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31 AL 40

31- EL CAMINO DE SALVACION
Las paradojas en el lenguaje de Cristo son muy frecuentes: morir para
vivir, sufrir para gozar, ser pobres para poseer, llorar para reír, pasar
hambre para hartarse. Bueno el Evangelio está lleno de frases
desconcertantes.
Pero la mayor paradoja que encuentro en la vida de Cristo es que
siendo un Dios Omnipotente parece necesitar de nuestra ayuda. No fuerza a
nadie, sino que invita a que cooperemos y le ayudemos a construir el Reino
de Dios en este mundo.
El problema es que el ser humano tiene la tendencia a buscar siempre
aquello que pueda conseguir con facilidad y sin hacer esfuerzo. Busca
caminos que lo lleven pronto al éxito y que pueda recoger resultados
inmediatamente.
Esto en la vida pocas veces ocurre. Sin embargo hay cristianos que
creen que se puede dar cuando trabajamos para implantar el reino de Dios
en este mundo. Parece que no se dan cuenta que cuando trabajamos en la
Iglesia de Cristo es un trabajo que tiene como finalidad implantar la
santidad en los corazones de los hombres, empezando en el corazón del que
realiza dicho trabajo
Los primeros trabajadores del Reino fueron los Apóstoles, escogidos
por el mismo Cristo, y encargados de predicar el Evangelio en todo el
mundo. Les costó sacrificar su vida por este servicio a la humanidad.
Sembrar el bien no es tarea fácil porque el ser humano tiene una
inclinación hacia el mal y por tanto hay que nadar contra corriente.
Sabemos que el cristianismo se implantó en el mundo con mucho
sacrificio. Primero el de Cristo y después una pléyade de seguidores,
empezando por los Apóstoles que unieron su propio sacrificio al de Cristo.
Estos sacrificios personales nos dice San Pablo que son necesarios para
completar lo que falta a la Pasión de Cristo. (Col.1, 24) Todo cristiano,
pues, es un colaborador en la obra de la redención del mundo.
Cristo le hizo claro a sus Apóstoles cuando los constituyó sus mensajeros.
Las dificultades y las persecuciones estarían a la orden del día, una
verdad que cuesta admitir a la mayoría de los cristianos Hoy hay pocos que
sean audaces, porque no quieren complicarse la vida.
Cuando San Juan escribe el Apocalipsis a los cristianos les costaba
ya aceptar esta realidad del sacrificio personal para salvarse. Parece que
se habían olvidado de las exigencias del seguimiento de Cristo. <No tengan
miedo, le dice a la Iglesia de Esmirna, por lo que tienen que padecer>.
Hay un hecho constatado por la historia de la Iglesia y es que en los
momentos de persecución la Iglesia adquiere una vitalidad extraordinaria y
en los tiempos de bonanza se debilita su eficacia. Esto es la constante
desde el principio hasta nuestros días. La repuesta la da Tertuliano
cuando dice:< la sangre de los mártires es semilla de Cristianos>.
El estar dispuestos a sacrificar la propia vida por la salvación de los
demás supone una gran generosidad. Lo contrario es egoísmo que mata la fe.
Hay muchos bautizados que no se preocupan por su propia salvación. A
éstos no podemos pedirle que sacrifiquen su vida por la salvación de los
otros. Hay también aquellos que se preocupan, en cierto modo, por su
salvación, pero les falta sentido de Iglesia. Participan con cierta
regularidad en la vida sacramental y cultual, pero no se sienten parte de
la Comunidad. Les parece que la salvación es un asunto privado.
Será bueno recordar lo que dice Santiago en su carta. Afirma que
nuestra salvación está condicionada al trabajo que uno haga para salvar a
los otros. .(5,19)
PARA SALVARME TENGO QUE TRABAJAR PARA SALVAR PRIMERO A OTROS.........
32- ENTENDER NO ES CREER
Para el ser humano siempre será misteriosa la manera como actúa Dios.
Hay quienes no son conscientes de esto y quieren someter las actuaciones
de Dios a la lógica humana, porque es la manera correcta de razonar. Pero
a las acciones de Dios no se puede aplicar la lógica humana, sino que es
la fe la que nos puede guiar para poder acercarnos al misterio que siempre
encierran.
Esto nos da la seguridad de la verdad, pues nuestro razonamiento no
siempre es correcto y Dios nos ha revelado el sentido de su actuación.
Solamente la fe nos acerca al conocimiento de los designios de Dios, no
para entenderlos porque sobrepasan la capacidad humana sino para
aceptarlos con humildad. Cuando falta la fe el hombre sienta en el
banquillo de los acusados a Dios y le pide explicaciones por qué las cosas
suceden de esa manera.
Hay un libro en la Biblia que es un ejemplo de lo que estamos diciendo. Es
el libro de Job. Cuando a las acciones de Dios se le aplica el
razonamiento humano todo se vuelven interrogantes, sin entender nada y
cada vez se genera mayor confusión. Si tienes curiosidad puedes leer el
libro de Job y verás que ni los amigos, ni el propio Job, entienden los
planes de Dios y por eso todas son preguntas sin respuestas. Es el
problema del sufrimiento de los buenos que ayer como hoy desconcierta a
muchos.
La Biblia nos enseña que es la fe y no el razonamiento humano lo que nos
acerca a Dios y nos prepara para aceptar sus planes.
Pensemos por un momento el caso de Namán que nos narra el segundo
libro de los Reyes en el capítulo 5 y que es un caso claro a donde nos
lleva el razonamiento humano sin la fe. El razonamiento de Namán es
impecable desde el punto de vista humano, pero no cree en lo que le dice
el profeta, le falta fe. Los que le acompañaban, intuyen que haciendo lo
que le dice el Profeta podrá conseguir lo que desea. Es una fe incipiente
pero suficiente para creer en el poder de Dios. No son las aguas del
Jordán las que tienen el poder de curar la lepra, sino el Dios de Israel.
Hay otro caso en el evangelio de san Juan, capítulo 9. No hay cosa
más disparatada que para curar a un ciego se le llene los ojos de barro.
Este es el medio que utilizó Cristo para lograrlo. El medio es
contraindicado, sin embargo el ciego recobra la vista porque tiene fe en
lo que le dice Cristo y le obedece.
La fe nos dice que no son los medios que se usan los que tienen
importancia sino la acción de Dios que es el que realiza la obra.
Cualquier medio en las manos de Dios tiene una virtud infinita. Por eso
los medios humanos sin la conexión con Dios siempre serán ineficaces.
Esta doctrina tan clara en los dos ejemplos citados y otros muchos
que se podarían citar no la entienden algunos cristianos porque les falta
la fe. La doctrina que enseña la Iglesia sobre los sacramentos está basada
precisamente en eso
Pongamos, por ejemplo el caso de la Confesión. Los que no creen en
ella justifican su incredulidad basados en razonamientos humanos sin
pensar que la fe va más allá que la razón Nadie duda que Dios puede
perdonar los pecados de los hombres de infinidad de maneras, como podía
sanar a Namán y dar la vista al ciego de infinidad de formas, pero si
ellos no hubieran aceptado la forma que les indicó, no hubiesen logrado su
curación
El ciego del Evangelio tiene fe en el poder de Cristo y se somete a
todo el proceso diseñado por Cristo. Con los ojos llenos de barro se lava
en la piscina y vuelve con vista porque no siguió lo que humanamente era
lógico sino que hace lo que Cristo le dice.
Hay un detalle que nos dice el Evangelista que no debemos olvidar. El
barro que lleva en los ojos no se amasó con agua sino con la saliva de
Cristo para indicar la conexión que tiene el medio usado con la persona de
Cristo y su eficacia será la que Cristo le quiera dar. Los Sacramentos son
ahora el barro que usa Cristo para curarnos espiritualmente.
La Confesión es un sacramento para perdonar los pecados a aquellos
que tienen fe en el poder de Cristo. Para los que no la tienen es absurdo
como lo es el llenarle de lodo los ojos a un ciego para que vea.
Dios hace las cosas como el quiere y no como nos gustaría a nosotros
que las hiciera.
33- IDEAS FALSAS SOBRE LA RELIGION
No es
fácil analizar nuestras propias ideas y por eso hay gente que nunca ha
pensado si las ideas que tienen sobre Dios y la religión corresponden a la
realidad.
La religión no es algo utilitario para esta vida como algunos pretenden.
Cristo siempre rechazó esta manera de relacionarse con El. Cuando la
multiplicación de los panes se lo echa en cara a la gente: (Jn.6, 26).
Buscaban a Cristo para solucionar sus problemas materiales y cuando le
exige la fe en su persona lo abandonan. Se quedaron solamente los doce.
Esta manera de vivir la religión se convierte en una forma de
negociar con Dios. Se considera que Dios queda obligado con el hombre por
el hecho de que éste le dé culto. El hombre, de esta manera, se convierte
en un prestamista de Dios; se le presta un culto para que nos pague un
elevado interés.
No podemos dudar que a Dios nadie le gana en generosidad, pero El
tiene bienes muy superiores a los bienes materiales que muchos le piden
olvidando que el gran don de Dios es la vida eterna, que consiste en
poseerlo a EL.
Hay otras ideas absurdas sobre Dios. Es el pensar que todo
sufrimiento es un castigo de Dios.
La realidad es todo lo contrario. Cualquier cosa que nos pase siempre es
una muestra del amor que Dios nos tiene. Las enfermedades y males físicos
tienen un propósito maravilloso en los planes de Dios, aunque el hombre no
lo entienda
Hay muchos cristianos que siguen con una mentalidad judía. Ellos
pensaban que Dios castigaba en los hijos los pecados de los padres. Por lo
que nos narra San Juan en el capítulo 9, vemos que los Apóstoles le hacen
a Cristo una pregunta que expresa esta manera de pensar. Pero Cristo
contesta con un principio que debemos meditar también hoy los cristianos.
< Ni pecó él ni sus padres, sino para que se manifieste la obra de Dios>
La obra de Dios es buscar la salvación del hombre y dirige todos los
acontecimientos de nuestra vida a este fin. Por eso no es castigo sino
corrección cuando nos suceden cosas desagradables. Las acciones de Dios
que algunos interpretan como castigo, son acciones correctivas de un Padre
para que el hombre no pierda la vida eterna.
En la carta a los Hebreos nos revela cual es el proceder de Dios,
fruto del amor que nos tiene. . (12,4-11). Cito este texto porque resume
la doctrina expresada en otros muchos.
Creo que queda claro que Dios nos corrige para nuestro bien. En Dios no
cabe la venganza, fruto del odio y del rencor, como pasa entre los
humanos. Nos priva de cosas pasajeras que nos duele dejarlas para que
alcancemos la salvación con mayor facilidad. Solamente para los que
desprecian la corrección ésta se convierte en castigo.
La realidad es que solamente sabe corregir el que ama, y Dios nos ama
de verdad. Acepta la corrección con alegría el que sabe amar. Por eso San
Pablo afirma que para los que aman a Dios todo coopera para su bien.
Al ser humano siempre le es difícil ser sincero cuando se trata de
analizar su propia vida, porque es enfrentarse con lo que hay dentro de su
corazón, que algunas veces, por no decir muchas, no son precisamente
virtudes sino vicios. Esto no es nada nuevo, porque en tiempo de Cristo
los fariseos vivían y enseñaban una moral donde se colocaba la impureza
fuera del hombre. Las cosas, eran las que eran impuras, los alimento, los
utensilios en que se preparaban pero no las personas.
Cristo cambia el lugar de la impureza y la coloca en el corazón del
hombre. El expone con toda claridad la doctrina revelada desde el
principio de la creación y que sigue como hilo conductor a lo largo de
toda la Biblia.
En el primer capítulo de la Biblia nos enseña que todo lo que Dios ha
creado es bueno.
En cierta ocasión Cristo dice claramente a sus seguidores que tienen
que tener más santidad que los fariseos y escriba para poder entrar en el
reino de los cielos. < Si vuestra justicia, les dice, no supera a la de
los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos> (Mt. 5,
26) La tesis que defiende Cristo es la opuesta a la de los fariseos y por
eso choca con ellos porque se obstinan en negar la realidad de que es en
el corazón del ser humano donde radica la maldad y la impureza, no en las
cosas.
El ser humano debe conocer la voluntad de Dios en el uso de las cosas
creadas. Cuando, por egoísmo le da un uso incorrecto es cuando desobedece
a Dios y comete pecado. Las cosas siguen siendo buenas, pero el hombre es
el que se convierte en malo.
Con un ejemplo de la vida diaria quizás se entienda lo que quiero
decir. Lo propio de un cuchillo es el cortar y cuanto mejor corte mejor
será, porque es para lo que fue fabricado. Pero esto no dice nada con el
uso correcto o incorrecto que se haga de dicho instrumento. Su bondad o
maldad dependerá de lo que hay en el corazón del que lo use.
Si una persona lo usa para partir pan y dar de comer al necesitado,
el cuchillo no tiene mérito alguno, y si ese mismo cuchillo lo emplean
para asesinar a una persona, tampoco tiene ninguna culpa el cuchillo, sino
que la maldad o bondad radica en el corazón del que hizo tales acciones.
Esto explica lo desacertado que es el decir que hay cosas malas, porque
colocamos la maldad que hay en el corazón del ser humano en las cosas.
La deformación moral de los fariseos también existe hoy entre
algunos cristianos. Hay quien afirma, como los fariseos, que hay alimentos
que son impuros y que la Biblia los prohíbe comer. Les recomiendo que lean
el capítulo 15 de San Mateo y lugares paralelos en los otros Sinópticos
para que se convenzan de lo equivocados que están.
Lo triste es que esta mentalidad farisaica está más extendida de lo
que muchos piensan. Se afirma con frecuencia que el alcohol es malo, la
droga es mala, el sexo es malo. Se podría hacer una larga lista de cosas
que se dice que son malas. Lo que realmente sucede es que son cosas que
con frecuencia le damos un uso contrario a la finalidad con que Dios las
creó y entonces el uso se convierte en abuso. Veamos.
Para aliviar el dolor a un enfermo se usa droga, uso correcto, pero
esto es distinto del abuso que hacen algunos de ciertas drogas, guiados
por un deseo desenfrenado de placer aunque destruyan su vida. Lo mismo se
puede decir del sexo que tiene como finalidad primaria la propagación de
la vida y la manifestación del amor entre los esposos dentro del
matrimonio debidamente constituido. Cuando el sexo se desvincula de estas
finalidades y se enfoca únicamente al placer, se prostituye y engendra la
muerte.
El principio que hay que aplicar siempre está claramente expresado
por Cristo: del corazón provienen los malos pensamientos, los homicidios,
los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las
blasfemias........
Todas las cosas son buenas. EL MAL ESTA EN EL CORAZON DEL HOMBRE
35-LA VERDADERA LIBERTAD
Hay muchos conceptos que son objeto de grandes discusiones, porque junto
al verdadero hay otros que, unas veces por conveniencia personales, otras
por ignorancia, se les quiere dar el mismo significado.
Uno de esos conceptos es el de libertad. Cada uno le dará un sentido
muy restringido o muy amplio hasta equipararlo al libertinaje que es la
negación de la libertad.
Sabemos que el hombre es libre, pero en el ejercicio de la libertad
está supeditado a la voluntad de Dios y al principio de que los demás
también recibieron de Dios dicho don. Por eso el ejercicio de la libertad
personal no puede interferir con la libertad de los demás, sin infringir
la voluntad de Dios.
La libertad supone el uso de la razón y de la inteligencia, dos
capacidades propias del ser humano que le dan el dominio sobre sus
instintos, por eso el vicio es irracional, y signo de necedad porque nos
priva de la libertad y nos hace esclavos de las bajas pasiones.
Dios, para que podamos gozar de este privilegio, ha establecido sus
leyes cuya observancia garantiza al máximo nuestra libertad que puede
estar amenazada por muchos factores, unos internos que son las pasiones y
otros externos que llamamos ambiente que puede debilitar nuestra tendencia
hacia la virtud y reforzar nuestra tendencia al pecado. Así se entiende la
afirmación de Cristo que el que obra el pecado se hace esclavo del pecado.
La verdadera libertad radica, pues, dentro de nosotros y por eso
somos imagen y semejanza de Dios que posee la libertad en grado infinito.
De una forma sencilla el ser libre consiste en tener varias opciones
para escoger sin ser coaccionados por nada ni por nadie. Desde mi punto de
vista la capacidad de razonar correctamente es esencial para gozar de la
libertad.
Los animales no son libres porque sus decisiones no son fruto de la
racionalidad, si no de una fuerza interior que llamamos instinto y que los
impulsa ciegamente a actuar de una forma determinada, sin tener lugar una
decisión racional.
Ser libres, pues, no es como creen algunos hacer lo que a uno le
agrada, sino en hacer lo que se debe, según el dictamen de la razón. Pero
la recta razón me indica que solamente soy libre cuando decido por aquello
que me perfecciona como ser humano, y para los creyentes, lo que nos
perfecciona como hijos de Dios que no es otra cosa que las virtudes
cristianas.
Es irracional e indigno del ser humano el optar por realizar acciones
que nos destruyen, como es el vicio. De esto se deduce que solamente son
verdaderamente libres aquellos que buscan ser virtuosos
Cuando uno elige lo que no le perfecciona como ser humano está
abusando de la libertad y se convierte en esclavo. La experiencia diaria
lo confirma de una manera innegable. Hay muchos que son esclavos de sus
pasiones aunque aparenten ser libres. En eso consiste el libertinaje, en
mayor o menor grado.
Para que el ser humano no se olvidase de que es libre, Dios se lo
recuerda con frecuencia en al Biblia < Mira: hoy pongo ante ti la vida con
el bien, la muerte con el mal.....escoge la vida para que vivas>(Dt. 30,
15) En el Eclesiástico
afirma lo mismo: (15, 14)
Si quieres pertenecer al grupo de los sabios, guarda los
mandamientos de Dios
Practica siempre el bien y serás libre, hacer lo contrario es pertenecer
al grupo de los necios
SOLAMENTE LOS BUENOS SON VERDADERAMENTE LIBRES...
36-VOCACION DE PROFETAS
No
siempre el callar es una virtud. Es cierto que el Apóstol Santiago en el
capítulo tercero de su carta habla de los pecados de la lengua, de una
forma muy gráfica, pero también el callar algunas veces constituye un gran
pecado.
El problema no está en hablar o callar, sino hablar cuando se debe y
lo que se debe, para que el silencio no nos haga cómplices del pecado de
otros. Por eso no se puede decir que es mejor callar que hablar, sino que
las dos cosas son necesarias, pero a su tiempo.
La complicidad por no denunciar el pecado, llámese: injusticia,
chantaje, crimen de cuello blanco, mentira, adulterio, etc., no importa el
apellido que se le dé, es el mal endémico de nuestro tiempo. Algunas
veces parece que el ser humano se ha depravado de tal manera que no le
importa lo que le suceda al otro, con tal de sacar ventajas personales.
La falta de valores éticos y religiosos resalta cuando aparece
alguno con vocación de profeta, es decir, alguno, con rectitud de
conciencia, denunciando el pecado. Se le mira como ave de otro corral.
Sucede así porque lo INMORAL se considera como NORMAL para mucha gente que
perdió la sensibilidad cristiana.
Para no denunciar el pecado se acogen a la virtud de la prudencia.
Semejante actitud no es otra cosa que la cobardía que padecen muchos
bautizados, conscientes que al denunciar el pecado se exponen a ataques
injustos y persecuciones y hasta a perder la vida. El profeta, además
tiene que tener vocación de mártir porque en todos los tiempos terminan
asesinados por aquellos que no pueden soportar sus denuncias.
Hay quienes piensan que por predicar el Evangelio ya son profetas,
pero hace falta algo más. Es necesario respaldar la predicación con el
testimonio de vida, cosa que muchas veces no se da. No faltan predicadores
sino testigos de la verdad.
El profeta Ezequiel nos dice algo que convendrá recordar a todo
bautizado. El guardar silencio cuando se debe hablar es convertirse en
desertores. Dice el profeta en nombre de Dios: Si yo digo al malvado que
va a morir y tú no le amonestares y no le hablares para retraer al malvado
de sus perversos caminos, para que viva, el malvado morirá en su
iniquidad, pero te demandaré a ti su sangre. Más, si habiendo tú
amonestado al malvado, no se convierte él de su maldad y de sus perversos
caminos, él morirá por su iniquidad, pero tú habrás salvado tu alma. (Ez.
3, 16 y 33, 8)
El profeta no hace más que repetir lo que ya se afirma en el Levítico
(19, 17). No odies a tu hermano, en tu corazón, pero repréndele para no
cargar tú con su pecado. Le damos muy poca importancia a los pecados de
omisión, que es el cáncer que acaba con la vida de muchos bautizados. La
corrección además de ser una obligación es una muestra de amor al hermano.
Cada uno puede sacar las conclusiones prácticas para la vida diaria.
Por lo menos creo que pueden entender por qué la Iglesia muchas veces no
debe callar. Su misión es denunciar el pecado, no importa como se
manifieste.
Los
conceptos referentes al tiempo siempre son relativos, pero cuando se trata
del tiempo incrustado dentro del cuerpo del ser humano, encierra una
cierta carga emocional. Yo creo que el paso del tiempo en la vida de las
personas tiene efectos positivos. Pero no deja de ser algo relativo. El
ser humano siempre es joven y siempre es viejo. Para los que le guste
sentirse jóvenes piensen que mañana serán más viejos que hoy y para los
que le guste sentirse viejos (serán muy pocos) piensen que ayer eran más
jóvenes que hoy. Se puede uno preguntar por qué se tiene miedo a la vejez.
Pienso que por tener ideas falsas sobre la vida.
Si se trata de un mueble, por ejemplo, no es lo mismo un mueble
antiguo que un mueble viejo. Lo de viejo lleva concomitante la idea de mal
estado, deterioro, inservible, desechable, estorbo...... Mientras que lo
de antiguo, no supone deterioro sino permanencia. Viejo supone
depreciación, mientras que antiguo supone valor añadido. Un mueble viejo,
normalmente, tiene menos año que uno antiguo.
Pues bien, para ver la realidad, se puede decir que no es lo mismo ser
anciano que ser viejo, porque, por desgracia, al ser humano se le aplican
los conceptos peyorativos como si fuera ya desechable cuando alcanza
cierta edad.
Se me ocurre pensar que esto tiene unas consecuencias prácticas muy
importantes en nuestra sociedad. Se ha eliminado el uso del vocablo VIEJO
y se substituye por otros que suenan más atractivos, como TERCERA EDAD,
EDAD DORADA, ENVEJECIENTES (pero esto también son los niñitos) y otros por
el estilo.
Al no dar el verdadero sentido a las palabras, se falsea la mentalidad y
al falsear nuestros concentos falseamos la percepción de la realidad.
Como nadie quiere ser algo desechable, se desarrollan traumas vitales
en algunas personas cuando se acercan a esa edad que es la plena madurez.
Con frecuencia se apodera de muchas personas una angustia existencial. Le
aterra este hecho. Pero, por otro lado, nadie quiere morirse joven. Creo
que la frase: juventud divino tesoro debe cambiarse por VIDA DIVINO
TESORO, porque la vejez es también vida plena.
MIS PUNTOS DE VISTA SOBRE EL TEMA.
Lo primero que hay que admitir es que el ser humano tiene un doble
elemento, que, aunque están íntimamente relacionados, gozan de cierta
independencia uno del otro. Uno es exterior, el cuerpo cuyo ciclo vital
describe una parábola. Empieza ascendiendo hasta llegar a la cumbre del
desarrollo de la vitalidad física. Después empieza a descender hasta
llegar a la muerte, desaparición completa de la vitalidad física.
El otro elemento es interior, el alma con sus potencialidades. Su proceso
no describe una parábola sino una línea siempre ascendente. Es decir:
desde este punto de vista la vitalidad interior siempre es creciente,
porque el principio vital que la rige es el AMOR que no tiene límite
superior, sino solamente inferior.
La misma naturaleza nos enseña esto, porque con los años los sentidos
externos se debilitan y hasta pierden completamente la capacidad de sus
funciones, para que las facultades del alma se fortalezcan. Se crece en
capacidad de reflexión. Domina la virtud de la prudencia, fruto de las
experiencias vividas y que regula nuestra actividad, quedando los impulsos
tormentosos de la juventud reducidos a su mínima expresión. La muerte para
el creyente hace que esta vida interior llegue a su máxima expresión en la
eternidad.
En la primera parte, pues, de nuestra existencia los dos movimientos
son paralelos. Algunas veces se adelanta el desarrollo físico y le gana a
la madurez interior, pero cuando la parte exterior empieza a declinar, la
interior se debe seguir fortaleciendo, de tal manera que el cuerpo
envejece, pero el alma, algunos dicen el corazón, se mantiene cada día con
mayor energía vital.
San Agustín dice algo que hoy es una triste realidad. < Muchos son
jóvenes en años pero muy viejos en el vicio. > Precisamente los vicios son
los que hacen realmente envejecer a la persona, porque deterioran su
cuerpo y su alma. Esto no lo piensan muchos jóvenes que arruinan su
vitalidad con el vicio y cuando llegan a una ancianidad prematura dan
lástima.
LA BIBLIA HABLA DE LOS VIEJOS COMO UN TESORO
Veamos como ve la Biblia, inspirada por el mismo autor de la
naturaleza del ser humano, la vejez, No dice juventud divino tesoro, sino
que más bien declara como un gran tesoro la vejez.
En el Antiguo Testamento la vejez está considerada como una bendición
de Dios. Una larga vida es el premio a la observancia de los mandamientos
de Dios. Por eso en el Deuteronomio se dice: Guarda sus leyes y sus
mandamientos, que hoy yo te prescribo, para que seas feliz y permanezcas
largos años sobre esta tierra que te da Yavé, tu Dios. (4, 40)
Este concepto de que la vida larga es un premio a la virtud es muy
frecuente en la Biblia. Por ejemplo lo que dice en los Proverbios: Oye,
hijo mío, y recibe mis palabras, y se multiplicarán los años de tu vida.
(4, 10)
No nos debe extrañar esta concepción porque en este tiempo no había una
idea muy clara sobre el premio de la vida eterna, por eso el premio lo
esperaban en esta vida, como le pasa a muchos hombres hoy día por falta de
fe en las verdaderas promesas de Dios, pues si es cierto que necesitamos
alicientes para esta vida, la promesa fundamental para el cristiano es la
vida eterna como premio definitivo.
Esta idea de que era en esta vida cuando se recibía el premio estaba
arraigada en tiempo de San Pablo, cuando afirma que si solamente esperamos
en Cristo en esta vida somos los hombres más desdichados del mundo. En 10,
27 del mismo libro nos dice que así como la virtud tiene como premio una
larga vida el pecado tiene como castigo una vida breve. El temor de Yavé
alarga la vida, mas los años del impío serán abreviados. Seguramente se lo
demostraba la experiencia que tenían de que el vicio es destructivo de la
salud y adelanta la muerte. Por eso en 16, 31 afirma: Gloriosa corona es
la canicie, se halla en el camino de la justicia.
Pero poco a poco se cambia estos conceptos y no son los años de vida
lo que interesa, sino otro aspecto de la vida de la persona. Nos señalan
dos coordenadas para medir la vida de los seres humanos: la prudencia, que
es la virtud que debe regular toda nuestra actuación en la vida y una vida
intachable.
El libro del Eclesiástico leemos: La corona de los ancianos es su rica
experiencia, el temor del Señor su Gloria. ( 25, 8)
No siempre los muchos años dan experiencia, porque todo depende de
como se hayan vivido. Por un lado hay gente de edad que nunca han madurado
y han pasado por la vida como le sucede a las maletas que viajan mucho
pero no adquieren experiencia, porque para acumular experiencia hay que
ser conscientes y muchos han dejado al nacer la cabeza en el vientre de su
madre y viven una vida sin sentido y atolondrada y por eso hay muchos que
se pudren pero no maduran emocionalmente, y siguen siendo infantiles
después de muchos años de vida.
Por otro lado los jóvenes cometen un gran error el no aprovechar la
experiencia de los mayores, para no cometer los errores que son causa de
grandes fracasos en la vida de muchos. Pero por otro lado el hecho de ser
de edad avanzada, no siempre es sinónimo de persona con experiencia, como
acabamos de afirmar. Hay que saber distinguir.
El Eclesiastés nos dice que el hecho de tener muchos años de vida no
siempre es garantía de prudencia y sabiduría. Más vale mozo pobre y sabio
que rey viejo y necio (4, 13) Por eso no nos debe extrañar que poco a poco
el título de ANCIANO es más una designación de dignidad y no de edad. Dice
el libro de la Sabiduría: La honrada vejez no es la de los muchos años, ni
se mide por el número de días. (4, 8) Por eso San Pablo dice a sus
discípulos Tito, que es relativamente joven, lo que debe exigir a los
ancianos: que los ancianos sean sobrios, graves, discretos, sanos en la
fe, en la caridad, en la paciencia. (2,2) Virtudes que puede también
poseer un joven.
No hay duda que la relación entre los jóvenes y los ancianos deben ser de
respeto mutuo. En el Levítico le da un consejo a los jóvenes con relación
a los ancianos que hoy lo tienen olvidado. Alzate ante una cabeza blanca y
honra la persona del anciano (19, 32)
ALGUNOS PUNTOS PARA TENER EN CUENTA
Creo que se ha mitificado la juventud y se ha ido despreciando a los
viejos, afectando sicológicamente al que llega a esta etapa. Es cierto que
en la juventud hay más fuerza vital, pero le falta muchas cosas que son
fundamentales para una vida plena. Los viejos deben saber mantenerse en
su puesto y vivir feliz con su situación y no estar añorando etapas de la
vida pasadas sino mirar siempre las próximas etapas, tan interesantes o
más que cualquiera de las ya vividas. Eso de que tiempos pasados fueron
mejores, lo debió decir una persona pesimista y amargada.
Los jóvenes deben pensar que, si uno no muere joven, cosa que nadie
piensa le suceda, deben prepararse sicológicamente para cuando llegue esta
etapa de la vejez. No creer que ya no hay razones para seguir viviendo.
Todo lo contrario. Por el miedo a la vejez hay la tendencia a jubilarse
cuanto más tarde mejor. Es un error. Esto hace que cuando se jubilan no
tenga capacidad para adaptarse a un nuevo estilo de vida y se caiga en una
depresión severa y se precipite la muerte.
Se debe programar las actividades en que va invertir el tiempo. Hay
ocasión de hacer aquello que muchas veces, por falta de tiempo, nunca se
pudo hacer y esto da una gran satisfacción.
Además cada día tener un proyecto importante para realizar. Aunque
para otros sean proyectos sin ningún sentido, lo que importa es que para
uno sea importante. Esto hará que cada día se emprenda algo nuevo y con
gran ilusión. No dejar de hacer ejercicio físico para mantenerse en
forma, pero sobre todo para superar el tedio o el desánimo que también los
jóvenes muchas veces sienten. No cerrarse a lo nuevo. Integrarse en las
nuevas corrientes tecnológicas, aunque cueste. No alejarse de los jóvenes
y escuchar con interés y atención sus ideas y proyectos.
Convencerse que siempre hay motivos para vivir alegres y con
optimismo e ilusión
DE ESTA MANERA HABRA UN CUERPO VIEJO, PERO UNA MENTE Y CORAZON JOVEN.
38- LA BIOLOGIA DEL BAUTISMO
Siempre
se ha hablado del Bautismo desde el punto de vista teológico. Se habla de
nueva vida, de la gracia, de que imprime carácter, etc. Se me ocurre
pensar que como engendra una nueva vida, se le pueden aplicar los
principios de la biología.
En los tiempos modernos se habla mucho de la importancia que tiene el DNA
de las personas y se ha investigado mucho sobre él para hacer el mapa
genético y así poder conocer los secretos de la transmisión de la vida. Se
puede decir que en el DNA está la vida específica de cada ser. Por eso se
usa para probar la paternidad en caso de duda y también para predecir
ciertas enfermedades que ya pueden estar contenidas en los genes. Es decir
que el DNA potencialmente contiene toda la vida de la persona.
Esto ha llevado a otro fenómeno científico que es la posibilidad de
producir seres clonados, porque se puede modificar y manipular
genéticamente a los individuos para reproducir exactamente un doble.
No voy hablar, como seguramente estás pensando, de la moralidad o
inmoralidad de esta manipulación de la naturaleza. Ni soy científico ni
entiendo mucho de ingeniería genética. Pero me pareció que es una manera
de explicar desde un punto de vista sencillo, usando comparaciones, lo que
la Iglesia enseña sobre el Bautismo.
San Pedro dice que por el Bautismo participamos de la naturaleza divina. Y
esto es lógico porque sabemos por la doctrina del Evangelio, y después
desarrollada por San Pablo, que el Bautismo nos hace hijos de Dios. Lo que
nos hace hijos de determinado hombre y mujer es la participación de la
vida de ellos que no es otra cosa que comunicarnos su DNA, por eso
analizándolo se conoce el origen de la vida de cada individuo.
Usando en sentido espiritual, en un cristiano si se pudiese analizad
el DNA de esa nueva vida que recibimos en el Bautismo, sería un DNA
divino, común a todos los bautizados, pues somos hermanos. Esto es una
consecuencia lógica de esta doctrina, pues así como cada uno de nosotros
llevamos el DNA de nuestros padres, como el Bautismo nos hace hijos de
Dios, nos comunica el DNA de Dios porque realmente es nuestro padre. Nos
da un nuevo principio vital Tan profundo es el cambio que produce la
aplicación de la redención en el ser humano que diviniza a la persona.
Es una pena que, como este principio vital es superior al de la vida
física por ser espiritual, no se puede analizar en laboratorios humanos
para demostrar que Dios es nuestro PADRE. Por eso hay muchos bautizados
que no lo saben y por eso su vida es una vida sin relación con Dios y sin
trascendencia espiritual.
Esto tiene otra consecuencia extraordinaria. Para San Pablo tenemos
que revestirnos de Cristo, tenemos que vivir en Cristo, nuestra vida está
escondida en Cristo, nuestra vida es Cristo. Tiene otras muchas
expresiones que nos da a entender que el cristiano tiene que ser otro
Cristo y se debe parecer completamente a El.
Evidentemente, no se trata de un parecido físico, sino otra semejanza,
aquella semejanza con la cual fue el hombre creado a imagen y semejanza de
Dios. Para que no nos confundamos con lo físico nos dice que el cristiano
debe tener los mismos sentimientos que tuvo Cristo. Es decir que tenemos
que pensar como pensó Cristo, ver el mundo con los ojos de Cristo,
reaccionar como Cristo y, claro está, amar lo que ama Cristo. En
consecuencia amar COMO AMO CRISTO. Por desgracia los cristianos en general
se preocupan poco de esto.
Toda esta doctrina no es más que la expresión en lenguaje humano de
los efectos misteriosos que causa en nosotros el Bautismo. Se podría
expresar en lenguaje moderno que el cristiano, repito no en el aspecto
físico sino espiritual, es una CLONACION de Cristo.
Hoy hay mucha ignorancia de lo que es Cristo PORQUE NO HAY CRISTIANOS
QUE MANIFIESTEN ESTE FENOMENO DE QUE SON UNA CLONACION DE CRISTO.
39- BUSCAMOS LO QUE SOMOS
La verdad es algo que
muchas veces no se acepta de buen grado, sin embargo hay mentiras que nos
causan gran deleite y satisfacción. Por eso nos decimos muchas mentiras a
nosotros mismos. Cristo hizo una afirmación clara de que la verdad nos
hace libres. No siempre la gente quiere disfrutar de esa libertad que nos
da el aceptar la verdad. Hasta hay gente que busca quien los engañe y le
pagan por este servicio.
Desde mi punto de vista, esto le pasa a aquellos que creen en el
horóscopo, los que buscan la suerte en las cartas y solucionar sus
problemas en los centros espiritistas y cosas semejantes.
Los que hacen esto, son víctimas de su dinámica interior que les
impulsa a querer sacar grandes ventajas, unas veces materiales y otras
afectivas, de una forma mágica, sin tener que enfrentarse al análisis de
las causas del problema y menos aún corregirlas. Aplican la ley del mínimo
esfuerzo, tendencia muy común en los seres humanos.
Son personas dominadas por sus emociones, un tanto desequilibradas y
todas ellas tienen ciertos rasgos en común. Esto es lo que me convence que
es una realidad que buscamos lo que somos por dentro. Primero de todo es
gente con poca preparación religiosa y tienen una idea errónea de Dios y
como relacionarse con El. Personas que conciben la religión como algo
utilitario. Conseguir cosas materiales, un buen trabajo, un golpe de
suerte para llegar a ricos de repente.......
Son
personas inseguras y por eso tienen una gran curiosidad por saber el
futuro, que lo ven con actitud fatalista. Además su madurez emocional se
queda anclada en la infancia y por eso se sienten emocionalmente
insatisfechas. Buscan en los centros espiritistas la suerte en el amor, es
el objetivo más frecuente. Otra idea obsesiva es conocer el futuro.
Esta inseguridad los lleva a creer todo lo que le digan en los
centros espiritistas sin tener capacidad para analizarlo. Buscan formas
fáciles, como son los hechizos para triunfar en el amor, en los negocios
etc. Su subconsciente les dice que no tienen las cualidades personales
para triunfar. Les falta inteligencia para analizar las cosas y fuerza de
voluntad para perseverar en el esfuerzo para conseguirlas
Hay otra característica en bastantes de estas personas además de la
ignorancia es la avaricia, porque solamente buscan lo material. Buscan
hechizos para vengarse de alguien, que en su imaginación son la causa de
sus fracasos. Son vengativos y envidiosos y por eso desarrollan cierta
manía persecutoria.
Pero la característica más común es su falta de fe en la Providencia
de Dios, por eso se creen muy religiosos porque creen en una serie de
supersticiones como el mal de ojo, la fatalidad del número 13 y otras
ridiculeces por el estilo.
Estas características los llevan a un desajuste nervioso que se puede
deteriorar paulatinamente y en muchos casos terminar en la demencia.
En las Botánicas, que normalmente tienen nombres de santos, se
encuentra remedios eficaces para todos los males: Polvos de la pezuña de
la Gran Bestia; amansa guapos; vente conmigo y otras cosas semejantes. Hay
también imágenes religiosas con otras completamente contrarias a la fe
cristiana para que la confusión sea mayor.
La Biblia, libro de referencia para los creyentes, es muy severa en
la condena de estas prácticas. Dice: Si alguno acudiere a los que evocan a
los muertos y a los que adivinan, yo me volveré contra él y lo exterminaré
de en medio de mi pueblo (Levítico 20, 6) l final de la Biblia
encontramos esta frase: (Apocalipsis 22, 15)
LOS QUE PIENSEN QUE LAS PRACTICAS ESPIRITISTAS SON COMPATIBLES CON LA FE
CRISTIANA ESTAN EN UN GRAN ERROR
40- LOS COMPLEJOS INVENTADOS
La manera
de pensar del ser humano es muy chocante. Cuando algo le molesta, no
importa que sea verdad, se inventa cualquier mentira para tranquilizar su
conciencia. Así la virtud se considera perjudicial y el vicio se presenta
como una gran conquista y un progreso en la liberación del ser humano,
cuando sabemos que los vicios esclavizan y solamente la virtud hace
verdaderamente libres a los hombres.
Hay verdades que en tiempos pasados eran aceptadas con normalidad por
todos como principios indiscutibles, pero ahora se rechazan porque crean
complejos perjudiciales para la estabilidad emocional de la persona.
Valores fundamentales se afirma, unas veces en nombre de la ciencia y
otras de la psicología, que son perjudiciales para el ser humano.
Así se ha desterrado la idea de Dios y se ha substituido por un
ateísmo práctico, donde un humanismo mal entendido, convierte al hombre en
Dios que decide sin tener en cuenta los criterios morales y religiosos.
Evidentemente, al suprimir a Dios del horizonte de la vida del hombre, se
suprime la idea del pecado y con él el sentido de culpa. Esto se presenta
como el gran logro de la era moderna el haber superado el complejo de
culpabilidad, es decir, dejando al hombre sin conciencia, para que no
tenga capacidad de remordimiento cuando actúa contra Dios y los demás
Con esto se ha suprimido otros puntos transcendentales en la educación de
los jóvenes, dicen que para evitar complejos que pueda crear desequilibrio
emocional en el educando. Desde mi punto de vista el único complejo que
está sufriendo el ser humano es el complejo de animalidad. Pero le hacen
creer que es un gran beneficio porque lo libera de todos los tabúes.
Pero lo cierto es que Dios sigue existiendo, que el pecado arropa la
existencia de las personas más que nunca y que el supuesto complejo de
culpabilidad que se creía superado, carcome la conciencia de las personas
de tal manera que las arrastra hasta el suicidio.
Se ha sustituido el sacramento de la confesión, medicina infalible
para sanar dicho complejo de culpabilidad, por otras prácticas
completamente venales, ya que Dios es irremplazable.
Esto explica el auge de nuevas profesiones que antes eran
prácticamente inexistente, como son los psicólogos y siquiatras, en el
sentido moderno, y toda clase de fármacos que ayuden a controlar los
desequilibrios emocionales del que son víctima la mayoría de las personas.
Veamos hasta donde se aleja de Dios el hombre moderno.
En la Biblia es frecuente atribuir al demonio las enfermedades físicas que
sufrían y también se atribuían directamente a la acción de Dios muchas
acontecimientos que eran fenómenos naturales. Eran tiempos en que el ser
humano sentía la presencia de Dios actuando en los acontecimientos que
afectaban la vida en todas sus manifestaciones.
Hoy hemos cambiado radicalmente. A todo se le quiere encontrar una
explicación natural, para poder llegar a demostrar que Dios no hace falta.
Los científicos quieren desentrañar los misterios de la naturaleza, para
explicar que la creación no tiene Creador. De ahí el empeño por encontrar
el origen de la vida y como se originó el cosmos sin Dios.
Los autores de la Biblia, con poca ciencia, pero con mucha
experiencia de Dios, encontraron la solución a esos problemas y lo
supieron enseñar de una forma muy sencilla a todas aquellas personas de
corazón limpio y humilde. La frase del libro de la Sabiduría refiriéndose
a Dios: Tú te muestras a los que no exigen pruebas, es también hoy una
realidad.
El problema de muchos científicos es que estudian la creación y no
quieren admitir al Creador. No se dan cuenta que si hay algo creado, se
necesita un Creador y que si hay un orden maravilloso en el universo, se
necesita admitir la existencia de un ORDENADOR que le preceda y actúe. A
ese ser que da origen a todo, los creyentes llamamos Dios.
Buscan también un nuevo vocabulario, porque para el ateísmo práctico
que viven no le sirve el leguaje del creyente. Ya no hay vicios ni pecados
sino enfermedades.
La realidad es que el pecado afecta al ser humano, pero no se busca el
remedio en el perdón de Dios sino en los psicólogos y siquiatras y otros
dioses FALSOS sustitutivos del VERDADERO.
Se trata de demostrar que el pensar en Dios y en las verdades
eternas, como la muerte, y lo que pasa después de la muerte como es el
infierno, o el cielo son verdades que perjudican al hombre. Y tal ha sido
la influencia de esta filosofía atea que ya los sacerdotes no predican
casi sobre estos temas. Sería bueno que los sacerdotes repasasen cual era
el temario de San Pablo en sus predicaciones.
Para no ser prolijo los remito al capítulo 24, verso 25 de los Hechos en
su predicación ante el procurador Félix que lo escuchó a cerca de la fe en
Cristo. Disertando Pablo sobre la JUSTICIA, CONTINENCIA Y EL JUICIO
VENIDERO, se lleno Félix de terror.
CREO QUE PABLO SABIA LO QUE DECIA, PERO NUNCA SE PRESENTO COMO CIENTIFICO
NI PSICOLOGO, SINO COMO MINISTRO DE CRISTO.
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