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21- Profeciones Antiguas 22- Dios se manifiesta como es 24- Desfigurado 25- Idolos Sagrados 27- Educación versus Instrucción 28- Un Ave modelo de creyentes |
No voy a
hacer una investigación sobre la antigüedad de las actividades del ser humano.
He oído algunas veces que la profesión más antigua es la prostitución, cosa que
no me extraña en una sociedad que está depravada por los excesos sexuales.
Quizás esto sea fruto de que algunas veces se han creído que el pecado de
nuestros primeros padres fue de carácter sexual, cosa que no es muy probable,
pues el mismo Dios le da la orden de que crezcan y se multipliquen. Claro que
podría haber sido que hiciesen uso de una forma aberrante del sexo en el
matrimonio como hacen muchos hoy día.
La primera actividad del hombre que se menciona en la Biblia es ser
agricultor. En la segunda narración que hace de la creación en el capítulo 2
del Génesis vemos que Dios piensa en el hombre como agricultor, actividad
principal cuando se escribía este relato. < No germinaba la tierra hierba por no
haber todavía hombre que la labrase>. Es una idea que repite unos versículos más
adelante.
Pero meditando el Evangelio he llegado a la conclusión que el oficio más
antiguo es el de pasar la vida confesando los pecados de los demás. Parece que
muchos confunden la obligación de confesar los pecados personales y se pasan
confesando los de los otros y los suyos los ocultan y olvidad.
No es raro que la esposa confiese los pecados del esposo, éste los de ella y
ambos los de los hijos, y hasta los de los vecinos y compañero de trabajo. Y
cada hijo confiesa los pecados de sus hermanos y padres. Esto lo confirma la
historia Sagrada.
Adán confesó el pecado de Eva y ésta, el de la serpiente. Este oficio es,
pues, tan antiguo como la existencia del hombre sobre la tierra. Cristo en el
Evangelio quiso enseñar que los pecados que hay que confesar son los propios y
no los de los demás y esto le causo serios problemas.
Los fariseos habían aprendido y practicaban maravillosamente este oficio de
confesar los pecados de los demás y Cristo intentó enseñarles que confesasen los
suyos propios, que no eran pocos, y aun cuando Cristo se los descubría, nunca
los aceptaron y siguieron en el empeño de confesar constantemente los de los
demás.
Se podría hacer una tesis doctoral sobre este tema. Basten algunos
ejemplos. Vemos con qué vehemencia confiesan el adulterio de aquella pobre mujer
que presentan a Cristo para que la condene. ( Jn.8, 1) Fueron por lana y
volvieron trasquilados, como dice el refrán. Y ya que hablamos de mujeres
tenemos otro caso la pecadora que lava los pies a Cristo con sus lágrimas. Simón
es maestro en este viejo oficio Y nos confirma que el que confiesa los pecados
ajenos, se incapacita para reconocer los propios. No se había dado cuenta, al
parecer, de la falta de delicadeza que tuvo con su huésped.
El fariseo en el templo es un caso bien llamativo. Confiesa los pecados de
todos, y de una manera especial los del publicano que estaba con él.
Los fariseos también confiesan los de los discípulos cuando les ven cortar
espigas para comer. Cristo siempre rechaza al que confiesa pecados ajenos y por
eso defiende a sus discípulos, como en los casos anteriores. Esto no es todo.
Los fariseos confiesan los supuestos pecados del mismo Cristo, cuando dicen a
Pedro que Jesús no paga el tributo.
Jesús quiere corregir este defecto y tiene expresiones muy gráficas. Es el
caso cuando le dice que hay gente que ve una brizna en el ojo ajeno, pero no ve
una viga en el propio. (Mt.7, 3). Primero hay que reconocer la situación
personal y después ayudar al hermano a que vea la suya.
Llegué a una conclusión bastante triste. Nunca había pensado que hubiera
tanta gente que lea el Evangelio, con tan poca inteligencia.
La profesión de los necios es pasar el tiempo confesando pecados ajenos, y es la
más antigua y es en la que hay más gente empleada.
Yo creo que es así pero tú puedes pensar de otra
manera.
Una de las
cosas que los creyentes no meditamos mucho es la manera de cómo Dios se
manifiesta. Es de la forma menos llamativa posible, aunque esta manera de
actuar, es un obstáculo para muchos para encontrarse con Dios. Pero es su forma
constante de actuación, tanto en el Antiguo Testamento, como en el Nuevo y
también en nuestros días.
A nosotros nos gustaría que lo hiciese de una forma llamativa, porque nos
gusta la ostentación y lo que a nosotros nos gusta queremos que Dios lo realice
a nuestra manera. El pecado de nuestros primeros padres fue el querer ser como
Dios, y fue un intento fallido. Nosotros ahora intentamos que Dios sea como
nosotros. También es misión imposible, aunque hay gente que lo fabrica a su
imagen y semejanza, viendo milagros que no son más que la manifestación, no de
Dios, sino de imaginaciones enfermizas. Le atribuyen a Dios acciones milagrosas
que no son tales.
Cuando Dios quiere modificar alguna de las leyes naturales que El ha
establecido, normalmente, se esconde detrás de algunas de sus criaturas, los
Santos. Hay gente que cree que Dios va a hacer ostentación de su poder
omnipotente para satisfacer la curiosidad de los que no tienen fe.
Tenemos el caso que nos cuentan de Moisés en Ex.33, 18s y otro como este
relato en el primer libro de los Reyes 19, 9s. Quizás estos casos están narrados
para que los judíos no confundiesen al Dios personal y trascendente con las
fuerzas de la naturaleza, como hacían los pueblos paganos.
Este proceder de Dios, que se manifiesta, no en acontecimientos llamativos,
sino en una leve brisa, imagen del Espíritu Santo, tiene sus consecuencias, pues
hay mucha gente que pasa su vida buscando a Dios y nunca lo encuentran porque no
se manifiesta como ellos quieren. Me atrevo a afirmar que la causa de condenar a
Cristo a muerte fue por no querer manifestarse como se lo pedían sus
contemporáneos.
Demos un vistazo a la vida de Cristo narrada por los Evangelios. Su
contemporáneos
no creyeron en El porque siempre se manifestó distinto de las ideas que tenía
preconcebidas sobre el Mesías.
Su nacimiento fue desconcertante para todos los que le esperaban. Su Rey nace en
un establo Y hasta el pueblo donde crece estaba desacreditado entre los
israelitas. < De Nazaret puede salir algo bueno> (Jn. 1, 46)
Sus mismos familiares, y, en general, los dirigentes del pueblo, quieren
que se manifieste según sus ideas preconcebidas de un Masías político y
guerrero. Cuando se lee el Evangelio se constata que constantemente Cristo está
sometido a esta presión de manifestarse ostentosamente. Sus enemigos le piden
que haga signos para que puedan correr en El y hasta en el momento de su muerte
le piden que se baje de la Cruz. Cristo siempre sigue su modo de actuar,
sencillo, nada llamativo. Esto es lo que nos enseña el apóstol cuado nos dice .
Puede ser que la traición de Jedas fuese motivada para forzar a Cristo a que
hiciese ostentación de su poder que tenía como Dios. No ignoro que el Evangelio
nos dice que fue la codicia, porque Judas era ladrón, pero quizás pensó ganar
dinero a cuenta de Cristo sin que éste sufriese daño, pues podía desentenderse
de sus enemigos, como lo había hecho muchas veces.
Después de la resurrección hace lo mismo. Se presenta siempre de incógnito
en todas sus apariciones. Recordemos como ejemplo la de los discípulos de Emaús,
(Lc.24, 13); a María Magdalena en el sepulcro, (Jn. 20, 11); a los discípulos al
lado del lago...
Estos hechos me hicieron llegar a una conclusión. Muchos de los que dicen que
buscan a Dios, nunca lo encuentran, porque buscan un Dios que se manifieste de
una forma ostentosa. Ese Dios solamente existe en la mente de los que no tienen
fe. Por eso Cristo viendo lo empedernidos que somos en buscar un Dios ostentoso
exclama: (Lc.10, 21)
Para encontrar a Dios hace falta humildad. Esto es lo que yo pienso. Usted puede
pensar distinto.
El ser
humano es muy ambicioso para las cosas materiales. Cuando se trata de la
posesión de dinero, símbolo del ansia de placer y poder, su ambición no tiene
límites y es capaz de hacer sacrificios inconcebibles para conseguirlo. No se
conforma con poco y siempre aspira a más, porque el ansia de poseer nunca se
sacia.
Sin embargo hay otras cosas por las que la mayoría de los seres humanos no
sienten este interés. Estoy pensando, por ejemplo, en la consecución de valores
morales o en la posesión de la verdad, y mucho menos de la verdad revelada. En
este terreno se conforman con muy poco o nada. Esto es lamentable porque la
verdad religiosa y moral que Dios nos ha revelado en la Biblia, y por medio de
la Iglesia de Cristo, es de gran trascendencia para el ser humano, no solamente
para esta vida, sino para su destino eterno.
Esta verdad revelada debe conocerse y aceptarla en su totalidad. Hay gente
que se conforma con poco y aceptan algunas verdades reveladas cuando concuerdan
con su propio criterio. Seleccionan aquellas que le parecen se acomodan a su
forma de vivir, rechazando las demás. Se hacen una edición de la Biblia para uso
personal. Se suprime de ella todo lo que molesta.
Así tienen origen las sectas en la Iglesia. Todas ellas, unas más y otras
menos, poseen una parte de la verdad revelada. Pero al fraccionar la verdad, la
parte que rechazan, la suplen con algo que inventan y presentan como verdad.
El problema mayor es que se presenta esa verdad fraccionada como si fuera
la verdad completa y esto lleva a mucha gente de buena voluntad a vivir en el
error y a defenderlo con tesón, pensando que están defendiendo lo que Dios ha
revelado para la salvación del género humano, cuando, en realidad, defienden
algo que no es más que el fruto de la imaginación de algún visionario.
El problema
de admitir una verdad, y si es religiosa mucho más, compromete a un estilo de
vida consecuente con dicha verdad. Por eso es más fácil negar dicha verdad y de
esta manera se tranquiliza la conciencia.
Cristo que conocía muy bien la manera de ser del hombre no quiso que nadie
dudara donde puede encontrar la totalidad de la verdad revelada. Al despedirse
de sus Apóstoles en la Ultima Cena se lo revela, aunque solamente los que tienen
verdadera fe en El lo aceptan.
En el Evangelio de San Juan, 14, 26 y 16, 13 encontramos estas afirmaciones:
No podemos conformarnos con menos. Cristo funda su Iglesia para que todos
los que ambicionen conocer toda la verdad revelada sepan donde la puede
hallar... en la Iglesia Católica.
Yo tengo esta certeza, pero usted puedes tener duda.
Estamos acostumbrados a hacer referencia al texto del Génesis en el que el
autor sagrado, para realzar la gran dignidad del hombre, nos dice que fue creado
a imagen y semejanza de Dios. No hay duda que esto es una realidad grandiosa. (Gén.1,
26 )
En retiros, en escritos y en predicaciones se hace referencia a este texto
y como el pecado de nuestros primeros padres dañó esta imagen de Dios en el
hombre. Con la Redención de Cristo se restaura de nuevo, aunque por los pecados
personales se deteriora también de nuevo.
Pero se hace pocas veces referencia al texto donde nos dice (Génesis.2, 7)
que antes de infundirle el alma, modeló el cuerpo humano del barro para darle.
Creo que es muy importante fijarse en esto, porque no llega con enseñar que el
pecado deteriora la imagen de Dios en el hombre sino deteriora la forma de
hombre que también es obra de Dios.
Para muchos, el decirle que pierden la imagen de Dios que llevan impresa en
su alma, no les dice gran cosa, pues muchos ni creen que tienen alma. Miran el
pecado como si fuera algo inofensivo al hombre como tal. Lo triste es que el
pecado deteriora la forma de hombre que también recibió como don de Dios. Y esto
se percibe por los sentidos, observando las consecuencias físicas de muchos
pecados.
Esta forma de hombre salida de las manos de Dios se puede reducir a tres
elementos: uno interno, otro externo y como el hombre fue creado para vivir en
comunidad, hay otro elemento social.
En el interino están las cualidades y potencias naturales del alma humana. El
pecado empieza a deteriorar hombre primero por dentro. Su voluntad disminuye, su
poder de decisión racional se va anulando, de tal manera que llega el momento
que actúa sin ningún parámetro racional. Se esclaviza al pecado y pierde la
capacidad de ser libre. Tenemos el ejemplo de los que sabiendo que tienen casi
la certeza de contraer el SIDA, son incapaces de renunciar al placer sexual.
Serían infinitos los ejemplos que se puede traer a colación: drogas, alcohol, la
ambición incontrolada por el dinero que lleva al robo con peligro muchas veces
de perder la vida. Cada pecado va deteriorando el interior del hombre.
El otro elemento externo, lo visible del hombree, no queda mejor parado. El
vicio, no importa cual sea, convierte exteriormente al ser humano en algo tan
lamentable que nos hace expresar nuestros sentimientos ante sus efectos con la
expresión lastimera de.
No hace falta hablar mucho del tercer componente, el social. Sencillamente
pesemos en la suerte que corren los enfermos de SIDA, que aun los familiares más
allegados los rechazan.
Me parece que para los que tienen fe, les debe horrorizar el pensar que el
pecado les hace perder la imagen de Dios en su lama y con eso la vida eterna.
Pero para ellos, como para los que no tienen fe, no está mal que se enfatice que
el pecado arruina la forma humana que Dios les dio como hombres.
Primero hay que cuidar la forma que nos dio Dios como seres humanos y
comprendiendo esto será más fácil ver la gran importancia que tiene la imagen de
Dios en el alma.
Yo pienso de esta manera. Los que piensen de otra me gustaría me lo
dejaran saber.
25-
IDOLOS SAGRADOS
Cuando se habla de la idolatría se hace referencia casi siempre al becerro
de oro que los Israelitas fabricaron en el desierto. Me he preguntado si no
tenían otros ídolos que nunca consideraron como tales, porque se trataba de algo
muy sagrado para ellos y muy ligado el mismo Dios. Me refiero a la misma Ley de
Moisés o Escrituras Santas que la consideraron tan sagrada que hicieron que
ocupase el lugar de Dios y no un medio para llegar a EL.
Uno de los problemas de los fariseos con Cristo es precisamente que
convirtieron la observancia de la Ley en el fin último de tal manera que en vez
de ser la ley de Dios, es < su Dios>. Esta es una de las rezones por las que
Cristo está siempre enfrentado con ellos. Para Cristo la observancia de la ley
es un medio para servir a Dios en el prójimo y así llegar al mismo Dios.
El fin último de nuestra existencia es Dios. Todo las demás cosas se
convierten en medios para alcanzar este Fin. La Ley, como toda prácticas
religiosas, no es una excepción. La intransigencia en la observancia de los más
mínimos detalles, muchas veces inventados por ellos, generaba situaciones
opresoras, en vez de ser un medio liberador del hombre. La doctrina de los
fariseos sobre la observancia de la ley era el medio de ejercer un control sobre
los demás, controlando sus conciencias. Con esto hacían que la Ley no estuviera
al servicio del hombre, sino el hombre al servicio de la Ley.
Cristo les enseña que ningún precepto de la ley tiene categoría de fin,
sino de medio. Seguramente nunca entendieron aquella frase de Cristo sobre la
observancia del sábado, convertido por ellos en un ídolo porque tenía
preeminencia sobre el hombre y a solo Dios le corresponde este puesto. Es por
lo que Cristo pronuncia aquella sentencia: < El sábado se hizo para el hombre y
no el hombre para el sábado>. Cuando cualquier observancia o práctica religiosa
no es liberadora sino que esclaviza al hombre, es signo de que falta el amor y
sin amor no vale nada lo que hacemos.
Hoy se da el mismo fenómeno entre nosotros. Hay muchos que convierten la
Biblia en un IDOLO.
Primero no son capaces de distinguir las ideas contenidas en la Biblia, con el
libro, objeto físico, que como tal no tiene ninguna virtud santificadora. Hay
ciertas denominaciones religiosas que le hacen creer a la gente que llevando una
Biblia en sus manos llevan realmente a Dios con ellos. Muchas de esas personas
son analfabetas funcionales y por eso no me extraña que piensen así.
El libro, que no es más que papel y tinta, no tiene una virtud mágica sino
que se convierte en palabra de Dios cuando se logra escribirla en el corazón del
ser humano. Si no es letra muerta mientras esté escrita con tinta sobre el papel
o pergamino, por lujosos que sean. Físicamente no hay ninguna diferencia con
otro libro cualquiera. No tiene ninguna virtud salvífica.
Otro error es que creen que todo lo que predican sobre la Biblia es también
palabra de Dios. Lo triste es que afirman ser Dios quien habla por su boca.
.....
Las personas que no viven la fe verdadera se fabrican un ídolo de cualquier
cosa, por que no saben distinguir que puesto le corresponde a Dios y que puesto
le corresponde a sus criaturas. En nuestro tiempo el ídolo es el dinero y el
placer.
Yo pienso que hay muchos idólatras materiales, pensando que son creyentes.
Es frecuente que de vez encanado aparezcan enfermedades nuevas e
incurables. En los últimos lustros del siglo 20, fue el SIDA. Pero estas
enfermedades físicas, aunque asusten a muchos, no siempre son tan dañinas para
la sociedad como otras enfermedades que pasan desapercibidas, porque nadie las
tiene como tales. No afectan al cuerpo sino al alma.
No hay duda que pasarán años hasta que el SIDA sea curable, pero llegará
un día que se encontrará su cura.
La epidemia a la que me estoy refiriendo es muy antigua. Pero ha tomado una
fuerza extraordinaria en nuestro tiempo. Se trata de una que ataca al corazón
del hombre de hoy y de la que ya nos habla San Pablo en su carta a los
Filipenses. Me refiero a los cristianos que son alérgicos a la cruz de Cristo.
Precisamente, desde mi punto de vista, es la causa de todos los males sociales
de nuestro tiempo. El deseo desenfrenado de placer corporal siempre ha sido el
mal que más daño le hace a los seres humanos, porque muchas veces hasta los
lleva a perder la vida.
Dice San Pablo: . (Fil. 3,18-20).
No creo que en tiempo de San Pablo hubiera tantos cristianos que tuvieran tanto
miedo al sufrimiento como hoy. Yo le llamo epidemia, porque de alguna manera nos
alcanza a todos.
El problema es más serio de lo que parece. Al ser alérgicos a la Cruz y como
ésta es la columna vertebral del Evangelio predicado por Cristo, buscamos
sustitutos de éste y nos quedamos con el nombre de cristinos, pero con vida de
paganos.
Esta alergia a la Cruz de Cristo y a su Evangelio nos hace alérgicos al
mismo Cristo que está representado en el pobre, en el enfermo, en el anciano.
Ahora entre los cristianos, como entre los que no lo son, se practican crímenes
tan repugnantes como es la eutanasia y el aborto, so-pretexto de una falsa
compasión. Nos inventamos un vocabulario muy piadoso y pensamos que con eso ya
deja de ser vergonzoso el matar a los que nos dieron la vida o a los hijos antes
de nacer, porque no pueden defenderse. La hipocresía ha llegado a tal grado que
llamamos a la impunidad del asesinato de los ancianos y enfermos incurables con
de que no sufran, pero la realidad es para no gastar dinero ni pasar trabajo con
ellos.
Los alérgicos a la Cruz y al Evangelio se convierten en los mayores
enemigos de la Iglesia de Cristo, tanto más peligrosos porque se confiesan
miembros de ella. No son los que causan daño a la Iglesia los que la atacan
desde afuera, sino los que se confiesan sus miembros, cuya vida no corresponde a
las exigencias de Evangelio.
Hoy son muchos los que han convertido su vientre en un dios y los que
solamente aprecian las cosas terrenas, porque han perdido el sentido de la
verdadera fe y son esclavos del placer. Les falta comprender la función
liberadora que tiene el sacrificio personal, asociado al de Cristo. Para muchos
cristianos la Cruz de Cristo se ha convertido en un escándalo.
Así pienso yo, pero me gusta saber como piensan otros.
27- EDUCAION-VERSUS INSTRUCCION
No es fácil escribir sobre educación, porque es la actividad que trata de
formar al ser humano por dentro y no solamente modificar su conducta externa.
Por lo tanto dicha actividad tiene que ir dirigida a reforzar las
potencialidades buenas que tiene el alma humana, sobre todo la inteligencia y la
voluntad
Por la inteligencia conocemos el bien y sabemos distinguirlo del mal. Esta
los presenta como tal a la voluntad para que rechace lo malo y se apropie de lo
bueno. Esto requiere de todo educador que merezca tal nombre que él posea los
verdaderos valores humanos y que los sepa presentar a sus alumnos de una forma
conveniente para que se enamore de ellos y se entusiasme por hacerlos propios.
Hay muchos que confunden educar con instruir. En realidad se cataloga como
persona educada los que tienen cierto grado de escolaridad. Es decir que se mide
la educación por el expediente académico. Es un error, porque la educación se
mide por el compromiso vital que tenga la persona ante los valores
fundamentales, tanto individuales como sociales. La educación es la vivencia de
dichos valores.
Pues bien, en el proceso educativo tienen los padres una responsabilidad
muy grande, pues el niño antes de entrar en contacto con el sistema educativo
formal ha asimilado prácticamente los valores fundamentales, en el seno de la
familia. De ahí que en todas las etapas de la vida el ejemplo de los padres es
determinante, pero mucho más en la infancia y adolescencia.
El sistema educativo formal, o sea la Escuela debe ayudar a fijar y
desarrollar estos valores, al mismo tiempo que tiene la responsabilidad de
impartir los conocimientos adaptados a la edad del alumno. En materia educativa
debe colaborar con los padres, pero no los puede sustituir, cosa que lógicamente
no hace, pero que hay padres que responsabilizan a la Escuela de esta función.
El proceso educativo no es otra cosa que el proceso de disciplinar la
voluntad. Por eso, tanto en el hogar como en la Escuela, es indispensable exigir
disciplina, que no quiere decir maltratar a los niños, sino exigir orden y
respeto a la autoridad. Sin disciplina no hay proceso educativo, ni tan siquiera
ambiente para instruir.
El sistema educativo tiene que transmitir conocimientos, pero sobre todo
el uso correcto de estos conocimientos, porque sino tendremos la anormalidad de
personas muy instruidas pero carentes de educación. Como lo contrario también es
cierto. Hay personas con muy escasa escolaridad, pero muy bien educadas.
Un ejemplo aclara lo que estoy diciendo. En ninguna época de la historia,
creo yo, se han divulgado, y hasta con crudeza, la instrucción sobre el sexo.
Sin embargo en los países de mayor desarrollo, se busca la solución a los
problemas de la vida sexual activa antes del matrimonio con el aborto y los
preservativos. Se le da a los jóvenes mucha instrucción pero no se les educa
sexualmente porque no se le enseña a asumir la responsabilidad que encierra la
vida sexual. Se pretende enseñar como no cargar con las consecuencias de los
actos sexuales, pero no se le enseña a llevar una vida sexualmente sana. Este es
el camino de la depravación sexual que arruinará su futuro porque se desarrolla
en ellos la irresponsabilidad.
Pensemos en el valor de la honradez. No creo que nadie piense que está
transmitiendo este valor diciendo que el robar es bueno siempre que no lo vean.
Me gustaría recordar con relación al tema del sexo a los jóvenes, y a muchos no
tan jóvenes lo que dice San Pablo en primera a los Corintios, (6,13): .
28-
UN
AVE MODELO DE CREYENTES
Quizás te
choque este título. Sin embargo muchas veces los animales sirven de modelo al
hombre de tal manera que reflejan un instinto cercano a la inteligencia de los
seres racionales, pero otras veces parece que los seres racionales son tan poco
racionales que copian a los animales. Por eso lo que muchos repiten con
frecuencia de que el mono se pare al hombre y sacan la conclusión que son
nuestros ancestros, se puede invertir y decir que hay hombres que se parecen a
los monos, porque no tienen ninguna capacidad racional, sino solamente para
copiar y repetir lo que ven que otros hacen.
En la Biblia hay pasajes en que comparan al hombre con los caballos y los
mulos. Son los que no se dejan instruir por Dios. Dice el Salmo 32, v.8 .
Qué pasa cuando uno no se deja guiar por Dios y se olvida que los ojos del Señor
están sobre nosotros y se deja dominar por sus instintos. El mismo salmo dice
que sucede. Nos convertimos en caballos y mulos. < No seas sin entendimiento,
como el caballo y el mulo; con la brida y el freno hay que sujetar su ímpetu>.
Hay muchos que se confiesan creyentes, pero están retratados en este verso
9 de este salmo. El Señor nos quiere guiar por el camino de la santidad, pero
nos olvidamos de su presencia y hacemos lo que no debemos, como si El no
estuviera observando nuestros actos externos e internos. Dios lo ve TODO.
Hay otra afirmación en el Sal. 14, 1, que es interesante para entender el
proceder humano. Afirma: . No lo dice con la mente sino con el corazón, porque
al ser necio se anula la capacidad racional y se guían solamente por los
instintos. Por eso son.
Todos en alguna manera participamos de la condición de necios porque
actuamos con frecuencia como si Dios no existiese. Nos escondemos de la
presencia de los hombres cuando pecamos, pero no pensamos en lo que dice el
Salmo: estarán mis ojos sobre ti>.
En esto copiamos la conducta del avestruz que cuando lo persiguen, mete su
cabeza bajo el ala y ya cree que no lo ven sus perseguidores.
Para ser creyentes hay que vivir en la práctica y no solamente en teoría
esa verdad de la presencia de Dios en todas partes y que escudriña todos
nuestros actos, tantos internos como externos. La realidad es que no importa lo
que el hombre necio diga en su corazón, Dios lo ve todo.
No tomemos como modelo la actitud del avestruz si no queremos ser como
caballos y mulos. Por eso hay muchos que como su vida inmoral les condena,
niegan la existencia del infierno e incluso la existencia de Dios. La conclusión
que se puede sacar es que aquellos que no utilizan para el bien su inteligencia
llevarán una vida como los animales...
Me gustaría saber como piensas usted. Espero que no seas de los necios.
29-
EL
MANDAMIENTO DE LA ALEGRIA
Yo creo que se falsea el Evangelio con mucha frecuencia. Por un lado seguimos
con el esquema de los diez mandamientos del Antiguo Testamento y más o menos se
predica sobre ellos y se enseñan en la catequesis de los niños. Pero nos
olvidamos que el Evangelio es el anuncio de una noticia alegre. Por lo tanto, La
Buena Nueva, consiste en anunciar un mensaje de alegría, fundamentada en la
presencia de Cristo entre nosotros que nos libera del pecado y nos da la
esperanzana de la vida eterna.
Por eso al leer el Nuevo Testamento nos encontramos que nos habla
constantemente de una vida llena de gozo para todos los hombres, pero de una
manera muy especial para los seguidores de Cristo. . (Lc. 2,10). Estas son las
palabras para anunciar el nacimiento del Redentor en Belén.
La alegría, pues, tiene que ser una característica permanente en la vida
de todo hombre de bien. Precisamente hoy viven muchos llenos de miedo y sin
alegría, porque no están convencidos de que Cristo vive entre nosotros. Vivir
alegres es un mandamiento que con el otro aspecto de seguridad (no tengan miedo)
es necesario convertirlos en un imperativo de vida del verdadero creyente.
San Pablo insiste constantemente en este aspecto de la vida cristiana. (Mt.
5, 12) Pienso que cuando leemos el Nuevo Testamento no advertimos que la alegría
es el hilo conductor. Son más de 200 textos referentes a esta cualidad de la
vida del cristiano y de todo hombre de buena voluntad.
Es sorprendente que nosotros que nos confesamos seguidores de una doctrina
que predica el gozo y la alegría en los momentos de persecuciones y
tribulaciones, sin embargo vivimos con tan poco optimismo, quejándonos de todo.
San Pablo, que se había identificado plenamente con el misterio de la cruz de
Cristo nos dice cual es su actitud:< Reboso de gozo en todas nuestras
tribulaciones> (2 Cor. 7, 4) Y en varios pasajes nos dice que lo imitemos a él
como él es imitador de Cristo.
¿En
qué consiste la alegría?
La alegría tiene que ser interior, porque radica en el alma y por eso es
compatible con el sufrimiento corporal y con una vida llena de privaciones
materiales. El problema de mucha gente es que no conoce otra satisfacción más
que la que se deriva del placer corporal con el disfrute de los bienes
materiales. La alegría cristiana, sin embargo, se basa en la esperanza de la vida
eterna que nos asegura nuestra fe.
Si meditamos el mensaje de los Angeles en el nacimiento de Cristo, exige de
nosotros una actitud distinta de los que se están quejando siempre de lo que les
sucedo o les rodea. Hay que reflejar la actitud del que vive una vida llena de
alegría y optimismo. Por eso san Pablo dice a los fieles de Tesalónica: < Estad
siempre gozosos>. ( 1 Tes. 5,16)
Los cristianos tienen que ser personas de caras alegres, con un corazón
lleno de esperanza y optimismo. El que no sea así no merece el nombre de
cristiano.
Yo pienso de esta manera. Quizás usted piense distinto.
Hablar de paradojas es
hablar de desequilibrios o exageraciones y en la vida se dan con frecuencia. Se
me ocurre pensar en ciertos valores que se han perdido por hacer resaltar otros
que, si bien son buenos, al anular otros, también necesarios, se convierte en
paradojas. Todos sabemos que no es fácil mantener el equilibrio entre los
extremos y por eso es tan difícil mantener algunos valores fundamentales para
formar una sociedad estable.
Uno de los valores que han desaparecido en nuestra sociedad es el principio
de autoridad. Al querer resaltar el respeto al individuo y su conciencia se ha
anulado el rol de la autoridad y lo que había que buscar era un equilibrio entre
ambos extremos. El individualismo exagerado desarrolla el egoísmo que perjudica
al individuo y destruye el sentido de comunidad.
Esto se ve hoy muy palpable en la vida familiar. Ya no se reúne la familia para
las actividades más cotidianas, como es el comer juntos, sentados a la mesa,
donde no solamente se comparta el pan sino que los distintos miembros puedan
compartir sus preocupaciones. Esto exige dialogo para compartir proyectos e
ideales.
Los avances de la técnica ayudan a este deterioro de la vida familiar. Hay
varios televisores en casa para que cada uno vea sus programas preferidos,
tienen su radio personal para escuchar la música que les agrada e incluso, cada
uno puede alquilar y ver las películas que desee.....sin hablar del internet......etc.
La carencia del principio de autoridad, pues, se ve claramente en la
familia y de ahí pasa a las demás instituciones, tanto civiles como religiosas.
Lo ideal, repito, es buscar un equilibrio entre libertades individuales y
colectivas. Para ello hay que huir del AUTORITARISMO y de un exagerado
INDIVIDUALISMO
El autoritarismo que predominó en tiempos pasados impedía al individuo
hacer decisiones personales, dando una importancia desproporcionada a las
instituciones y relegando la importancia del individuo a su más mínima
expresión. Se olvidan unos y otros que toda institución está para servir al
individuo, no para servirse de él.
El individualismo salvaje que hoy impera en la sociedad se ha cargado las
instituciones y por eso la función que tienen éstas de proteger la libertad de
los individuos, ha desaparecido.
No se piensa que al rechazar las instituciones, aun las más sagradas, como la
Iglesia, el matrimonio etc. quien queda perjudicado es el propio individuo, pues
nadie lo protegerá.
Cristo nos enseña que pertenecer a una comunidad es esencial para la vida
cristiana. Por eso la única oración que nos enseñó es una oración comunitaria,
Los miembros de su Iglesia deben vivir según el espíritu de esta oración.
El ser humano necesita vivir en comunidad para poder ser feliz y sentirse
seguro. Pero para ello hace falta una jerarquía que gobierne. Mientras los
padres sigan abdicando a la autoridad que Dios les dio para guiar a sus hijos,
autoridad que deben ejercer con amor pero con firmeza, los hijos nunca estarán
preparados para la vida.
Hay que respetar al individuo, pero éste debe aceptar de buen grado la
función de la autoridad competente El individualismo nos hace insolidarios que
un mal social.
Yo pienso de
esta manera. Quizás usted piense distinto.