INICIO

TEMAS 01 al 10

TEMAS 11 al 20 

TEMAS 21 al 30

TEMAS 31 al 40

TEMAS 41 al 50 

 

 

TEMAS 31 AL 40

                       31- El camino de Salvación

                       32- Entender no es creer

                       33- Ideas falsas sobre la religión

                       34- Localilzar el mal

                       35- La verdadera libertad

                       36- Vocación de Profeta

                       37- Siempre joven y siempre viejo

                       38- La biología del bautismo

                       39-Buscando lo que somos

                       40- Los complejos inventados

       

31- EL CAMINO DE SALVACION  

     Las paradojas en el lenguaje de Cristo son muy frecuentes: morir para vivir, sufrir para gozar, ser pobres para poseer, llorar para reír, pasar hambre para hartarse. Bueno el Evangelio está lleno de frases desconcertantes.
     Pero la mayor paradoja que encuentro en la vida de Cristo es que siendo un Dios Omnipotente parece necesitar de nuestra ayuda. No fuerza a nadie, sino que invita a que cooperemos y le ayudemos a construir el Reino de Dios en este mundo.
    
 El problema es que el ser humano tiene la tendencia a buscar siempre aquello que pueda conseguir con facilidad y sin hacer esfuerzo. Busca caminos que lo lleven pronto al éxito y que pueda recoger resultados inmediatamente.
   Esto en la vida pocas veces ocurre. Sin embargo hay cristianos que creen que se puede dar cuando trabajamos para implantar el reino de Dios en este mundo. Parece que no se dan cuenta que cuando trabajamos en la Iglesia de Cristo es un trabajo que tiene como finalidad implantar la santidad en los corazones de los hombres, empezando en el corazón del que realiza dicho trabajo
     Los primeros trabajadores del Reino fueron los Apóstoles, escogidos por el mismo Cristo, y encargados de predicar el Evangelio en todo el mundo. Les costó sacrificar su vida por este servicio a la humanidad. Sembrar el bien no es tarea fácil porque el ser humano tiene una inclinación hacia el mal y por tanto hay que nadar contra corriente.
     Sabemos que el cristianismo se implantó en el mundo con mucho sacrificio. Primero el de Cristo y después una pléyade de seguidores, empezando por los Apóstoles que unieron su propio sacrificio al de Cristo. Estos sacrificios personales nos dice San Pablo que son necesarios para completar lo que falta a la Pasión de Cristo. (Col.1, 24) Todo cristiano, pues, es un colaborador en la obra de la redención del mundo
.
     Cristo le hizo claro a sus Apóstoles cuando los constituyó sus mensajeros. Las dificultades y las persecuciones estarían a la orden del día, una verdad que cuesta admitir a la mayoría de los cristianos Hoy hay pocos que sean audaces, porque no quieren complicarse la vida.
     Cuando San Juan escribe el Apocalipsis a los cristianos les costaba ya aceptar esta realidad del sacrificio personal para salvarse. Parece que se habían olvidado de las exigencias del seguimiento de Cristo. <No tengan miedo, le dice a la Iglesia de Esmirna, por lo que tienen que padecer>.
     Hay un hecho constatado por la historia de la Iglesia y es que en los momentos de persecución la Iglesia adquiere una vitalidad extraordinaria y en los tiempos de bonanza se debilita su eficacia. Esto es la constante desde el principio hasta nuestros días. La repuesta la da Tertuliano cuando dice:< la sangre de los mártires es semilla de Cristianos>.
El estar dispuestos a sacrificar la propia vida por la salvación de los demás supone una gran generosidad. Lo contrario es egoísmo que mata la fe.
   
  Hay muchos bautizados que no se preocupan por su propia salvación. A éstos no podemos pedirle que sacrifiquen su vida por la salvación de los otros. Hay también aquellos que se preocupan, en cierto modo, por su salvación, pero les falta sentido de Iglesia. Participan con cierta regularidad en la vida sacramental y cultual, pero no se sienten parte de la Comunidad. Les parece que la salvación es un asunto privado.
     Será bueno recordar lo que dice Santiago en su carta. Afirma que nuestra salvación está condicionada al trabajo que uno haga para salvar a los otros. .(5,19)
PARA SALVARME TENGO QUE TRABAJAR PARA SALVAR PRIMERO A OTROS.........


        32- ENTENDER NO ES CREER

     Para el ser humano siempre será misteriosa la manera como actúa Dios. Hay quienes no son conscientes de esto y quieren someter las actuaciones de Dios a la lógica humana, porque es la manera correcta de razonar. Pero a las acciones de Dios no se puede aplicar la lógica humana, sino que es la fe la que nos puede guiar para poder acercarnos al misterio que siempre encierran.
     Esto nos da la seguridad de la verdad, pues nuestro razonamiento no siempre es correcto y Dios nos ha revelado el sentido de su actuación. Solamente la fe nos acerca al conocimiento de los designios de Dios, no para entenderlos porque sobrepasan la capacidad humana sino para aceptarlos con humildad. Cuando falta la fe el hombre sienta en el banquillo de los acusados a Dios y le pide explicaciones por qué las cosas suceden de esa manera.
     Hay un libro en la Biblia que es un ejemplo de lo que estamos diciendo. Es el libro de Job. Cuando a las acciones de Dios se le aplica el razonamiento humano todo se vuelven interrogantes, sin entender nada y cada vez se genera mayor confusión. Si tienes curiosidad puedes leer el libro de Job y verás que ni los amigos, ni el propio Job, entienden los planes de Dios y por eso todas son preguntas sin respuestas. Es el problema del sufrimiento de los buenos que ayer como hoy desconcierta a muchos.
La Biblia nos enseña que es la fe y no el razonamiento humano lo que nos acerca a Dios y nos prepara para aceptar sus planes.
     Pensemos por un momento el caso de Namán que nos narra el segundo libro de los Reyes en el capítulo 5 y que es un caso claro a donde nos lleva el razonamiento humano sin la fe. El razonamiento de Namán es impecable desde el punto de vista humano, pero no cree en lo que le dice el profeta, le falta fe. Los que le acompañaban, intuyen que haciendo lo que le dice el Profeta podrá conseguir lo que desea. Es una fe incipiente pero suficiente para creer en el poder de Dios. No son las aguas del Jordán las que tienen el poder de curar la lepra, sino el Dios de Israel.
     Hay otro caso en el evangelio de san Juan, capítulo 9. No hay cosa más disparatada que para curar a un ciego se le llene los ojos de barro. Este es el medio que utilizó Cristo para lograrlo.   El medio es contraindicado, sin embargo el ciego recobra la vista porque tiene fe en lo que le dice Cristo y le obedece.
     La fe nos dice que no son los medios que se usan los que tienen importancia sino la acción de Dios que es el que realiza la obra. Cualquier medio en las manos de Dios tiene una virtud infinita. Por eso los medios humanos sin la conexión con Dios siempre serán ineficaces.
     Esta doctrina tan clara en los dos ejemplos citados y otros muchos que se podarían citar no la entienden algunos cristianos porque les falta la fe. La doctrina que enseña la Iglesia sobre los sacramentos está basada precisamente en eso
     Pongamos, por ejemplo el caso de la Confesión. Los que no creen en ella justifican su incredulidad basados en razonamientos humanos sin pensar que la fe va más allá que la razón Nadie duda que Dios puede perdonar los pecados de los hombres de infinidad de maneras, como podía sanar a Namán y dar la vista al ciego de infinidad de formas, pero si ellos no hubieran aceptado la forma que les indicó, no hubiesen logrado su curación
     El ciego del Evangelio tiene fe en el poder de Cristo y se somete a todo el proceso diseñado por Cristo. Con los ojos llenos de barro se lava en la piscina y vuelve con vista porque no siguió lo que humanamente era lógico sino que hace lo que Cristo le dice.
     Hay un detalle que nos dice el Evangelista que no debemos olvidar. El barro que lleva en los ojos no se amasó con agua sino con la saliva de Cristo para indicar la conexión que tiene el medio usado con la persona de Cristo y su eficacia será la que Cristo le quiera dar. Los Sacramentos son ahora el barro que usa Cristo para curarnos espiritualmente.
     La Confesión es un sacramento para perdonar los pecados a aquellos que tienen fe en el poder de Cristo. Para los que no la tienen es absurdo como lo es el llenarle de lodo los ojos a un ciego para que vea.
     Dios hace las cosas como el quiere y no como nos gustaría a nosotros que las hiciera.
 
 

  33- IDEAS FALSAS SOBRE LA RELIGION
 

     No es fácil analizar nuestras propias ideas y por eso hay gente que nunca ha pensado si las ideas que tienen sobre Dios y la religión corresponden a la realidad. La religión no es algo utilitario para esta vida como algunos pretenden.
     Cristo siempre rechazó esta manera de relacionarse con El. Cuando la multiplicación de los panes se lo echa en cara a la gente: (Jn.6, 26). Buscaban a Cristo para solucionar sus problemas materiales y cuando le exige la fe en su persona lo abandonan. Se quedaron solamente los doce.
     Esta manera de vivir la religión se convierte en una forma de negociar con Dios. Se considera que Dios queda obligado con el hombre por el hecho de que éste le dé culto. El hombre, de esta manera, se convierte en un prestamista de Dios; se le presta un culto para que nos pague un elevado interés.
     No podemos dudar que a Dios nadie le gana en generosidad, pero El tiene bienes muy superiores a los bienes materiales que muchos le piden olvidando que el gran don de Dios es la vida eterna, que consiste en poseerlo a EL.
     Hay otras ideas absurdas sobre Dios.  Es el pensar que todo sufrimiento es un castigo de Dios.
La realidad es todo lo contrario. Cualquier cosa que nos pase siempre es una muestra del amor que Dios nos tiene. Las enfermedades y males físicos tienen un propósito maravilloso en los planes de Dios, aunque el hombre no lo entienda
     Hay muchos cristianos que siguen con una mentalidad judía. Ellos pensaban que Dios castigaba en los hijos los pecados de los padres. Por lo que nos narra San Juan en el capítulo 9, vemos que los Apóstoles le hacen a Cristo una pregunta que expresa esta manera de pensar. Pero Cristo contesta con un principio que debemos meditar también hoy los cristianos. < Ni pecó él ni sus padres, sino para que se manifieste la obra de Dios>
     La obra de Dios es buscar la salvación del hombre y dirige todos los acontecimientos de nuestra vida a este fin. Por eso no es castigo sino corrección cuando nos suceden cosas desagradables. Las acciones de Dios que algunos interpretan como castigo, son acciones correctivas de un Padre para que el hombre no pierda la vida eterna.
     En la carta a los Hebreos nos revela cual es el proceder de Dios, fruto del amor que nos tiene. . (12,4-11). Cito este texto porque resume la doctrina expresada en otros muchos.
Creo que queda claro que Dios nos corrige para nuestro bien. En Dios no cabe la venganza, fruto del odio y del rencor, como pasa entre los humanos. Nos priva de cosas pasajeras que nos duele dejarlas para que alcancemos la salvación con mayor facilidad. Solamente para los que desprecian la corrección ésta se convierte en castigo.
   
  La realidad es que solamente sabe corregir el que ama, y Dios nos ama de verdad. Acepta la corrección con alegría el que sabe amar. Por eso San Pablo afirma que para los que aman a Dios todo coopera para su bien.

       34- LOCALIZAR EL MAL

     Al ser humano siempre le es difícil ser sincero cuando se trata de analizar su propia vida, porque es enfrentarse con lo que hay dentro de su corazón, que algunas veces, por no decir muchas, no son precisamente virtudes sino vicios. Esto no es nada nuevo, porque en tiempo de Cristo los fariseos vivían y enseñaban una moral donde se colocaba la impureza fuera del hombre. Las cosas, eran las que eran impuras, los alimento, los utensilios en que se preparaban pero no las personas.
     Cristo cambia el lugar de la impureza y la coloca en el corazón del hombre. El expone con toda claridad la doctrina revelada desde el principio de la creación y que sigue como hilo conductor a lo largo de toda la Biblia.
En el primer capítulo de la Biblia nos enseña que todo lo que Dios ha creado es bueno.
     En cierta ocasión Cristo dice claramente a sus seguidores que tienen que tener más santidad que los fariseos y escriba para poder entrar en el reino de los cielos. < Si vuestra justicia, les dice, no supera a la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos> (Mt. 5, 26) La tesis que defiende Cristo es la opuesta a la de los fariseos y por eso choca con ellos porque se obstinan en negar la realidad de que es en el corazón del ser humano donde radica la maldad y la impureza, no en las cosas.
     El ser humano debe conocer la voluntad de Dios en el uso de las cosas creadas. Cuando, por egoísmo le da un uso incorrecto es cuando desobedece a Dios y comete pecado. Las cosas siguen siendo buenas, pero el hombre es el que se convierte en malo.
     Con un ejemplo de la vida diaria quizás se entienda lo que quiero decir. Lo propio de un cuchillo es el cortar y cuanto mejor corte mejor será, porque es para lo que fue fabricado. Pero esto no dice nada con el uso correcto o incorrecto que se haga de dicho instrumento. Su bondad o maldad dependerá de lo que hay en el corazón del que lo use.
     Si una persona lo usa para partir pan y dar de comer al necesitado, el cuchillo no tiene mérito alguno, y si ese mismo cuchillo lo emplean para asesinar a una persona, tampoco tiene ninguna culpa el cuchillo, sino que la maldad o bondad radica en el corazón del que hizo tales acciones. Esto explica lo desacertado que es el decir que hay cosas malas, porque colocamos la maldad que hay en el corazón del ser humano en las cosas.
      La deformación moral de los fariseos también existe hoy entre algunos cristianos. Hay quien afirma, como los fariseos, que hay alimentos que son impuros y que la Biblia los prohíbe comer. Les recomiendo que lean el capítulo 15 de San Mateo y lugares paralelos en los otros Sinópticos para que se convenzan de lo equivocados que están.
     Lo triste es que esta mentalidad farisaica está más extendida de lo que muchos piensan. Se afirma con frecuencia que el alcohol es malo, la droga es mala, el sexo es malo. Se podría hacer una larga lista de cosas que se dice que son malas. Lo que realmente sucede es que son cosas que con frecuencia le damos un uso contrario a la finalidad con que Dios las creó y entonces el uso se convierte en abuso. Veamos.
     Para aliviar el dolor a un enfermo se usa droga, uso correcto, pero esto es distinto del abuso que hacen algunos de ciertas drogas, guiados por un deseo desenfrenado de placer aunque destruyan su vida. Lo mismo se puede decir del sexo que tiene como finalidad primaria la propagación de la vida y la manifestación del amor entre los esposos dentro del matrimonio debidamente constituido. Cuando el sexo se desvincula de estas finalidades y se enfoca únicamente al placer, se prostituye y engendra la muerte.
      El principio que hay que aplicar siempre está claramente expresado por Cristo: del corazón provienen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las blasfemias........
Todas las cosas son buenas. EL MAL ESTA EN EL CORAZON DEL HOMBRE



              35-LA VERDADERA LIBERTAD

     
Hay muchos conceptos que son objeto de grandes discusiones, porque junto al verdadero hay otros que, unas veces por conveniencia personales, otras por ignorancia, se les quiere dar el mismo significado.
     Uno de esos conceptos es el de libertad. Cada uno le dará un sentido muy restringido o muy amplio hasta equipararlo al libertinaje que es la negación de la libertad.
     Sabemos que el hombre es libre, pero en el ejercicio de la libertad está supeditado a la voluntad de Dios y al principio de que los demás también recibieron de Dios dicho don. Por eso el ejercicio de la libertad personal no puede interferir con la libertad de los demás, sin infringir la voluntad de Dios.
     La libertad supone el uso de la razón y de la inteligencia, dos capacidades propias del ser humano que le dan el dominio sobre sus instintos, por eso el vicio es irracional, y signo de necedad porque nos priva de la libertad y nos hace esclavos de las bajas pasiones.
     Dios, para que podamos gozar de este privilegio, ha establecido sus leyes cuya observancia garantiza al máximo nuestra libertad que puede estar amenazada por muchos factores, unos internos que son las pasiones y otros externos que llamamos ambiente que puede debilitar nuestra tendencia hacia la virtud y reforzar nuestra tendencia al pecado. Así se entiende la afirmación de Cristo que el que obra el pecado se hace esclavo del pecado.
     La verdadera libertad radica, pues, dentro de nosotros y por eso somos imagen y semejanza de Dios que posee la libertad en grado infinito.
     De una forma sencilla el ser libre consiste en tener varias opciones para escoger sin ser coaccionados por nada ni por nadie. Desde mi punto de vista la capacidad de razonar correctamente es esencial para gozar de la libertad.
      Los animales no son libres porque sus decisiones no son fruto de la racionalidad, si no de una fuerza interior que llamamos instinto y que los impulsa ciegamente a actuar de una forma determinada, sin tener lugar una decisión racional.
     Ser libres, pues, no es como creen algunos hacer lo que a uno le agrada, sino en hacer lo que se debe, según el dictamen de la razón. Pero la recta razón me indica que solamente soy libre cuando decido por aquello que me perfecciona como ser humano, y para los creyentes, lo que nos perfecciona como hijos de Dios que no es otra cosa que las virtudes cristianas.
     Es irracional e indigno del ser humano el optar por realizar acciones que nos destruyen, como es el vicio. De esto se deduce que solamente son verdaderamente libres aquellos que buscan ser virtuosos
     Cuando uno elige lo que no le perfecciona como ser humano está abusando de la libertad y se convierte en esclavo. La experiencia diaria lo confirma de una manera innegable. Hay muchos que son esclavos de sus pasiones aunque aparenten ser libres. En eso consiste el libertinaje, en mayor o menor grado.
     Para que el ser humano no se olvidase de que es libre, Dios se lo recuerda con frecuencia en al Biblia < Mira: hoy pongo ante ti la vida con el bien, la muerte con el mal.....escoge la vida para que vivas>(Dt. 30, 15) En el Ecle
siástico afirma lo mismo: (15, 14)
      Si quieres pertenecer al grupo de los sabios, guarda los mandamientos de Dios
Practica siempre el bien y serás libre, hacer lo contrario es pertenecer al grupo de los necios
SOLAMENTE LOS BUENOS SON VERDADERAMENTE LIBRES...


                  36-VOCACION DE PROFETAS

       

      No siempre el callar es una virtud. Es cierto que el Apóstol Santiago en el capítulo tercero de su carta habla de los pecados de la lengua, de una forma muy gráfica, pero también el callar algunas veces constituye un gran pecado.
      El problema no está en hablar o callar, sino hablar cuando se debe y lo que se debe, para que el silencio no nos haga cómplices del pecado de otros. Por eso no se puede decir que es mejor callar que hablar, sino que las dos cosas son necesarias, pero a su tiempo.
      La complicidad por no denunciar el pecado, llámese: injusticia, chantaje, crimen de cuello blanco, mentira, adulterio, etc., no importa el apellido que se le dé, es el mal endémico de nuestro tiempo.    Algunas veces parece que el ser humano se ha depravado de tal manera que no le importa lo que le suceda al otro, con tal de sacar ventajas personales.
      La falta de valores éticos y religiosos resalta cuando aparece alguno con vocación de profeta, es decir, alguno, con rectitud de conciencia, denunciando el pecado. Se le mira como ave de otro corral. Sucede así porque lo INMORAL se considera como NORMAL para mucha gente que perdió la sensibilidad cristiana.
     Para no denunciar el pecado se acogen a la virtud de la prudencia. Semejante actitud no es otra cosa que la cobardía que padecen muchos bautizados, conscientes que al denunciar el pecado se exponen a ataques injustos y persecuciones y hasta a perder la vida. El profeta, además tiene que tener vocación de mártir porque en todos los tiempos terminan asesinados por aquellos que no pueden soportar sus denuncias.
      Hay quienes piensan que por predicar el Evangelio ya son profetas, pero hace falta algo más.   Es necesario respaldar la predicación con el testimonio de vida, cosa que muchas veces no se da. No faltan predicadores sino testigos de la verdad.
      El profeta Ezequiel nos dice algo que convendrá recordar a todo bautizado. El guardar silencio cuando se debe hablar es convertirse en desertores. Dice el profeta en nombre de Dios: Si yo digo al malvado que va a morir y tú no le amonestares y no le hablares para retraer al malvado de sus perversos caminos, para que viva, el malvado morirá en su iniquidad, pero te demandaré a ti su sangre.   Más, si habiendo tú amonestado al malvado, no se convierte él de su maldad y de sus perversos caminos, él morirá por su iniquidad, pero tú habrás salvado tu alma. (Ez. 3, 16 y 33, 8)
     El profeta no hace más que repetir lo que ya se afirma en el Levítico (19, 17). No odies a tu hermano, en tu corazón, pero repréndele para no cargar tú con su pecado. Le damos muy poca importancia a los pecados de omisión, que es el cáncer que acaba con la vida de muchos bautizados.   La corrección además de ser una obligación es una muestra de amor al hermano.
      Cada uno puede sacar las conclusiones prácticas para la vida diaria. Por lo menos creo que pueden entender por qué la Iglesia muchas veces no debe callar. Su misión es denunciar el pecado, no importa como se manifieste.  
     

       37- SIEMPRE JOVEN Y SIEMPRE VIEJOS

     Los conceptos referentes al tiempo siempre son relativos, pero cuando se trata del tiempo incrustado dentro del cuerpo del ser humano, encierra una cierta carga emocional. Yo creo que el paso del tiempo en la vida de las personas tiene efectos positivos. Pero no deja de ser algo relativo. El ser humano siempre es joven y siempre es viejo. Para los que le guste sentirse jóvenes piensen que mañana serán más viejos que hoy y para los que le guste sentirse viejos (serán muy pocos) piensen que ayer eran más jóvenes que hoy. Se puede uno preguntar por qué se tiene miedo a la vejez. Pienso que por tener ideas falsas sobre la vida.
     Si se trata de un mueble, por ejemplo, no es lo mismo un mueble antiguo que un mueble viejo. Lo de viejo lleva concomitante la idea de mal estado, deterioro, inservible, desechable, estorbo...... Mientras que lo de antiguo, no supone deterioro sino permanencia. Viejo supone depreciación, mientras que antiguo supone valor añadido. Un mueble viejo, normalmente, tiene menos año que uno antiguo.
Pues bien, para ver la realidad, se puede decir que no es lo mismo ser anciano que ser viejo, porque, por desgracia, al ser humano se le aplican los conceptos peyorativos como si fuera ya desechable cuando alcanza cierta edad.
     Se me ocurre pensar que esto tiene unas consecuencias prácticas muy importantes en nuestra sociedad. Se ha eliminado el uso del vocablo VIEJO y se substituye por otros que suenan más atractivos, como TERCERA EDAD, EDAD DORADA, ENVEJECIENTES (pero esto también son los niñitos) y otros por el estilo.
Al no dar el verdadero sentido a las palabras, se falsea la mentalidad y al falsear nuestros concentos falseamos la percepción de la realidad.
     Como nadie quiere ser algo desechable, se desarrollan traumas vitales en algunas personas cuando se acercan a esa edad que es la plena madurez. Con frecuencia se apodera de muchas personas una angustia existencial. Le aterra este hecho. Pero, por otro lado, nadie quiere morirse joven. Creo que la frase: juventud divino tesoro debe cambiarse por VIDA DIVINO TESORO, porque la vejez es también vida plena.

MIS PUNTOS DE VISTA SOBRE EL TEMA.

     Lo primero que hay que admitir es que el ser humano tiene un doble elemento, que, aunque están íntimamente relacionados, gozan de cierta independencia uno del otro. Uno es exterior, el cuerpo cuyo ciclo vital describe una parábola. Empieza ascendiendo hasta llegar a la cumbre del desarrollo de la vitalidad física. Después empieza a descender hasta llegar a la muerte, desaparición completa de la vitalidad física.
El otro elemento es interior, el alma con sus potencialidades. Su proceso no describe una parábola sino una línea siempre ascendente. Es decir: desde este punto de vista la vitalidad interior siempre es creciente, porque el principio vital que la rige es el AMOR que no tiene límite superior, sino solamente inferior.
     La misma naturaleza nos enseña esto, porque con los años los sentidos externos se debilitan y hasta pierden completamente la capacidad de sus funciones, para que las facultades del alma se fortalezcan. Se crece en capacidad de reflexión. Domina la virtud de la prudencia, fruto de las experiencias vividas y que regula nuestra actividad, quedando los impulsos tormentosos de la juventud reducidos a su mínima expresión. La muerte para el creyente hace que esta vida interior llegue a su máxima expresión en la eternidad.
     En la primera parte, pues, de nuestra existencia los dos movimientos son paralelos. Algunas veces se adelanta el desarrollo físico y le gana a la madurez interior, pero cuando la parte exterior empieza a declinar, la interior se debe seguir fortaleciendo, de tal manera que el cuerpo envejece, pero el alma, algunos dicen el corazón, se mantiene cada día con mayor energía vital.
     San Agustín dice algo que hoy es una triste realidad. < Muchos son jóvenes en años pero muy viejos en el vicio. > Precisamente los vicios son los que hacen realmente envejecer a la persona, porque deterioran su cuerpo y su alma. Esto no lo piensan muchos jóvenes que arruinan su vitalidad con el vicio y cuando llegan a una ancianidad prematura dan lástima.

LA BIBLIA HABLA DE LOS VIEJOS COMO UN TESORO

     Veamos como ve la Biblia, inspirada por el mismo autor de la naturaleza del ser humano, la vejez, No dice juventud divino tesoro, sino que más bien declara como un gran tesoro la vejez.
     En el Antiguo Testamento la vejez está considerada como una bendición de Dios. Una larga vida es el premio a la observancia de los mandamientos de Dios. Por eso en el Deuteronomio se dice: Guarda sus leyes y sus mandamientos, que hoy yo te prescribo, para que seas feliz y permanezcas largos años sobre esta tierra que te da Yavé, tu Dios. (4, 40)
     Este concepto de que la vida larga es un premio a la virtud es muy frecuente en la Biblia. Por ejemplo lo que dice en los Proverbios: Oye, hijo mío, y recibe mis palabras, y se multiplicarán los años de tu vida. (4, 10)
No nos debe extrañar esta concepción porque en este tiempo no había una idea muy clara sobre el premio de la vida eterna, por eso el premio lo esperaban en esta vida, como le pasa a muchos hombres hoy día por falta de fe en las verdaderas promesas de Dios, pues si es cierto que necesitamos alicientes para esta vida, la promesa fundamental para el cristiano es la vida eterna como premio definitivo.
     Esta idea de que era en esta vida cuando se recibía el premio estaba arraigada en tiempo de San Pablo, cuando afirma que si solamente esperamos en Cristo en esta vida somos los hombres más desdichados del mundo. En 10, 27 del mismo libro nos dice que así como la virtud tiene como premio una larga vida el pecado tiene como castigo una vida breve. El temor de Yavé alarga la vida, mas los años del impío serán abreviados. Seguramente se lo demostraba la experiencia que tenían de que el vicio es destructivo de la salud y adelanta la muerte. Por eso en 16, 31 afirma: Gloriosa corona es la canicie, se halla en el camino de la justicia.
     Pero poco a poco se cambia estos conceptos y no son los años de vida lo que interesa, sino otro aspecto de la vida de la persona. Nos señalan dos coordenadas para medir la vida de los seres humanos: la prudencia, que es la virtud que debe regular toda nuestra actuación en la vida y una vida intachable.
El libro del Eclesiástico leemos: La corona de los ancianos es su rica experiencia, el temor del Señor su Gloria. ( 25, 8)
     No siempre los muchos años dan experiencia, porque todo depende de como se hayan vivido. Por un lado hay gente de edad que nunca han madurado y han pasado por la vida como le sucede a las maletas que viajan mucho pero no adquieren experiencia, porque para acumular experiencia hay que ser conscientes y muchos han dejado al nacer la cabeza en el vientre de su madre y viven una vida sin sentido y atolondrada y por eso hay muchos que se pudren pero no maduran emocionalmente, y siguen siendo infantiles después de muchos años de vida.
     Por otro lado los jóvenes cometen un gran error el no aprovechar la experiencia de los mayores, para no cometer los errores que son causa de grandes fracasos en la vida de muchos. Pero por otro lado el hecho de ser de edad avanzada, no siempre es sinónimo de persona con experiencia, como acabamos de afirmar. Hay que saber distinguir.
     El Eclesiastés nos dice que el hecho de tener muchos años de vida no siempre es garantía de prudencia y sabiduría. Más vale mozo pobre y sabio que rey viejo y necio (4, 13) Por eso no nos debe extrañar que poco a poco el título de ANCIANO es más una designación de dignidad y no de edad. Dice el libro de la Sabiduría: La honrada vejez no es la de los muchos años, ni se mide por el número de días. (4, 8) Por eso San Pablo dice a sus discípulos Tito, que es relativamente joven, lo que debe exigir a los ancianos: que los ancianos sean sobrios, graves, discretos, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia. (2,2) Virtudes que puede también poseer un joven.
No hay duda que la relación entre los jóvenes y los ancianos deben ser de respeto mutuo. En el Levítico le da un consejo a los jóvenes con relación a los ancianos que hoy lo tienen olvidado. Alzate ante una cabeza blanca y honra la persona del anciano (19, 32)

ALGUNOS PUNTOS PARA TENER EN CUENTA

     Creo que se ha mitificado la juventud y se ha ido despreciando a los viejos, afectando sicológicamente al que llega a esta etapa. Es cierto que en la juventud hay más fuerza vital, pero le falta muchas cosas que son fundamentales para una vida plena.  Los viejos deben saber mantenerse en su puesto y vivir feliz con su situación y no estar añorando etapas de la vida pasadas sino mirar siempre las próximas etapas, tan interesantes o más que cualquiera de las ya vividas. Eso de que tiempos pasados fueron mejores, lo debió decir una persona pesimista y amargada.
     Los jóvenes deben pensar que, si uno no muere joven, cosa que nadie piensa le suceda, deben prepararse sicológicamente para cuando llegue esta etapa de la vejez. No creer que ya no hay razones para seguir viviendo. Todo lo contrario.  Por el miedo a la vejez hay la tendencia a jubilarse cuanto más tarde mejor. Es un error. Esto hace que cuando se jubilan no tenga capacidad para adaptarse a un nuevo estilo de vida y se caiga en una depresión severa y se precipite la muerte.
Se debe programar las actividades en que va invertir el tiempo. Hay ocasión de hacer aquello que muchas veces, por falta de tiempo, nunca se pudo hacer y esto da una gran satisfacción.
     Además cada día tener un proyecto importante para realizar. Aunque para otros sean proyectos sin ningún sentido, lo que importa es que para uno sea importante. Esto hará que cada día se emprenda algo nuevo y con gran ilusión.  No dejar de hacer ejercicio físico para mantenerse en forma, pero sobre todo para superar el tedio o el desánimo que también los jóvenes muchas veces sienten.  No cerrarse a lo nuevo. Integrarse en las nuevas corrientes tecnológicas, aunque cueste. No alejarse de los jóvenes y escuchar con interés y atención sus ideas y proyectos.
     Convencerse que siempre hay motivos para vivir alegres y con optimismo e ilusión
DE ESTA MANERA HABRA UN CUERPO VIEJO, PERO UNA MENTE Y CORAZON JOVEN.


 

            38- LA BIOLOGIA DEL BAUTISMO

      
     Siempre se ha hablado del Bautismo desde el punto de vista teológico. Se habla de nueva vida, de la gracia, de que imprime carácter, etc. Se me ocurre pensar que como engendra una nueva vida, se le pueden aplicar los principios de la biología.
En los tiempos modernos se habla mucho de la importancia que tiene el DNA de las personas y se ha investigado mucho sobre él para hacer el mapa genético y así poder conocer los secretos de la transmisión de la vida. Se puede decir que en el DNA está la vida específica de cada ser. Por eso se usa para probar la paternidad en caso de duda y también para predecir ciertas enfermedades que ya pueden estar contenidas en los genes. Es decir que el DNA potencialmente contiene toda la vida de la persona.
Esto ha llevado a otro fenómeno científico que es la posibilidad de producir seres clonados, porque se puede modificar y manipular genéticamente a los individuos para reproducir exactamente un doble.
     No voy hablar, como seguramente estás pensando, de la moralidad o inmoralidad de esta manipulación de la naturaleza. Ni soy científico ni entiendo mucho de ingeniería genética. Pero me pareció que es una manera de explicar desde un punto de vista sencillo, usando comparaciones, lo que la Iglesia enseña sobre el Bautismo.
San Pedro dice que por el Bautismo participamos de la naturaleza divina. Y esto es lógico porque sabemos por la doctrina del Evangelio, y después desarrollada por San Pablo, que el Bautismo nos hace hijos de Dios. Lo que nos hace hijos de determinado hombre y mujer es la participación de la vida de ellos que no es otra cosa que comunicarnos su DNA, por eso analizándolo se conoce el origen de la vida de cada individuo.
     Usando en sentido espiritual, en un cristiano si se pudiese analizad el DNA de esa nueva vida que recibimos en el Bautismo, sería un DNA divino, común a todos los bautizados, pues somos hermanos. Esto es una consecuencia lógica de esta doctrina, pues así como cada uno de nosotros llevamos el DNA de nuestros padres, como el Bautismo nos hace hijos de Dios, nos comunica el DNA de Dios porque realmente es nuestro padre. Nos da un nuevo principio vital Tan profundo es el cambio que produce la aplicación de la redención en el ser humano que diviniza a la persona.
Es una pena que, como este principio vital es superior al de la vida física por ser espiritual, no se puede analizar en laboratorios humanos para demostrar que Dios es nuestro PADRE. Por eso hay muchos bautizados que no lo saben y por eso su vida es una vida sin relación con Dios y sin trascendencia espiritual.
     Esto tiene otra consecuencia extraordinaria. Para San Pablo tenemos que revestirnos de Cristo, tenemos que vivir en Cristo, nuestra vida está escondida en Cristo, nuestra vida es Cristo. Tiene otras muchas expresiones que nos da a entender que el cristiano tiene que ser otro Cristo y se debe parecer completamente a El.
Evidentemente, no se trata de un parecido físico, sino otra semejanza, aquella semejanza con la cual fue el hombre creado a imagen y semejanza de Dios. Para que no nos confundamos con lo físico nos dice que el cristiano debe tener los mismos sentimientos que tuvo Cristo.  Es decir que tenemos que pensar como pensó Cristo, ver el mundo con los ojos de Cristo, reaccionar como Cristo y, claro está, amar lo que ama Cristo. En consecuencia amar COMO AMO CRISTO. Por desgracia los cristianos en general se preocupan poco de esto.
     Toda esta doctrina no es más que la expresión en lenguaje humano de los efectos misteriosos que causa en nosotros el Bautismo. Se podría expresar en lenguaje moderno que el cristiano, repito no en el aspecto físico sino espiritual, es una CLONACION de Cristo.
     Hoy hay mucha ignorancia de lo que es Cristo PORQUE NO HAY CRISTIANOS QUE MANIFIESTEN ESTE FENOMENO DE QUE SON UNA CLONACION DE CRISTO.

 

 39- BUSCAMOS LO QUE SOMOS

       

     La verdad es algo que muchas veces no se acepta de buen grado, sin embargo hay mentiras que nos causan gran deleite y satisfacción. Por eso nos decimos muchas mentiras a nosotros mismos.  Cristo hizo una afirmación clara de que la verdad nos hace libres. No siempre la gente quiere disfrutar de esa libertad que nos da el aceptar la verdad. Hasta hay gente que busca quien los engañe y le pagan por este servicio.
Desde mi punto de vista, esto le pasa a aquellos que creen en el horóscopo, los que buscan la suerte en las cartas y solucionar sus problemas en los centros espiritistas y cosas semejantes.
     Los que hacen esto, son víctimas de su dinámica interior que les impulsa a querer sacar grandes ventajas, unas veces materiales y otras afectivas, de una forma mágica, sin tener que enfrentarse al análisis de las causas del problema y menos aún corregirlas. Aplican la ley del mínimo esfuerzo, tendencia muy común en los seres humanos.
     Son personas dominadas por sus emociones, un tanto desequilibradas y todas ellas tienen ciertos rasgos en común. Esto es lo que me convence que es una realidad que buscamos lo que somos por dentro.  Primero de todo es gente con poca preparación religiosa y tienen una idea errónea de Dios y como relacionarse con El. Personas que conciben la religión como algo utilitario. Conseguir cosas materiales, un buen trabajo, un golpe de suerte para llegar a ricos de repente.......

     Son personas inseguras y por eso tienen una gran curiosidad por saber el futuro, que lo ven con actitud fatalista. Además su madurez emocional se queda anclada en la infancia y por eso se sienten emocionalmente insatisfechas. Buscan en los centros espiritistas la suerte en el amor, es el objetivo más frecuente. Otra idea obsesiva es conocer el futuro.
     Esta inseguridad los lleva a creer todo lo que le digan en los centros espiritistas sin tener capacidad para analizarlo. Buscan formas fáciles, como son los hechizos para triunfar en el amor, en los negocios etc. Su subconsciente les dice que no tienen las cualidades personales para triunfar. Les falta inteligencia para analizar las cosas y fuerza de voluntad para perseverar en el esfuerzo para conseguirlas
Hay otra característica en bastantes de estas personas además de la ignorancia es la avaricia, porque solamente buscan lo material. Buscan hechizos para vengarse de alguien, que en su imaginación son la causa de sus fracasos. Son vengativos y envidiosos y por eso desarrollan cierta manía persecutoria.
     Pero la característica más común es su falta de fe en la Providencia de Dios, por eso se creen muy religiosos porque creen en una serie de supersticiones como el mal de ojo, la fatalidad del número 13 y otras ridiculeces por el estilo.
Estas características los llevan a un desajuste nervioso que se puede deteriorar paulatinamente y en muchos casos terminar en la demencia.
     En las Botánicas, que normalmente tienen nombres de santos, se encuentra remedios eficaces para todos los males: Polvos de la pezuña de la Gran Bestia; amansa guapos; vente conmigo y otras cosas semejantes. Hay también imágenes religiosas con otras completamente contrarias a la fe cristiana para que la confusión sea mayor.
     La Biblia, libro de referencia para los creyentes, es muy severa en la condena de estas prácticas. Dice: Si alguno acudiere a los que evocan a los muertos y a los que adivinan, yo me volveré contra él y lo exterminaré de en medio de mi pueblo (Levítico 20, 6)  l final de la Biblia encontramos esta frase: (Apocalipsis 22, 15)
LOS QUE PIENSEN QUE LAS PRACTICAS ESPIRITISTAS SON COMPATIBLES CON LA FE CRISTIANA ESTAN EN UN GRAN ERROR



                 40- LOS COMPLEJOS  INVENTADOS

    
La manera de pensar del ser humano es muy chocante. Cuando algo le molesta, no importa que sea verdad, se inventa cualquier mentira para tranquilizar su conciencia. Así la virtud se considera perjudicial y el vicio se presenta como una gran conquista y un progreso en la liberación del ser humano, cuando sabemos que los vicios esclavizan y solamente la virtud hace verdaderamente libres a los hombres.
Hay verdades que en tiempos pasados eran aceptadas con normalidad por todos como principios indiscutibles, pero ahora se rechazan porque crean complejos perjudiciales para la estabilidad emocional de la persona. Valores fundamentales se afirma, unas veces en nombre de la ciencia y otras de la psicología, que son perjudiciales para el ser humano.
     Así se ha desterrado la idea de Dios y se ha substituido por un ateísmo práctico, donde un humanismo mal entendido, convierte al hombre en Dios que decide sin tener en cuenta los criterios morales y religiosos. Evidentemente, al suprimir a Dios del horizonte de la vida del hombre, se suprime la idea del pecado y con él el sentido de culpa. Esto se presenta como el gran logro de la era moderna el haber superado el complejo de culpabilidad, es decir, dejando al hombre sin conciencia, para que no tenga capacidad de remordimiento cuando actúa contra Dios y los demás
Con esto se ha suprimido otros puntos transcendentales en la educación de los jóvenes, dicen que para evitar complejos que pueda crear desequilibrio emocional en el educando. Desde mi punto de vista el único complejo que está sufriendo el ser humano es el complejo de animalidad. Pero le hacen creer que es un gran beneficio porque lo libera de todos los tabúes.
     Pero lo cierto es que Dios sigue existiendo, que el pecado arropa la existencia de las personas más que nunca y que el supuesto complejo de culpabilidad que se creía superado, carcome la conciencia de las personas de tal manera que las arrastra hasta el suicidio.
     Se ha sustituido el sacramento de la confesión, medicina infalible para sanar dicho complejo de culpabilidad, por otras prácticas completamente venales, ya que Dios es irremplazable.
     Esto explica el auge de nuevas profesiones que antes eran prácticamente inexistente, como son los psicólogos y siquiatras, en el sentido moderno, y toda clase de fármacos que ayuden a controlar los desequilibrios emocionales del que son víctima la mayoría de las personas.
     Veamos hasta donde se aleja de Dios el hombre moderno.
En la Biblia es frecuente atribuir al demonio las enfermedades físicas que sufrían y también se atribuían directamente a la acción de Dios muchas acontecimientos que eran fenómenos naturales. Eran tiempos en que el ser humano sentía la presencia de Dios actuando en los acontecimientos que afectaban la vida en todas sus manifestaciones.
     Hoy hemos cambiado radicalmente. A todo se le quiere encontrar una explicación natural, para poder llegar a demostrar que Dios no hace falta. Los científicos quieren desentrañar los misterios de la naturaleza, para explicar que la creación no tiene Creador. De ahí el empeño por encontrar el origen de la vida y como se originó el cosmos sin Dios.
     Los autores de la Biblia, con poca ciencia, pero con mucha experiencia de Dios, encontraron la solución a esos problemas y lo supieron enseñar de una forma muy sencilla a todas aquellas personas de corazón limpio y humilde. La frase del libro de la Sabiduría refiriéndose a Dios: Tú te muestras a los que no exigen pruebas, es también hoy una realidad.
     El problema de muchos científicos es que estudian la creación y no quieren admitir al Creador. No se dan cuenta que si hay algo creado, se necesita un Creador y que si hay un orden maravilloso en el universo, se necesita admitir la existencia de un ORDENADOR que le preceda y actúe. A ese ser que da origen a todo, los creyentes llamamos Dios.
     Buscan también un nuevo vocabulario, porque para el ateísmo práctico que viven no le sirve el leguaje del creyente. Ya no hay vicios ni pecados sino enfermedades.
La realidad es que el pecado afecta al ser humano, pero no se busca el remedio en el perdón de Dios sino en los psicólogos y siquiatras y otros dioses FALSOS sustitutivos del VERDADERO.
     Se trata de demostrar que el pensar en Dios y en las verdades eternas, como la muerte, y lo que pasa después de la muerte como es el infierno, o el cielo son verdades que perjudican al hombre. Y tal ha sido la influencia de esta filosofía atea que ya los sacerdotes no predican casi sobre estos temas. Sería bueno que los sacerdotes repasasen cual era el temario de San Pablo en sus predicaciones.
Para no ser prolijo los remito al capítulo 24, verso 25 de los Hechos en su predicación ante el procurador Félix que lo escuchó a cerca de la fe en Cristo. Disertando Pablo sobre la JUSTICIA, CONTINENCIA Y EL JUICIO VENIDERO, se lleno Félix de terror.
CREO QUE PABLO SABIA LO QUE DECIA, PERO NUNCA SE PRESENTO COMO CIENTIFICO NI PSICOLOGO, SINO COMO MINISTRO DE CRISTO
.