento adecuado de la relación hombre-mujer.
Discutir cuál de los dos elementos de la pareja tiene mayor protagonismo no tiene sentido. Cada elemento tiene su propia función diferenciada por la propia naturaleza. Por eso la idea de complementariedad, no la de igualdad, es fundamental al enfocar la relación entre los sexos.
     El problema surge cuando se ignora el concepto de complementariedad, que es esencial, y se postula como absoluto el concento de igualdad, que es relativo.
     Concretar cuáles son las funciones específicas de cada elemento de la pareja humana, dependerá de la prioridad que demos a cada aspecto. No se puede sacar fuera de proporción ninguno de ellos, pues tanto la igualdad como la complementariedad son elementos esenciales en la pareja, sin embargo hay que admitir que algunas funciones específicas vienen determinadas por la propia naturaleza de cada elemento, otras son de tipo cultural. Estas pueden cambiar según los tiempos y lugares, mientras que las otros no admiten alteración sin que se prostituya la relación de la pareja.
     La pareja humana ha salido de las manos del Creador claramente diferenciada sexualmente. . Precisamente esta diferencia fundamental es la que indica que la característica esencial de la pareja humana es la complementariedad. Cuando Dios crea a la mujer crea el complemento del hombre y por tanto el hombre es el complemento de la mujer. No es una clonación uno del otro sino dos seres con características distintas para que se complementen.
     Los textos de la creación resaltan esta idea. < No es bueno, dice, que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda proporcionada a él. Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios los creó, macho y hembra los creó.> (Gén, 1,27 y 2,18).
     Hay los que quieren hacer de la mujer un apéndice externo del hombre, convirtiéndola en un objeto útil para él. En el otro extremo están los que quieren hacer de la mujer un hombre más. La realidad es que ni unos ni otros están en lo correcto.
     El hombre y la mujer son dos individuos, cada uno con igual dignidad, con múltiples potencialidades diferenciadas, que están hechos el uno para el otro.
     La dignidad de la persona humana consiste en que tenga espacio para desarrollar sus propias potencialidades, sin que la otra parte se lo impida. De ahí que cuando la pareja funciona adecuadamente se ayudan a que cada uno desarrolle sus potencialidades específicas y las que son comunes a ambos las compartan.
Los que realmente quieren dar protagonismo a la mujer, no lo conseguirán viéndola como una clonación del hombre, haciendo de ella , sino ayudando para que las funciones propias de la mujer, que son mucho más importantes que la del hombre para el bienestar de la sociedad, pueda realizarlas plenamente.
     Afirmamos esto porque la mujer tiene una parte más delicada en la transmisión de la vida, fin prioritario de la pareja humana. La acción del hombre es muy episódica, mientras que la de la mujer se prolonga por espacio de nueve meses. Se podría afirmar que la mujer engendra la vida de una manera mucho más real que el hombre. Para nosotros los creyentes este hecho se ve reforzado con el misterio de la Encarnación. Cuando Dios quiso formar parte de nuestra historia, prescindió del concurso del hombre, pero no del de la mujer.
     Hay dos pasajes de la Biblia que se me antoja refuerza esta idea. Los tenemos en S. Lucas 15,11s y en el segundo libro de los Macabeos 7,1s. En los dos pasajes se habla de una familia. En el primer caso se nos habla del padre, pero no se menciona a la madre. En el segundo se nos habla de la madre pero no se menciona al padre.
     El pasaje de S. Lucas, aunque nos presenta un padre lleno de amor hacia sus dos hijos, sin embargo el corazón de los hijos está mal formado. Las relaciones entre sí y con el padre deja mucho que desear. Es una familia imaginaria y Cristo narra esta parábola para convencernos del gran amor que Dios tiene al ser humano y la gran miseria moral a la que llega el ser humano cuando se aleja de Dios. Pero como parábola admite múltiples interpretaciones secundarias. < Falta la Madre>
     El segundo caso es una madre con siete hijos. Es una mujer de principios religiosos a prueba de fuego, pero lo importante es que esos principios sabe implantarlos en el corazón de sus hijos desde su más tierna edad. Esto demuestra que la mujer puede suplir muchas funciones propias del hombre cuando éste está ausente, pero el hombre difícilmente podrá suplir la ausencia de la mujer en la familia.
Yo pienso así, usted puede pensar de otra manera.