INICIO

        Temas 01-10

        Temas 11-20

        Temas 21-30

        Temas 31-40

        Temas 41-50

    

  41- Tengan Paciencia

  42- Dificultades para Creer

  43- LOS PAJAROS DISPARANDO A LAS ESCOPETAS

  44- Manual del fabricante

  45- Falta sentido Moral

  46- No hay tantos cambios como parece

  47- La Imaginación una gran potencialidad

  48- El hombre es el héroe, Dios el Villano

  49-Admitir que el papa es infalible, es sentido común

  50- Distintos puntos de vista sobre el sexo



41-TENGAN PACIENCIA


         Nuestra vida está llena de acontecimientos que no siempre son de nuestro agrado. Esto hace que muchos pasen una vida amargada y nunca estén conformes con lo que les pasa. Les falta una virtud que Cristo dice que es el resumen de todo lo que tenemos que hacer para alcanzar la salvación. Es la virtud de la paciencia, medicina para todos los males. Por eso muchas veces nos han dado el consejo: TENGA PACIENCIA

     La afirmación de Cristo es clara: Con vuestra paciencia salvaréis vuestras almas. Esta frase es el resumen de aquella otra: Aprended de mi que soy mazo y humilde de corazón, donde nos indica que la humildad y la paciencia tienen que ser un componente de nuestra vida para
dulcificarla.

     Nos cuesta tener paciencia, porque supone renuncia a nuestro egoísmo y aceptar la renuncia a algo que queremos. Paciencia es igual a paciente, igual al que padece, igual al que sufre.

     Nuestra tendencia es al placer, a lo fácil, a lo cómodo, al disfrute de todo lo que nos rodea sin tener que renunciar a nada. Por eso quitamos de nuestro horizonte todo lo que sea renuncia , todo lo que sea sacrificio y no nos damos cuenta que con esto conseguimos llevar una vida amargada y llena de desesperación. Estamos consiguiendo todo lo contrario de lo que buscamos. Pero como somos tan faltos de sentido común creemos que los demás tienen la culpa de nuestros sufrimientos.

     Me gustaría decirte donde está el fallo por medio de un cuento muy corto.

     Se dice que en una ocasión dos amigos, después de superar un peligro muy grande quisieron agradecerle a Dios su milagrosa intervención y se comprometieron a caminar en peregrinación a cierto santuario de la zona donde se veneraba una imagen de Cristo en agonía. Para demostrar más su agradecimiento y que el sacrificio fuera mayor pensaron en caminar descalzos hasta el santuario, como lo hacían gran número de peregrinos. Pero para pasar más desapercibidos de los demás les pareció mejor, ir calzados, pro metiendo en los zapatos unos cuantos garbanzos que le servirían de medio de mortificación para que la peregrinación fuese con mayor sentido de penitencia.
Determinan el día se ponen en camino.

     Uno de ellos casi no puede caminar, los garbanzos le molestaban tremendamente, mientras que su compañero camina sin ninguna dificultad. El caminar es lento, pues no querían separarse. Al llevar algún tiempo caminando, aquel que no podía ya dar un paso, le dice a su compañero de viaje: Tú no has puesto los garbanzos dentro de tus zapatos, pues sino es imposible que caminases como lo estás haciendo.

     Muy tranquilo le responde: puedes estar seguro que sí he puesto. Lo que pasa que antes los he cocinado.

     Los garbanzos representan los inconvenientes que tenemos que sufrir en la vida y que muchas veces no nos dejan avanzar hacia Cristo, pero si los supiésemos cocinar en el fuego del amor de Dios, no constituirían ningún obstáculo para caminar hacia el cielo.. Esto es lo que hace la virtud de la PACIENCIA.

      La moraleja es que ES IMPOSIBLE TENER PACIENCIA CUANDO NO HAY AMOR A DIOS. Luego NO ES FALTA DE PACIENCIA SINO DE AMOR.

 


   42- DIFICULTADES PARA CREER


 

    El ser humano tiene una capacidad limitada para expresar lo que piensa, porque el lenguaje humano es muy imperfecto y limitado en su capacidad. Al expresar por escrito lo que piensa se cree que se puede matizar mejor el pensamiento. Pero yo creo que el lenguaje escrito, aunque da la oportunidad de refinar la expresión es más imperfecto que el hablado. Faltan elementos de expresión: Los gestos, el tono de voz, la mirada...

     Si es difícil expresar lo que uno piensa, peor es expresar lo que uno siente. Nunca se encontrarán palabras que lo expresen con claridad. Por eso es frecuente la expresión: No tengo palabras para expresarlo.

     San Pablo nos dice que la primera etapa de la fe se transmite por la palabra: La fe viene por la audición, dice él. Quizás hace referencia al mandato de Cristo a sus apóstoles que vaya a predicar por todo el mundo. Pero no hay palabras humanas adecuadas para expresar los misterios de Dios, objeto de nuestra fe.

      No podemos olvidar que la Biblia es la palabra de Dios, pero expresada en lenguaje humano y, aunque inspirada por Dios, tiene las limitaciones del lenguaje humano. Por esto hay tantas interpretaciones de los textos bíblicos.

      El creer es un acto muy complejo. Primero está basado en lo que nos dijeron que dijo Dios. Esta transmisión tiene deficiencias, propias de la expresión humana. El segundo elemento de la fe es la vivencia de lo que nos han dicho, mucho más complicada que el escuchar.

     Una de las realidades más difíciles de expresar, por no decir imposible, son las vivencias personales, y si son de tipo religioso aún más. Cuando uno quiere compartirlas con otra persona nos pasamos buscando comparaciones y ejemplos, pero que no expresan más que muy lejanamente lo que hemos vivido,

     Las experiencias personales, pues, son intransferibles a los demás. El refrán popular de que nadie escarmienta en cabeza ajena expresa claramente esta realidad.

     San Lucas cuando nos narra la experiencia de Pentecostés en Hechos, capítulo 2, nos dice que lo que sucedió era COMO un viento... COMO lenguas de fuego, pero no era ni viento ni fuego.

     En esto radica la dificultad de creer. Se transmiten verdades, objeto de nuestra fe, con un lenguaje imperfecto porque son verdades transcendentes, eternas, por ser verdades que son la expresión del misterio de Dios y el potencial de nuestro lenguaje es temporal y limitado.

      La suerte es que nuestra fe es mucho más que un catálogo de verdades. San Pablo nos dice en su carta a los Romanos, 10, 9: confesar con la boca y creer con el corazón, Por tanto la fe radica en el corazón y no en el entendimiento, afirmación que hace Cristo con mucha frecuencia en su predicación. Esto quiere decir que la fe es una experiencia vivencial, no un conocimiento.

      El confundir el conocimiento de la revelación con la fe es un error que comenten muchas personas. Las verdades tienen que pasar del entendimiento al centro vital de la persona que es el corazón, que es el centro dinámico de la vida diaria para que se conviertan esas verdades en vivencias personales.

     No podemos dar, pues, tanta importancia al conocimiento sino a la vivencia, si queremos ser creyentes. Es cierto que el conocimiento de las verdades reveladas es una predisposición favorable a la fe, pero si falta la vivencia en el corazón el conocimiento se queda en el campo especulativo y teórico que no modifica la conducta humana. Esas verdades nos descubren el plan de Dios, pero el creyente viene obligado a dar una respuesta positiva para que ese plan de salvación, se realice tanto en el plano personal como para la totalidad de la humanidad.

     Santiago lo expresa claramente cuando afirma en su carta (2, 14-26) que la fe sin obras es cosa muerte. No es conocer el plan de Dios, sino realizarlo en la vida diaria. En esto radica la dificultad de creer.

     La fe que critica Santiago es la fe a la que le faltan las obras, quedando en un conocimiento intelectual que en vez de hacernos creyentes, nos hace ateos prácticos.

CUANDO LA FE NO SE FUNDAMENTA EN LA EXPERIENCIA DE DIOS Y LA ACEPTACION DE SUS PLANES, CONFESAMOS CON LA BOCA, PERO NO CREEMOS CON EL CORAZON
           

 

43- LOS PAJAROS DISPARANDO A LAS ESCOPETAS

 


       El ser humano tiene una capacidad limitada para expresar lo que piensa, porque el lenguaje humano es muy imperfecto y limitado en su capacidad. Al expresar por escrito lo que piensa se cree que se puede matizar mejor el pensamiento. Pero yo creo que el lenguaje escrito, aunque da la oportunidad de refinar la expresión es más imperfecto que el hablado. Faltan elementos de expresión: Los gestos, el tono de voz, la mirada...

     Si es difícil expresar lo que uno piensa, peor es expresar lo que uno siente. Nunca se encontrarán palabras que lo expresen con claridad. Por eso es frecuente la expresión: No tengo palabras para expresarlo.

     San Pablo nos dice que la primera etapa de la fe se transmite por la palabra: La fe viene por la audición, dice él. Quizás hace  referencia al mandato de Cristo a sus apóstoles que vaya a predicar por todo el mundo. Pero no hay palabras humanas adecuadas para expresar los misterios de Dios, objeto de nuestra fe.

     No podemos olvidar que la Biblia es la palabra de Dios, pero expresada en lenguaje humano y, aunque inspirada por Dios, tiene las limitaciones del lenguaje humano. Por esto hay tantas interpretaciones de los textos bíblicos.

     El creer es un acto muy complejo. Primero está basado en lo que nos dijeron que dijo Dios. Esta transmisión tiene deficiencias, propias de la expresión humana. El segundo elemento de la fe es la vivencia de lo que nos han dicho, mucho más complicada que el escuchar.

     Una de las realidades más difíciles de expresar, por no decir imposible, son las vivencias personales, y si son de tipo religioso aún más. Cuando uno quiere compartirlas con otra persona nos pasamos buscando comparaciones y ejemplos, pero que no expresan más que muy lejanamente lo que hemos vivido,

     Las experiencias personales, pues, son intransferibles a los demás. El refrán popular de que nadie escarmienta en cabeza ajena expresa claramente esta realidad.

      San Lucas cuando nos narra la experiencia de Pentecostés en Hechos, capítulo 2, nos dice que lo que sucedió era COMO un viento... COMO lenguas de fuego, pero no era ni viento ni fuego.

     En esto radica la dificultad de creer. Se transmiten verdades, objeto de nuestra fe, con un lenguaje imperfecto porque son verdades transcendentes, eternas, por ser verdades que son la expresión del misterio de Dios y el potencial de nuestro lenguaje es temporal y limitado.

     La suerte es que nuestra fe es mucho más que un catálogo de verdades. San Pablo nos dice en su carta a los Romanos, 10, 9: confesar con la boca y creer con el corazón, Por tanto la fe radica en el corazón y no en el entendimiento, afirmación que hace Cristo con mucha frecuencia en su predicación. Esto quiere decir que la fe es una experiencia viven
cial,  no un conocimiento.

     El confundir el conocimiento de la revelación con la fe es un error que comenten muchas personas. Las verdades tienen que pasar del entendimiento al centro vital de la persona que es el corazón, que es el centro dinámico de la vida diaria para que se conviertan esas verdades en vivencias personales.

     No podemos dar, pues, tanta importancia al conocimiento sino a la vivencia, si queremos ser creyentes. Es cierto que el conocimiento de las verdades reveladas es una predisposición favorable a la fe, pero si falta la vivencia en el corazón el conocimiento se queda en el campo especulativo y teórico que no modifica la conducta humana. Esas verdades nos descubren el plan de Dios, pero el creyente viene obligado a dar una respuesta positiva para que ese plan de salvación, se realice tanto en el plano personal como para la totalidad de la humanidad.

     Santiago lo expresa claramente cuando afirma en su carta (2, 14-26) que la fe sin obras es cosa muerte. No es conocer el plan de Dios, sino realizarlo en la vida diaria. En esto radica la dificultad de creer.

     La fe que critica Santiago es la fe a la que le faltan las obras, quedando en un conocimiento intelectual que en vez de hacernos creyentes, nos hace ateos prácticos.

   CUANDO LA FE NO SE FUNDAMENTA EN LA EXPERIENCIA DE DIOS Y LA ACEPTACION DE SUS PLANES, CONFESAMOS CON LA BOCA, PERO NO CREEMOS CON EL CORAZON.   perfecto1931@prtc.net
 

 

  44- MANUAL DEL FABRICANTE


     Cuando compramos un artefacto moderno no nos extraña que venga acompañado con un manual de instrucciones del fabricante. Lo que se nos sugiere en dicho manual es para que el aparato funcione correctamente y podamos sacarle el máximo de utilidad.

      Evidentemente las instrucciones son acordes con la naturaleza del aparato. Y es el fabricante el primero que quiere que no se dañe y que su funcionamiento sea eficaz. Nadie podrá hacer el manual de instrucciones si no conoce como está hecho el aparato. Por eso el más indicado, por no decir el único, tiene que ser la persona que lo diseñó. Por detallado que sea el manual, algunas veces no lo entendemos correctamente y ponemos en peligro el buen funcionamiento del aparto. Cuando uno es prudente, si no entiende alguna parte del manual, trata de consultar a un técnico que conoce bien lo que se debe hacer.

      Esto que es tan lógico cuando se trata de cosas que nos facilitan la comodidad de la vida, sin embargo nos olvidamos que también para que el ser humano funcione bien habrá que seguir un manual de instrucciones. Esto casi nadie lo cree, pues, a psicólogos, que son los profesionales de la conducta humana, les he oído afirmar que cuando nacemos no venimos con un manual de instrucciones debajo del brazo para ser, por ejemplo, unos buenos padres.

      Parece que tienen la convicción que Dios que nos ha fabricado nos dejó al garete, pues no se ha preocupado de nuestro buen funcionamiento. Es un error tremendo pensar así. Sin embargo hay mucha gente que piensa así, incluso personas que se confiesan creyentes.

     Un resumen de este manual lo escribió Dios en el corazón del ser humano. Es lo que llamamos conciencia y también ley natural. Pero además nos dio otro manual muy detallado por escrito que es la Biblia. Nadie debe tener duda de que este manual es conforme con la naturaleza humana, ya que si alguno conoce al ser humano es su Creador.

     Hay personas que no se molestan por conocer este manual y por eso nunca alcanzan la felicidad para la que fueron creados, porque su funcionamiento se rige por manuales inventados por ellos mismos o sugeridos por otros que se creen con autoridad para suplantar al Creador.

     Podíamos hacer referencia a muchos casos que nos narra la Biblia, pero me interesa hacer resaltar el hecho que el ser humano desde el principio le ha gustado olvidarse del manual de instrucciones que le entregó Dios. El que lea el tercer Capítulo del Génesis entenderá lo que estoy diciendo. Dios crea al hombre pero le dice lo que puede hacer y no hacer si quiere ser feliz. Decía el manual que Dios le entregó: Puedes comer de todos los frutos del Jardín menos el árbol de la ciencia del Bien y del Mal.

     Adán y Eva se inventan su propio manual y sabemos cuales fueron las consecuencias. Por no seguir lo que Dios les dijo estropearon su vida y la de sus descendientes. Lo cierto es que los rebultados fueron fatales. Lo mismo que pasa hoy cuando el ser humano prescinde de Dios y obra por la libre.

     Para que no nos engañemos el mismo Dios se hace hombre para enseñarnos como entender lo que Dios nos manda para ser felices. Y en todos los tiempos nos manda ejemplos de imitadores de Cristo que son los santos. Pero para muchos esto no tiene sentido, porque solamente el verdadero creyente entiende este lenguaje.

      Es necesario que repasemos el manual del fabricante del ser humano. La felicidad depende en que nos ajustarnos a él. La historia de la humanidad nos enseña que el que no sigue el manual que el mismo Dios ha redactado no puede ser feliz. El ejemplo de lo que le sucedió a la primera pareja humana nos debe hacer meditar profundamente.




                                                         45- FALTA SENTIDO MORAL

 


      El libro del Eclesiastés nos dice que no hay nada nuevo bajo el sol. Y aunque esto nos suene raro es una realidad. Pensamos que los problemas sociales y morales que hoy tenemos son distintos de los de tiempos pasados. En realidad son los mismos, pero lo que varía es la solución que damos a los problemas y esto depende de los principios que imperen en cada época y de la filosofía de vida de cada uno. Depende del sentido moral que tenga la persona.

     Por eso hay quienes se suicidan, quienes recurren a las drogas y al alcohol, otros buscan soluciones que no requieran esfuerzo; pero hay, aunque pocos, quienes buscan la solución según los criterios del Evangelio... Hay para todos los gustos.

      No hay duda que los que apliquen los principios del Evangelio a la solución de sus problemas estará lo correcto, aunque con toda probabilidad no será fácil. Pero a la larga será una solución verdadera. Los que busquen soluciones al margen del Evangelio multiplicarán sus problemas. Un problema mal resuelto genera un gran número de problemas.

     Hoy hay un desenfreno sexual. Las consecuencias sociales que genera en nuestra sociedad son de sobra conocidas de todos. Adolescentes embarazadas, propagación del SIDA, violaciones y otros muchos problemas derivados directamente de esa conducta desordenada.

     Siempre ha habido desordenes sexuales en la sociedad, pero se rechazaban como algo inmoral, por ser esta conducta contraria a la ley de Dios. Hoy no se condena tal conducta, sino que se estimula y se le enseña a los jóvenes desde su pubertad que las relaciones sexuales antes de casarse, no tienen nada de inmoral siempre y cuando SE PROTEJAN para que las consecuencias naturales de dichas acciones, el embarazo, no se dé.

     Resulta que se quiere corregir las consecuencias de una vida inmoral, facilitando los medios para la inmoralidad. Se pretende, no sé como, formar jóvenes responsables, impulsándolos a que cada día sean más irresponsables en sus actuaciones.
     Veamos como se pretende solucionar el problema. No es desarrollando en los jóvenes el control de sus instintos, sino dando facilidad para el aborto; repartir y enseñar a usar los anticonceptivos etc. El joven, desde que se empieza a despertar en él su apetito sexual, en la lonchera, además de la merienda, se les dice que ellas lleven su ración de pastillas aticonceptivas y ellos condones para poder realizar el sexo libremente.

     Los problemas sociales siempre tienen como origen la inmoralidad, bien personal, bien colectiva y los que se derivan del sexo no son una excepción.

     Para darle una solución adecuada es necesario fortalecer la moral pública, no facilitar la inmoralidad. Nuestros jóvenes, y muchos no tan jóvenes, lo que necesitan es la formación de su carácter, no tanto información sobre la genitalidad del sexo, que hoy la pueden adquirir con gran facilidad en infinidad de medios a su disposición..

      Uno de los puntos que hay que aclara a los jóvenes es que no confundan el EROS de Plat&0acuten con el amor. El Eros es egocéntrico y une a las personas por el deleite que derivan de dicha unión. Es irreflexivo e irresponsable, sin compromiso estable, porque solamente piensa en la propia satisfacción. Es precisamente lo que le pasa a los jóvenes, víctimas del ambiente EROTICO en que viven.

      San Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses nos da la solución verdadera a este problema. Dice: La voluntad de Dios es vuestra santificación: que os abstengáis de la fornicación; que cada uno sepa guardar su cuerpo en SANTIDAD Y HONOR, no con efecto libidinoso, como los paganos que no conocen a Dios. (1 Tes. 4, 1-12)

     Hoy no se piensa en la santidad del cuerpo, sino que solamente se considera como un objeto de placer.

CREO QUE ES LA MEJOR DEMOSTRACION DE QUE EL HOMBRE DE HOY NO CONOCE A DIOS Y QUE ESTAMOS VIVIENDO EN UN MUNDO PAGANIZADO.

 


    46- NO HAY TANTOS CAMBIOS COMO PARECE

 

 

          Decimos que los tiempos evoluciona y cambian, pero en realidad lo que cambia y evoluciona es la manera de pensar que tiene el ser humano. Esto sucede según el orden de prioridades que se ponga cada uno en su vida. Esta realidad es la que hace que en unas épocas predomine un estilo de vida y en otras otro. Lo que determina la actuación del ser humano son sus prioridades reales, pero siempre estarán matizadas por el egoísmo con natural al hombre.
      La manifestación de estos cambios se va a notar en las distintas manifestaciones de la actividad del ser humano. Por ejemplo algo que me llama la atención es ver como proliferan hoy día los llamados hogares para atender ancianos, pues aunque algunas veces estén justificados, no deja de sorprender a cualquiera que tenga algo de sensibilidad humana.
      Pero hay algo curioso. Hasta se ha modificado el lenguaje. No se habla de viejos sino de edad dorada, como también se llama hogares de ancianos a lo que antes se le llamaba asilos de pobres. La realidad es la misma, pero se expresa con un lenguaje más sensible, aunque esta sensibilidad coloquial, no indica que son más sensibles los corazones de los hijos hacia sus padres, aunque también hay que admitir que la mayoría de los padres han perdido la capacidad de sacrificarse por sus hijos y los ven como algo que les priva de libertad para disfrutar de una vida social conveniente. Por eso hay la ley del aborto para proteger a aquellos padres que carecen de sensibilidad humana. Cada uno cosecha lo que siembra.....
     Por otro lado, se va incrementando la sensibilidad hacia los animales. Hay la Asociación protectora de animales, y se habla de los derechos de los animales. Parece ser que se quiere elevar a los animales al nivel del ser humano o, quizás sea más real, que el ser humano se rebaja al nivel de los animales.
      Creo que había que hablar del respeto de los animales, por ser parte de la creación. Es el mismo respeto que hay que tener a toda la naturaleza, como obra de Dios y que ha colocado al hombre al frete para que la cuide, no para que la destruya. Pero esto no quiere decir que los animales estén en el mismo plano que el ser humano o en muchos casos haya quienes les den un trato preferencial, pues gastan en ellos lo que muy bien pudiera emplearse para remediar el hambre del tercer mundo.
      No falta gente que cree que el crecimiento de hogares para ancianos es porque ahora se vive más tiempo. Y en parte puede haber algo de verdad. Pero el llegar a anciano no es privilegio de nuestra época. La Biblia supone que la vida promedio del ser humano son los 70 años y los más fuertes pueden llegar hasta los 80.
      Es frecuente hacer referencia en la Biblia a los ancianos, pero nos los presentan como fuente de sabiduría y prudencia donde los más jóvenes pueden aprender. De esta manera se considera al anciano como un elemento esencial en la sociedad Hoy es distinto, los ancianos se consideran como un problema social, cuantificado en dólares y centavos.
      Las razones por las que los ancianos van a parar a una casa de cuido es porque nuestra cultura ha perdido la sensibilidad y considera la persona humana como si fuera un objeto, por lo tanto su valor se deriva, no de su dignidad intrínseca, sino de su productividad. Esto aun es más patente cuando se trata de los niños no nacidos que con la sola posibilidad remota de que tengan alguna tara, se le elimina por inservibles. Se eliminan también los sanos muchas veces. Con los ancianos se pretende seguir el mismo proceder por eso se impulsa la aprobación de la eutanasia.
Si no se le aplica la eutanasia se recluyen donde, lejos de la vista de sus allegados, terminen sus días en una soledad interior espantosa.
       Esta tendencia a desentenderse de los ancianos no es nueva, porque el egoísmo es tan viejo como el ser humano. Por eso ya el Eclesiástico nos dice: Hijo, acoge a tu padre en su ancianidad y no le des pesares en su vida. Si llega a perder la razón, muéstrate con él indulgente y no le afrentes porque estés tú en la plenitud de tus fuerzas. (3, 14). San Pablo tiene una frase en la primera carta a Timoteo que descubre la verdadera causa porque pasa esto. Dice: Si alguno no mira por los suyos, sobre todo por los de su casa, ha negado la fe y es peor que un infiel. (5, 1-6)
Desde mi punto de vista LA FALTA DE CRITERIOS CRISTIANOS SON LA CAUSA DE TODOS ESTOS MALES SOCIALES
CUANTO MAS CREZCA EL AMOR AL DINERO, MENOS HIJOS HABRA Y MAS CASAS DE ANCIANOS...


             47- LA IMAGINACION UNA GRAN POTENCIALIDAD
 

       No siempre se tiene una idea clara de lo que es la imaginación. No ha faltado quien la haya llamado con mucha razón. La loca de casa Sin embargo la imaginación es una gran fuerza que se puede utilizar para impulsar al ser humano hacia lo sublime. También hundirlos en la más profunda depresión y desánimo.

      Esto es así porque hace que los acontecimientos de nuestra vida, tanto los pasados, como los futuros, tengan una presencia más viva que la propia realidad del presente. Esta es la razón, desde mi punto de vista, que haya personas que no sean capaces de superar su pasado. Caminan como si su vida pasada fuese un muerto que llevan a sus espaldas y que no son capaces de deshacerse de él. Otros sienten una impotencia radical para superar los retos que le presenta el futuro. Son víctimas de un miedo irracional y un pesimismo existencial que los paraliza.

       La realidad es que la imaginación es una gran potencialidad que si se sabe utilizar es un medio excelente para dinamizar hacia el bien y cosechar grandes éxitos en la vida. Nos proporciona el aliciente que se necesita para impulsar al ser humano a la conquiste de elevados ideales. Sin embargo la imaginación gobierna nuestra vida y tendemos a considerar real, lo que no es más que fruto de nuestras ilusiones.

       He estado pensando que incluso nuestras verdades religiosas son más fruto de la imaginación que del conocimiento. Es cierto que Dios nos ha revelado muchos de sus misterios y también misterios relacionados con la vida del ser humano pero como ha sido con un lenguaje humano, nos tenemos que imaginar, por los signos del lenguaje, signos convencionales, lo que hay oculto detrás de ese lenguaje. Esto es la causa por la que hay tan diversas ideas sobre Dios, aun entre aquellos que tienen la misma fe. Esto no quiere decir que Dios no sea una realidad. Es lo único REAL y además trascendente.

      De Dios sabemos lo que no es y nos imaginamos lo que es, pero hasta llegar a su presencia después de la muerte no podemos tener un conocimiento verdadero de lo que es ese SER trascendente que nos ha creado y nos a redimido. El catecismo del P. Astete dice que Dios es algo que no se puede decir ni pensar. Es lo que dice San Pablo en la segunda carta a los Corintios (12,4) cuando fue arrebatado al Paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir. Lo que digo de Dios, se puede decir por analogía del Cielo, del Infierno y otras verdades religiosas.

        La Biblia habla muchas veces del Cielo y sin embargo conocemos muy poco de esa realidad, pero todos nos imaginamos muchas cosas sobre él. La Biblia también habla muchas veces del Infierno, pero cada uno se lo imagina de diferente manera, hasta los que lo desvirtúan tanto que terminan por negarlo. Lo que podemos afirmar es que esas realidades superan por mucho lo que el hombre se pueda imaginar.

        Hay mucho campo para la imaginación en el terreno de la fe y de las verdades fundamentales sobre Dios y sus promesas, como nos muestra el texto de San Pablo de la primera carta a los Corintios Pero según está escrito: ni el ojo vio, ni el oído oyó ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman. Esto que transciende el conocimiento humano, se consigue con la fe vivificada por el amor y sostenida en la firme esperanza de que Dios no nos miente.

        Esto no quiere decir que la imaginación es algo malo. Lo que yo trato de decir en esta reflexión es que la imaginación es el motor que nos mueve y si sabemos dirigirla al campo moral será una fuerza que nos ayudará a mantenernos en el bien y con la idea del triunfo nos infundirá optimismo en la vida.

 

 48-EL HOMBRE ES EL HÉROE, DIOS EL VILLANO

       Quizás este título escandalice a algunos que se confiesan creyentes fervorosos. Sin embargo es pensando en todos los creyentes en Dios, pero muy especialmente en los que se creen fervorosos, que me vino esta idea para ayudar a descorrer el velo que muchas veces oculta nuestro verdadero interior porque hay muchos creyentes en Dios que son ateos prácticos.

       Me refiero a aquellos creyentes que ante catástrofes que envuelven una gran dosis de dolor y sufrimiento humano se pregunta "¿ Por qué Dios permitirá este sufrimiento de gente inocente?. La respuesta es la misma por las que ese Dios se hizo hombre. Era la única forma de poder sufrir para expiar los pecados de la humanidad. No son capaces de entender las consecuencias del Pecado Original y de nuestros pecados personales.

       Hay creyentes que se angustian, no tanto por el sufrimiento de los demás, como porque han concebido la bondad de Dios de una forma errónea. Dios es amor y esto es lo que les gusta predicar, pero no lo creen.

       Ante hechos desgraciados sienten la tentación de pensar que, en cierto modo, ellos son mejores que Dios, pues Dios, pudiendo evitar ese dolor, no lo hace. Ellos, si pudieran, lo harían, aunque después no hagan el más mínimo sacrificio para suavizar el sufrimiento de su prójimo y muchas veces son causa de gran aflicción para los que conviven con ellos...

       Son personas profundamente materialistas y dan prioridad al bienestar físico. No piensan en el premio de la vida eterna, que debe ser la prioridad de todo creyente. Además no admiten que la mano bondadosa de Dios, con planes misteriosos, está
detrás de los acontecimientos desastrosos, como de los acontecimientos que nos agradan. No admiten que Dios es el Señor de la historia, tanto de la personal como de la colectiva.

       Por otro lado, cuando se cierne un acontecimiento desastroso y, gracias a la pericia humana de alguna persona se supera, piensa por ejemplo cuando un avión lleno de gente está a punto de estrellarse y el piloto supera el peligro con su pericia y llega a feliz término, se considera al piloto un héroe y como tal se le rinden honores. Dios desaparece del horizonte.

       Se valora la acción de aquellas personas que fueron instrumentos de Dios, pero la acción de Dios no se percibe por falta de fe. Si ocurriese el desastre, la culpa la tenía Dios, porque Dios permite esa desgracia, pero del éxito se lo atribuimos a los
hombres. Se considera la intervención del hombre más decisiva que la de Dios.

       No creen lo que dice el salmo 126 que dice: Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles, si el Señor no protege la ciudad, en vano vigilan los centinelas.

       En los tiempos modernos la confianza en la ación de Dios, su intervención en la historia humana, se considera anticuada. Cristo fue muy claro cunado dijo que ni un solo pelo de nuestra cabeza se caería sin que el Padre lo permitiese.

       Se olvida que detrás de la pericia del piloto, también está la mano oculta de Dios y que es a Dios a quien hay que reconocer y no la acción de los hombres que son meros instrumentos a los que Dios usa para alcanzar los fines que a El le place.

      En esto consiste el ateísmo en hacer desaparecer a Dios de la escena y sustituirlo por el hombre. No se niega la existencia de Dios, porque entonces no podríamos culparlo de todo lo malo que pasa y exaltar al hombre como quien se le debe todo lo bueno.

     No nos olvidemos nunca que Dios es el Protagonista en todos los acontecimientos de la HISTORIA.
 

 

49- ADMITIR QUE EL PAPA ES INFALIBLE, ES DE SENTIDO COMUN
 


        Una de las cosas que más choca a mucha gente es lo que se dice del Papa. Goza del don de la Infalibilidad en algunas circunstancias. Lo que me extraña es que son muchos que se confiesan creyentes y que no se dan cuenta que es más de sentido común que lo que a primera vista parece, pues en la Historia de la Salvación hay mucha gente que ha gozado de este don.

        Dijimos que era imbatible en ciertas circunstancias porque solamente lo es cuando habla excátedra. Esta cuestión, un tanto complicada, no es fácil exponerla para que lo entiendan todos. Por un lado es para mantener la verdad revelada en su totalidad sin que haya posibilidad de alterarla por criterios particulares y por otro lado, enseñarla en su totalidad. Se podría decir que es un don que Cristo
le da a SU IGLESIA para preservarla del error, pues es el cuerpo del que dijo: YO SOY LA VERDAD.

        No quisiera ser petulante, pero esto es casi de sentido común, pues aun aquellos que están fuera de la fe católica, sin darse cuente profesan que la
Iglesia de Cristo es infalible. Esta verdad la afirman todos los que admiten la Biblia como palabra de Dios, pues si no se cree que la Iglesia es infalible, no se pueda dar autoridad infalible a la Biblia. Cosa extraña, los que más fundamentan su fe
en la infalibilidad de la Biblia, como son los hermanos separados, niegan esta característica de la Iglesia, que ejerce por medio de los concilios ecuménicos convocados, presididos y aprobados por el Papa o también por actos del Papa como pastor supremo de la Iglesia.

        Veamos algunos puntos de falta de sentido común de los que niegan esta doctrina.
 

        Primero de todo, en la Historia de la Salvación ha habido muchas personas que han gozado de este Carisma. De algunos conocemos sus nombres de otros
no.

        Todos los autores que escribieron los libros de la Biblia sabemos fueron infalibles, pues es una doctrina común entre los que usan la Biblia como palabra de Dios, creer que es doctrina infalible. Por tanto hay que reconocer que antes de la venida de Cristo, Dios hizo infalible a todos los profetas que lo anunciaron. También gozaron de este don de la infalibilidad todos los demás escritores, como
Moisés, si escribió algo, Salomón y un etcétera muy largo.

        Hay que advertir que hay muchos autores de escritos de la Biblia que no sabemos quienes fueron pero que en sus escritos nos transmitieron las tradiciones
del pueblo de Israel, guiados infaliblemente por el Espíritu Santo, pero con toda las características del ser humano.

        Los del Nuevo Testamento los conocemos mejor. Algunos convivieron con Cristo, otros no lo conocieron según la carne y nos trasmitieron la predicación de la doctrina de la Iglesia de la primera generación de Cristianos. Tal es San Lucas, San Pablo y San Marcos entre otros. Lo cierto es que tanto los que conocieron a Cristo fueron infalibles, como los otros que transmitían la doctrina de la Iglesia.

        Esto tiene una importancia extraordinaria, porque los que niegan esta doctrina, tienen que admitir que hubo miembros de la Iglesia que fueron infalibles. Y curioso, admiten que Pedro fue infalible, por lo menos en dos etapas de su vida, cuando escribió las dos cartas que forman parte de la Biblia. En realidad son las dos primeras encíclicas del Papa.

50-DISTINTOS PUNTOS DE VISTA SOBRE EL SEXO
 

       Siendo el sexo uno de los aspectos del ser humano que condiciona fuertemente su vida, es natural que sea tema de discusiones, tanto en públicas como privadas. No nos debe extrañar esto porque en cierto modo el sexo condiciona los aspectos más importantes de nuestra existencia, sobre todo nuestra vida emocional y psicológica.
 

        Desde el principio de la creación, nos indica la Biblia, aunque muchos hoy no sepan nada de ella, que la diversidad de sexo tiene gran importancia, pues recalca que Dios creo al ser humano macho y hembra, es decir dos seres diferenciados sexualmente porque les encomienda una función extraordinaria de ser fuente de vida para poblar la tierra. Por eso asignó a cada sexo diferencias físicas y psicológicas. En el plan de Dios, pues, el sexo es fuente de vida.

        Si se concibe así el sexo, la actividad sexual es una gran responsabilidad individual, que tiene unas consecuencias sociales muy serias. Por eso aceptar la responsabilidad plena de dicha actividad supone el alcance de la madurez de la personalidad humana. Lo normal entre seres humanos, es que la actividad sexual sea entre hombre y mujer, pues solamente así es posible engendrar vida, pero para que esta vida esté protegida al llegar a este mundo, se necesita que entre los que la engendran haya un compromiso serio y estable que solamente el amor verdadero
puede garantizar.

        Cuando se entiende la responsabilidad que supone engendrar una vida, se ve con claridad que solamente un amor sincero puede ser el soporte para una vida
en común que conlleva una serie de sacrificios en pro de la vida.

        Esta idea del sexo hay gente que la ha ido cambiando por otra completamente distinta. La sustituyen por un sofisma sobre el sexo y sobre el amor.

        Creen que el sexo no está al servicio de la vida sino del placer. Evidentemente, esta concepción del sexo cambia todo el enfoque de la relación entre los sexos. La naturaleza se venga de quienes la pervierten y así el sexo se convierte en fuente de
muerte. La naturaleza no soporta los abusos permanentes de sus leyes.

        Esta falsa idea tiene unas consecuencias sociales imprevisibles, pues hasta puede ser el principio del fin de la propia humanidad. Quizás el SIDA es uno de
los ejemplos que confirma lo que estamos diciendo.

        Un gran imperio como el Imperio Romano desapareció, desde mi punto de vista, por la corrupción sexual que tenía aquella sociedad hacia finales del siglo primero de nuestra era. Los que duden de esto pueden leer la carta de San Pablo a los Romanos (1, 18-32)

        San Pablo parece que está haciendo una radiografía de lo que pasa en nuestros días. Son las consecuencias de querer manipular la naturaleza. La mayoría de los males sociales de nuestro tiempo se arreglarían si no se confundiese el sexo y el placer con el amor. HACE FALTA IDEAS CLARAS Y VALORAR LOS DONES DE DIOS Y NO PERVERTIRLOS.........